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Hazard, el hecho diferencial

El belga va a ser la estrella del Real Madrid esta temporada A sus 28 años, tiene la edad perfecta para convertirse en el líder de un equipo que necesitaba una evolución.

  • Hazard, el hecho diferencial

Tiempo de lectura 4 min.

16 de agosto de 2019. 05:30h

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José Aguado 16/8/2019

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Hazard llevaba años deseando jugar en el Real Madrid y el club blanco llevaba años trabajando en su incorporación. Tal como está el mercado, lograr contratar a un futbolista supone años de esfuerzo y aprovechar la oportunidad en cuanto se presente. La puerta de Hazard, a un año de terminar su contrato en el Chelsea, se abrió este verano y el Real Madrid fue rápido para incorporarle al equipo que entrena Zidane. Tras el final de la temporada pasada se necesitaba un golpe de mano y de ilusión y eso ha supuesto Hazard. Su llegada al Bernabéu fue el resumen perfecto de cómo le esperaba el madridismo. Llega para cambiar el tono del equipo, para subir un peldaño y convertirse en el futbolista clave del juego blanco. Tiene calidad, experiencia en la élite y gol para conseguirlo y a partir de él, tiene que empezar a construir Zidane.

Los malos resultados de la pretemporada blanca han provocado que se saquen conclusiones quizá precipitadas acerca de lo que puede ocurrir durante la Liga. Es verdad que los de Zidane no han encontrado su mejor nivel y que el proceso de búsqueda del francés ha estado por debajo de lo esperado: ha probado poco y cuando lo ha hecho, ha dado la impresión de que ha sido a raíz de los resultados. Zidane está buscando el sistema con el que adaptarse a un Real Madrid más gastado del que él dejó, con jugadores que parecen superados por el paso del tiempo o por un peso que antes no sentían. Su misión es recuperar de nuevo su mejor versión, que el equipo retome la ligereza y con ella, la autoestima y el carácter competitivo. Y también su misión, es encontrar el sitio adecuado para que Hazard exprese todo su indudable potencial.

El belga es uno de los mejores futbolistas del mundo al que le ha llegado el momento de la verdad. Porque el salto al Real Madrid desde el Chelsea es gigantesco. Y más a este Madrid, que necesita hacer una temporada mucho mejor que la última. Hazard tiene que demostrar que está preparado para soportar la jerarquía y la presión de ser parte del Real Madrid, algo que, aunque te lo cuenten o, aunque se vea desde fuera, no se puede entender si no se está dentro. Seguro que Courtois le pudo explicar que en el Real Madrid no perdonan ni los encuentros de pretemporada. Y Hazard lo ha podido descubrir durante este verano. Zidane siempre cuenta que el Santiago Bernabéu pita a todo el mundo y que él también tuvo que soportar un tiempo de incertidumbre y sospechas hasta que el aficionado blanco descubrió su talento. O Benzema, que ha estado muy cerca de Eden Hazard durante sus primeros días, también puede darle una larga lección de cómo va a ser el aficionado madridista.

Hazard está haciéndose al equipo y a sus compañeros. Por eso es uno de los futbolistas que más ha empleado el entrenador francés en los encuentros amistosos. Busca su posición exacta, el lugar desde donde pueda hacer más daño.

Zidane ha probado con tres delanteros, el clásico 4-3-3, donde Hazard partirá desde la izquierda para entrar en horizontal hasta el área. El movimento que se espera de él, es el que hizo en el encuentro contra el Salzsburgo: un golazo que se espera que se repita a lo largo de la temporada. Va llegando al área, con el balón pegado al pie, en busca de un hueco para clavar la pelota en la portería. Pero también le ha buscado una posición más centrada, como de mediapunta, muy cerca de Benzema. La posición que los clásicos identifican con el número 7, el que llevo Butragueño o Juanito o Raúl.

De esa estirpe es Hazard y de ahí el simbolismo de un dorsal cuyo penúltimo dueño fue Cristiano Ronaldo. Lo llevó Mariano durante el curso pasado, pero el dueño ahora es Hazard, porque tiene todas las características para llevar ese dorsal a la espalda. Es un centrocampista con gol, algo que necesita urgentemente el conjunto blanco. Uno de los déficits es la ausencia de tantos de los jugadores que llevan el mando del equipo.

Es un futbolista rápido, de los que se dice que tiene el tren inferior fuerte y es muy difícil de parar cuando arranca. Es uno de los mejores regateadores de Europa: la campaña pasada acabó como el tercer futbolista de las grande ligas del continente que más regates hizo y durante la pretemporada ya ha mostrado algunas pistas de esa capacidad. Cuando se adapte del todo, su regate, sus goles y su visión tienen que cambiar al Madrid.

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