Ni los billetes a 5 euros resucitan a las aerolíneas

El número de pasajeros se ha desplomado un 80% en un verano nefasto para el sector

Viajeros en la terminal de llegadas del aeropuerto de Palma de MallorcaATIENZAEFE

Pocos vuelos que van medio vacíos y que ni siquiera cubren costes. Ese es el dramático panorama al que se enfrenta el transporte aéreo en España debido al impacto de la pandemia del coronavirus. A pocos días del cierre de la campaña de estival, el sector hizo ayer balance de lo que calificó como un «verano nefasto» en el que han volado muchos menos aviones que hace un año y con muchos menos pasajeros.

Según los datos facilitados ayer por la patronal de las aerolíneas que operan en España (ATA), entre junio y agosto apenas operaron un 36% de la capacidad que ofertaron en el mismo periodo de 2019. En agosto, por ejemplo, el tráfico internacional casi desapareció, con un 94% menos de vuelos, mientras que el doméstico se situó un 40% por debajo.

Precios por los suelos

Al hecho de que volaran menos aviones se sumó la caída de pasajeros. El presidente de ALA, Javier Gándara, explicó que la demanda apenas ha representado un 20% de la del año pasado a pesar del fin del estado de alarma a finales del mes de junio y de que los precios se han desplomado. Las compañías han tirado los precios en un vano intento de estimular la demanda y copar mercado. Ryanair, por ejemplo, ofrece viajes entre Barcelona y Dublín por 7,99 euros el trayecto. «Yo he visto vuelos por cinco euros», aseguró el presidente de ALA, que no cree que exista mucho más margen en lo que a precios se refiere para estimular una demanda falta de confianza. Eso sí, los que vuelen este invierno se seguirán beneficiando de unos precios no vistos antes, según afirmó Gándara.

Con la caída en picado de la demanda, la ocupación de los aviones ha corrido similar suerte. El factor de ocupación medio de los aviones estuvo por debajo del 60% en julio y agosto, un nivel muy inferior al necesario para que un vuelo sea rentable. «De esta manera, es imposible que ninguna aerolínea gane dinero, por lo que la mayoría se ha enfocado en perder lo menos posible», aseguró. Gándara explicó que la decisión de la Comisión Europea de relajar la normativa sobre «slots» -derechos de despegue y aterrizaje- para no perderlos si no se usan supone un alivio para las compañías, que tendrán más flexibilidad para centrarse en aquellas rutas más rentables y aparcar por ahora el resto.

El sector cree inevitable que las compañías hagan ajustes de plantilla

Y es que este va a ser un ejercicio de fuertes pérdidas para el sector. «Todas las compañías vamos a perder muchísimo dinero», advirtió Gándara, que es también director general de easyJet en España. La IATA, la mayor organización mundial de compañías aéreas, estima que España perderá 113 millones de pasajeros, lo que conducirá a unas pérdidas de ingresos que rondarán los 15.000 millones de euros.

Si estos datos tan nefastos no han repercutido en el empleo de las compañías es porque, de momento, se han podido acoger a los ERTE por fuerza mayor impulsados por el Gobierno. Gándara explicó que un 80% de los 18.000 trabajadores que había en esta situación en abril, 14.000, siguen inmersos en algún expediente. Por eso, y porque las previsiones son poco halagüeñas -su cálculos apuntan a que la capacidad en septiembre-octubre será del 40% respecto a la de 2019 y la demanda caerá un 70%- ha solicitado que la medida se extienda al menos hasta la Semana Santa.

Pese a que los ERTE han logrado que hasta ahora las compañías no hayan tenido que acometer fuertes reestructuraciones en sus plantillas, Gándara no ocultó que el complicado horizonte que tienen ante sí va a hacer casi inevitables estos ajustes. «Sigue haciendo falta flexibilidad, con lo que no es descartable que a diferentes compañías no les quede más remedio que adaptar sus recursos a la demanda», advirtió.

El de la extensión de los ERTE es una de las cuatro peticiones que hizo el presidente de ALA para tratar de salvar al sector. Gándara también pidió facilitar liquidez a las compañías, un plan de bonificación de la tarifas a cuenta de las ayudas de la UE y que se adopten medidas ante la posibilidad de un Brexit duro en enero para evitar que las tasas aeroportuarias para los pasajeros del Reino Unido no se incrementen hasta en seis euros.

Test en lugar de cuarentenas
Los grandes agentes de la aviación comercial, desde las aerolíneas a los reguladores y los aeropuertos, reclamaron ayer que las cuarentenas preventivas a los viajeros se sustituyan por test de Covid-19 y que se armonicen las medidas en toda la Unión Europea (UE) para recuperar la confianza de los pasajeros. «Hay confusión entre los consumidores. Tiene que haber un enfoque común sobre los test y las medidas como las cuarentenas», resumió el máximo responsable de Easyjet, Johan Lundgren, en un evento sobre la aviación en un contexto de pandemia organizado por Airlines for Europe (A4E), que representa al 70 % de las compañías europeas. El consejero delegado de Air France-KLM, Benjamin Smith, añadió que esos «test obligatorios» deberían hacerse «preferentemente en origen».