Opinión

"Se acabó"

España está sometida a un examen que no se puede permitir suspender. Somos el foco del mundo entero y la FIFA nos ha dado 90 días para ponerle solución

Mural del artista urbano TVBoy
Mural del artista urbano TVBoy Quique GarcíaAgencia EFE

La victoria de España en el Mundial de fútbol femenino ha dejado en evidencia al deporte rey de nuestro país, que está demostrando cómo todavía vive en la época del NODO y sin ninguna gana de adentrarse en el siglo XXI.

Que Luis Rubiales haya llegado hasta aquí al mando de la Real Federación Española de Fútbol después de los muchos episodios polémicos que ha protagonizado, dice mucho de los que le han mantenido en el cargo. Esos son los mismos que ahora pretenden dar una imagen de renovación sólo por haber pedido la dimisión del ahora inhabilitado presidente. Presuntas fiestas y viajes de ocio a costa de la RFEF, grabaciones a ministros y negocios, con comisiones incluidas, para vender a Arabia nuestro fútbol, no han evitado que Rubiales se presentase en Sídney para denostar la imagen de nuestro país no sólo comportándose como Torrente en el palco de autoridades, si no dejando a la vista un machismo rancio y recalcitrante. Con todo eso abusó de su cargo y fuerza para robarle un beso a Jennifer Hermoso y luego está todo lo que hizo posteriormente para defender un gesto tan baboso y vomitivo. Empezó por insultar a todo el que criticó su actitud, coaccionó a la jugadora en el vuelo de regreso para librarse de culpa y puso el foco en la víctima cuando anuncio, con un discurso de un machismo insoportable, que él no se va porque no ha hecho nada malo.

Y en realidad ese es el principal problema, que algunos todavía piensan que es más grave llevarse la mano a la entrepierna para celebrar la victoria, que besar a una empleada sin su consentimiento. España está ahora sometida a un examen que no se puede permitir suspender. Somos el foco del mundo entero y la FIFA nos ha dado 90 días para ponerle solución. El fútbol español no merece representantes así y si las federaciones territoriales no lo evitan, tampoco deberían estar donde están. El Gobierno quiere cobrarse la cabeza de Rubiales, pero no puede, poniendo de manifiesto que el excesivo poder de algunos ha estado al margen de la ley y la renovación debe producirse en todas las instancias de la pirámide.