Cerveza isotónica: ¿La bebida definitiva de los atletas?

Sus beneficios y desventajas genera una gran división entre los expertos. Mientras varios estudios la califican como “gasolina” para los músculos otros afirman que sus propiedades isotónicas son “solo un mito”

Cerveza isotónica. ¿Mito o realidad?
Cerveza isotónica. ¿Mito o realidad? FOTO: Archivo La Razon

El entrenador personal de Luka Modric, Vlatko Vucetic, reveló hace unos días que el “truco de la cerveza” es uno de los secretos del gran nivel del centrocampista del Real Madrid. Varios estudios médicos ha demostrado que el consumo moderado de cerveza después de practicar deporte tiene numerosos beneficios para la salud. Sin embargo, el problema parece estar en el alcohol. La ingesta de alcohol no ayuda a rehidratar el organismo, sino que colabora en la deshidratación. Además, empeora el rendimiento deportivo, evitando la recuperación muscular correcta y perjudicando el sueño y el descanso.

Y aquí es donde la “cerveza isotónica” puede convertirse en la solución. No tiene alcohol y mantiene los beneficios que aporta al rendimiento deportivo. Investigaciones en medicina deportiva han demostrado que la cerveza puede ser incluso mejor que el agua a la hora de hidratarse después del ejercicio. Esto se debe a que la cerveza es una fuente de agua y de calorías que ayudan a la recuperación del deportista y a una rápida y efectiva rehidratación. Además, la cerveza se absorbe más rápido que el agua en el estómago debido a que está carbonatada y contiene azúcares y sal. Debido a su efecto antioxidante, permite una temprana recuperación del metabolismo y evita los dolores musculares que se puedan sufrir tras la práctica deportiva.

Minerales sin aporte calórico

La “cerveza isotónica” como ya la han bautizado varias marcas “tiene vitamina B12, es rica en sales minerales, nutritiva y baja en calorías, lo que a priori la convierte en “la bebida ideal para el deporte”. Además durante el ejercicio perdemos electrolitos (todos los minerales, en particular sodio, potasio, magnesio y calcio, que tienen una carga eléctrica positiva y que nuestro cuerpo necesita para realizar ciertas funciones). Recuperarlos de inmediato es algo prioritario y según varios estudios, los minerales que contiene la cerveza pueden sernos de gran utilidad después de una dura sesión de esfuerzo físico. En realidad, aunque en España son todavía poco habituales, en otros países como Estados Unidos se están popularizando las cervezas ‘enriquecidas’ con electrolitos con el objetivo de potenciar aún más esta bebida.

Las bebidas especialmente diseñadas para deportistas deben presentar una composición específica para conseguir una rápida absorción de agua y electrolitos, y prevenir la fatiga, siendo tres sus objetivos específicos:

• Reposición hídrica para que no se produzca deshidratación

• Reposición de los electrolitos, principalmente del sodio.

• Aportar hidratos de carbono, incluso de diferente tipo, para mantener en sangre una cantidad adecuada de glucosa retrasar que los depósitos de glucógeno se agoten.

Gasolina extra para los músculos

Desde San Miguel, única empresa en España que fabrica la “cerveza isotónica”, aseguran que la nueva San Miguel 0,0 Isotónica, además de ayudar a reponer la hidratación, contribuye a reponer parte de la energía perdida durante el ejercicio. Su contenido en hidratos de carbono, tanto complejos en forma de maltodextrinas, como simples en forma de maltosa, glucosa y fructosa, es ligeramente más elevado que el de una cerveza 0,0 clásica. Por ello, aporta un extra en la reposición del glucógeno muscular, es decir, de la “gasolina” de los músculos.

Sin embargo, son muchos los expertos que ponen en duda sus beneficios. “La cerveza no es isotónica. Es un mito”, aseguraban desde la Sociedad Española de Medicina en el Deporte tras la presentación de una nueva “cerveza isotónica” con la imagen de Pau Gasol y Mireia Belmonte. En un comunicado advertían de las consecuencias de una inadecuada hidratación en las actividades físicas y deportivas, que pueden ser muy peligrosas para la salud, provocando en, algunos casos, problemas graves y desenlaces fatales. La cerveza -afirman- no cumple con los criterios y garantías necesarios para ser recomendada ni en el deporte ni en la actividad física. El debate sigue abierto.