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Economía

La baja por paternidad sube a 12 semanas a partir del 1 de enero

De las doce semanas, las cuatro primeras serán obligatorias, mientras que las restantes serán un derecho y no una obligación

Los cambios que no ha experimentado el permiso de maternidad en los últimos años, están viniendo del de paternidad. Pese a que ahora parece llamarse de la misma manera (“nacimiento y cuidado del menor”), a partir del 1 de enero de 2020 este permiso dotará a los padres de 12 semanas exentas de trabajo. Frente a las ocho actuales, se pasará de los dos días que se establecieron en 1980, a los tres meses de baja por ser padre en 2020. Este incremento, que según señaló el Ejecutivo se hará de manera progresiva, tiene la finalidad de llegar a enero de 2021 equiparando las prestaciones del padre y de la madre, de manera que ambos puedan disfrutar de 16 semanas ininterrumpidas de permiso. Sobre el salario del empleado, la Ley garantiza al trabajador el 100% de la base reguladora de su sueldo. Y cuidado, porque es la Seguridad Social la encargada de este factor y no la empresa quien realiza el pago de la prestación.

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De las doce semanas concedidas, las cuatro primeras serán obligatorias, mientras que las restantes son un derecho y no una obligación, por lo que quién quiera podrá renunciar a ellas. Junto con esto, el trabajador deberá avisar a la empresa con 15 días de antelación por si esta necesita buscar un sustituto. Y por si fuera poco, el progenitor o la madre biológica podrá ceder hasta 4 semanas de su permiso al segundo progenitor. En este sentido, estas cuatro semanas más las seis de su permiso restantes se distribuirán conforme lo expuesto en el artículo 48.4 del Estatuto de los Trabajadores. Lo que no permite la “nueva” baja por paternidad es que sea el padre quien pueda ceder tiempo de descanso a la madre.

Además, en el caso de que ambos trabajasen en la misma empresa, la dirección de la compañía podría limitar su ejercicio simultáneo por razones fundamentadas. Un acontecimiento que puede suceder en un “país de pymes como es España”, apunta la profesora del EAE Business School, Esther González. “A pesar de que la baja por paternidad implica un coste muy elevado para las arcas del Estado (porque se trata de un gasto que pagamos todos los españoles), al final resulta en un beneficio para la sociedad a medio y largo plazo”. No solo eso, más allá de los beneficios que puedan obtener los padres, con sus 12 semanas de descanso, “la tasa de natalidad de España se incrementará positivamente”, subraya la profesora. Al hilo de ello, lanza la pregunta: “¿Cómo se va a mantener un sistema de pensiones si no tenemos niños que puedan pagar estas retribuciones?”.

Lo que está claro es que el objetivo de España, con las nuevas medidas de la baja por paternidad, no solo es equiparar las condiciones del padre y de la madre, sino “igualarnos a los grandes de la Unión Europea”, explica Esther González. En el caso de los países nórdicos, estas latitudes permiten hasta dos años de baja por paternidad. Concretamente, en Islandia, ambos progenitores tienen derecho a tres meses intransferibles entre sí, mientras que en Suecia, los padres tienen derecho a 480 días de permiso conjunto de los que 12 semanas corresponden al permiso de paternidad y de maternidad de cada uno.