Los primeros robots híbridos están ya en el mercado laboral

Las empresas pueden contratar a trabajadores digitales capaces de captar estados de ánimo. La primera hornada de estos empleados son ingenieros informáticos y, en breve, habrá expertos en recursos humanos

Tomemos buena nota, se están acercando, ya están aquí... y trabajarán codo con codo con los humanos. Si Charles Chaplin levantara la cabeza, no daría crédito al ver que trabajos tan tediosos como manipular tuercas, como hacía él en su interpretación de un obrero en la mítica película «Tiempos modernos», es realizado por máquinas. Eran los años de la depresión económica de 1929, en plena Revolución Industrial. Ahora estamos en otra, la cuarta, la de las tecnologías digitales, físicas y biológicas, que están cambiando el mundo tal y como lo conocíamos hasta ahora, hasta el punto de que para 2030 podríamos encontrarnos con un colega en el trabajo y no saber si se trata de un hombre o de una máquina. No es ciencia ficción. Ipsoft, la compañía de software de inteligencia artificial más grande del mundo, lo ha hecho realidad. Ha lanzado al mercado su primer «humano digital», fruto de 15 años de investigación. Se llama Amelia, rubia y guapa, es el avatar más humano visto hasta el momento y nos acerca un poco más al cierre de la brecha entre colegas físicos y digitales. En los años 50, Alan Turin ya vislumbró una máquina capaz de emular el intelecto humano.

Ipsoft lanza así el primer mercado de empleados digitales del mundo y las empresas podrán contratarlos. El primer rol disponible de este avatar es el de ingeniero informático de asistencia técnica. Gracias a este asistente, los informáticos podrán ya olvidarse de las típicas solicitudes de los trabajadores que tanto tiempo les hacen perder. Peticiones del tipo, «arréglame la impresora», «no recuerdo mi clave de acceso», «he perdido un correo electrónico», «no me funciona el “word”», etc., que no aportan ningún valor, las desempeña a la perfección Amelia. «Es un cerebro que se puede entrenar y que es capaz de mantener una conversación natural, además de empatizar con la persona con la que trabaja. A diferencia de otros robots, como Siri o Alexa, Amelia dispone de un coeficiente de inteligencia emocional, una habilidad muy valorada, que le permite entender el estado de ánimo del humano», explica Enrique Cuarental, ingeniero de Ventas de Inteligencia Cognitiva para Europa y Latinoamérica de IPsoft.

Se estima que el 64% de los humanos se sentiría más a gusto pidiendo información a un robot que a un jefe, según el estudio de Oracle «Del miedo al entusiasmo» acerca del impacto de la Inteligencia Artificial en el trabajo. «El jefe puede tener un mal día, mientras que Amelia, gracias a su computación efectiva de última generación y el análisis de sentimientos, puede reconocer y adaptar sus respuestas en función del estado de ánimo del usuario y el contexto de la situación. No podemos ver claro el límite entre lo humano y la máquina», explica Cuarental.

Ipsoft ha sido pionera en la aplicación de esta tecnología que ha permitido a los hombres eliminar las tareas mundanas y repetitivas para poder dedicarse a otras más creativas, donde nos sintamos menos enajenados y más realizados. «Hemos pasado los últimos 20 años desarrollando el ser digital más humano. Al comprender el importante papel que juega el lenguaje visual en la interacción humana, estamos encantados de lanzar el nuevo avatar de Amelia que permitirá a las empresas conectarse digitalmente con sus clientes como nunca antes lo habían hecho», explicaba el matemático Chetan Dube, fundador y CEO de Ipsoft.

Otra clara ventaja de estos empleados digitales es que no ocupan espacio, viven en la «nube», es decir en internet. «La gente confiará más en ellos porque nunca se llevarán la información a casa, cumpliendo con todas las normativas de seguridad», apunta Cuarental.

¿Dónde se contratan?

Desde ya mismo cualquier empresa puede contratar gratuitamente durante los 30 primeros días a un empleado digital de DigitalWorkforce.ai. Actualmente están disponibles en inglés, aunque pronto los veremos en español, francés y alemán, como parte de las habilidades multilingües de Amelia. Entre las capacidades de este ingeniero informático de asistencia técnica, están las de configuración de Outlook y resolución de problemas; desbloqueo de cuentas; configuración de impresoras y resolución de problemas; instalación de Wi-fi, apertura, gestión y cierre de tickets de incidencias técnicas; informe de pérdida de dispositivos; solicitud de nuevo equipamiento o resolución de problemas de internet. Pronto estarán entrenados para desempeñar otras funciones administrativas y funciones del departamento de recursos humanos y de otros sectores. «Mientras que algunas empresas están descargando bots en un intento de crear una fuerza de trabajo híbrida, DigitalWorkforce.ai es el único mercado con réplicas digitales de roles de trabajo humano. Las personas aprenden y mejoran continuamente en sus trabajos colaborando e interactuando con clientes, colegas y competidores; y lo mismo se aplica a la inteligencia artificial (IA)», sostiene Dube. Una de las grandes obsesiones de este matemático es democratizar el acceso a esta tecnología y que no solo las grandes compañías puedan aprovecharla.

Nuevas oportunidades laborales

Con la irrupción en el mercado de estos trabajadores híbridos se abren nuevas oportunidades laborales. El informe sobre el «Futuro de los trabajos de 2018», elaborado por el World Economic Forum, señala que pueden surgir 133 millones de nuevos roles laborales que se adaptarán a la nueva división del trabajo entre humanos, máquinas y algoritmos. Mientras que el valor del mercado de los empleados digitales en el mundo es de 2,9 trillones de dólares, según un informe de Gartner. Pero por mucho que hagamos a una máquina inteligente, los robots no podrán reemplazar la creatividad y el talento humano.

Los trabajadores con poca o ninguna experiencia técnica pueden colaborar con Amelia tan fácilmente como lo hacen con los empleados humanos. Fuentes de Ipsoft subrayan que Amelia supera con creces la experiencia que actualmente ofrecen los robots de automatización de «back-end», que sólo pueden comprender datos estructurados pero no son capaces de solventar peticiones dadas por los usuarios en el lenguaje natural. Amelia utiliza el procesamiento de lenguaje natural para reconocer fácilmente la intención y descifrar el diálogo no estructurado, por lo que aunque se cambie de tema, ella no pierde ninguna información aportada y puede resolver más rápido solicitudes complejas de usuarios.