Hípica

“Operación Royal Stud”: ¿Qué pasará con los caballos de carrera de la reina Isabel II?

La pasión de Isabel II por los caballos era tal que su yegua preferida estuvo en su funeral. Ahora, Carlos II tiene nuevos planes para los equinos de competición que heredó de su madre

Isabel II era una de las criadoras de caballos de carreras más expertas y prestigiosas del país
Isabel II era una de las criadoras de caballos de carreras más expertas y prestigiosas del paísArchivolarazon

Es conocido, junto con el ajedrez, como el Deporte de los Reyes. Los estrechos vínculos de las carreras de caballos con la familia real se remontan a los días del Gran Incendio de Londres que arrasó la ciudad en septiembre de 1666.

Según los aficionados a la historia, el rey Carlos II “nunca estaba más feliz” que viendo a los caballos galopando por Warren Hill. Estableció el primer patio de carreras del mundo en Palace House Stables y en 1666 organizó Town Plate, una carrera que se mantiene a día de hoy. Todos los monarcas desde Carlos II han estado vinculado a las carreras pero Carlos III no comparte el mismo amor por la hípica.

Las carreras fueron una pasión de toda la vida para su difunta madre, pero simpre se sospechó que esta actuvidad se reduciría durante el reinado del rey Carlos. El amor por los caballos era tal que Emma, su caballo favorito, no faltó a su funeral.

Pero ahora, el Rey Carlos que ha heredado la fantástica colección de caballos de su madre, va a vender 14 de estos equinos de competición. La BBC reveló que fue la casa de subastas Tattersalls, en Newmarket, Reino Unido, la que informó sobre la venta de los 14 mamíferos, entre los que se incluyó a Love Affairs, el que fue entrenado por Clive Cox de Lambourn, en Berkshire, siendo último ganador de la reina Isabel II en Goodwood antes de que falleciera el mes pasado.

Una vida entregada a los caballos

El Royal Stud, que se extiende a lo largo de 300 acres de la propiedad de Sandringham en Norfolk, es el hogar de 38 yeguas de cría, caballos hembra que se utilizan para la cría y unos 30 potros. Aquí es donde nace y se cría la próxima generación de corredores reales, y la seguridad de los sementales es tan estricta que sería más facil entrar en la Torre de Londres.

Cuando los caballos se convierten en potros, se asignan a la lista de ocho entrenadores reales y se transportan a sus nuevos hogares para el comienzo de sus carreras. La reina solía ponerse al día por teléfono con sus entrenadores, una tarea que se decía que era su favorita de la semana.

Estaba muy interesada en la cría de sus caballos, tanto que hizo que el jefe de sementales, David Somers, instalara un circuito cerrado de TV en todos los establos para poder ver nacer a sus potros “en su iPad”.

Somers reveló que a menudo hablaba por teléfono con Su Majestad mientras sus yeguas estaban de parto, hablándole sobre el proceso de parto y brindándole actualizaciones las 24 horas.

Pero el Rey Carlos está haciendo planes para reducir Royal Stud, que se fundó a fines de 1800. También se espera que la cantidad de caballos en entrenamiento se reduzca drásticamente tras la venta de lso primeros ejemplares.

Un inmenso gasto

Según The Sun,cuesta alrededor de 29.000 euros mantener un caballo en entrenamiento durante un año completo y, en el momento de su muerte, la reina tenía 37 caballos en entrenamiento, una factura anual de más de un millón de euros.

Eso sin tener en cuenta el enorme gasto de funcionamiento y mantenimiento del Royal Stud, que asciende a más de siete cifras cada año. La lista de entrenadores reales, que incluye al legendario Sir Michael Stoute y John Gosden, también se reducirá.

La reina consorte Camilla, una gran aficionada a las carreras que entregó el trofeo al ganador del Queen Elizabeth II Stakes el día de los campeones británicos, se ha hecho cargo del funcionamiento diario de las carreras. En una entrevista con ITV Racing el verano pasado, dijo: “El patrocinio real de las carreras es extremadamente importante para toda la industria. Espero que continúe”. Sin embrago, Carlos II parece ir por otro camino.