Las rebajas para el pequeño comercio son “pan para hoy y hambre para mañana”

El 20% de los pequeños negocios situados a pie de calle cerrará de aquí a final de año, según la Confederación Española de Comercio. Los grandes descuentos los dejan sin apenas margen de beneficio

Imagen de un cartel de se alquila en un local de MadridJesus G. FeriaLa Razón

Las rebajas está siendo solo un respiro temporal para los comercios hasta que vuelva la asfixia vivida desde el inicio de la pandemia. La Confederación Española del Comercio (CEC) ha elaborado una encuesta que refleja una caída de la facturación de entre el 20% y el 30% durante estas rebajas, en comparación con el mismo periodo de 2020. Este desplome llega hasta el 50% en los territorios más dependientes del turismo. La CEC ya adelantó que la campaña de rebajas “no va a servir para paliar la difícil situación que vive el sector del comercio y solo le dará un respiro temporal dinamizando el consumo y reactivando las ventas de forma puntual”, señala en un comunicado. Sin embargo, el soplo de aire fresco que representan las rebajas también está envenenado. Los grandes descuentos dejan a los comercios sin apenas margen de beneficio, lo que profundiza aún más la crisis en la que están sumidos miles de negocios.

“Pan para hoy y hambre para mañana”

El adelanto de las rebajas y los agresivos descuentos en las grandes superficies y, posteriormente, en las tiendas físicas, acentuados este año por la atípica situación del comercio tras más de dos meses y medio cerrados, tampoco han ayudado. “Las pocas ventas que se están produciendo en los pequeños comercios se hacen con descuentos muy agresivos; los comerciantes necesitan eliminar el stock y lo hacen sin apenas márgenes de beneficio. Es pan para hoy y hambre para mañana”, apunta Pedro Campo, presidente de la CEC. Los sectores del textil y el calzado son los más afectados. Además, el gasto medio por español durante las las rebajas estivales de este año será de 90 euros.

Las maltrechas cuentas del comercio español les impiden contratar y muchos negocios acaban teniendo que despedir por cierre. En concreto, entre diciembre de 2019 y junio de 2020 el comercio minorista experimentó una caída en el número de afiliados del 4,3%, entre el régimen general y el de autónomos. Tras los dos meses y medio de confinamiento la situación no termina de mejorar, es más, empeorará de aquí hasta final de año. Según los datos de la Confederación Española del Comercio, desde que se levantó el estado de alarma el 10% de tiendas del pequeño comercio no ha llegado ni a abrir, a lo que se sumará otro 10% que cerrará de aquí a final de año. “Esto supone que, sin ayudas urgentes y específicas para el sector, el 20% de los comercios situados a pie de calle cerrará sus puertas de aquí a diciembre, un porcentaje que asciende hasta la alarmante cifra del 50% en el caso de los pequeños y medianos comercios ubicados en locales de centros comerciales”, alerta la CEC.

Salvar al sector

La Confederación solicita que se adopten medidas de apoyo fiscal y financiero que garanticen la liquidez a los comercios, entre ellas: el aplazamiento del pago de la deuda tributaria y suspensión del pago de tributos; la reducción drástica del recargo de equivalencia o garantizar las mismas normas de funcionamiento para todos los operadores de comercio con independencia de que el canal de venta sea offline u online. Además, la CEC considera fundamental posibilitar la tramitación de nuevos ERTEs en función de la evolución de la pandemia, con el fin de garantizar la sostenibilidad y el empleo de las empresas.