División en Moncloa: ministros piden recortar el gasto si no llega el fondo de rescate de la UE

Preocupación en el Gobierno por el retraso del dinero del plan de recuperación ante el veto de Hungría y Polonia

La vicepresidenta y ministra de Asuntos Económicos y Digitalización, Nadia Calviño, comparece en rueda de prensa posterior al Consejo de ministros en Moncloa.EUROPA PRESS/E. Parra. POOL Europa Press

En La Moncloa se encendió este lunes la luz roja de alarma, después de que anunciaran Polonia y Hungría su bloqueo a los fondos europeos para la reconstrucción de Europa en la era postcovid-19. Desde luego, no es para menos. De los 750.000 millones del montante total de estos fondos, a España le corresponden casi un 19% o lo que es lo mismo 140.000 millones (70.000 millones en subvenciones directas a fondo perdido y otra cifra idéntica en préstamos a devolver).

De hecho, las cuentas públicas de 2021 elaboradas por el Ministerio de Hacienda recogen un anticipo de 27.000 millones de euros de estos fondos europeos antes de que se hayan materializado. Es más, el Ejecutivo ha basado sus previsiones sobre las expectativas económicas del próximo año en la llegada de este adelanto. Según sus cálculos, este anticipo supondrá un revulsivo para la economía de más de 32.000 millones gracias a proyectos de diferente índole, que serán financiados por los diferentes Ministerios, a la espera de que llegue la subvención de Bruselas. Concretamente, el Gobierno ha confiado en estos fondos para tonificar la economía española y que crezca el 9,8% del PIB. De ahí que este lunes se encendieran todas las alertas en el Palacio de La Moncloa ante el órdago lanzado por Polonia y Hungría.

Fuentes del Gobierno consultadas por LA RAZÓN no ocultan su preocupación ante esta amenaza, que podría poner en jaque toda la recuperación económica de la Unión Europea y, en concreto, la española. Pese a todo, diferentes fuentes consultadas por este diario coinciden en destacar su confianza en que al final este escollo se supere y que tanto polacos como húngaros no lleguen a bloquear los presupuestos plurianuales de la Unión Europea y, con ellos, el reparto de los fondos europeos para la reconstrucción tras la pandemia del coronavirus, que ha puesto contra la pared a la economía europea. ¿Pero qué ocurrirá si Polonia y Hungría continúan con sus planes de bloqueo? ¿Cuál será la decisión que adopte España en este caso?

Los Estados miembros se encontrarán ante un serio apuro si Hungría y Polonia se muestran firmes en la adopción de su veto. Sin duda, esta decisión retrasará y dificultará la salida de la actual recesión económica. En el caso español, la no llegada del anticipo de los 27.000 millones supondrá de golpe que la economía deje de crecer casi un 2,6% del PIB, porcentaje previsto por el Gobierno con la recepción de estos fondos. ¿Y qué hará el Ejecutivo de confirmarse esta fatídica circunstancia?

En este escenario, el Gabinete de Sánchez está dividido entre los heterodoxos y los más ortodoxos, partidarios de ajustar el gasto público a esta nueva situación y, por tanto, en dar marcha atrás a determinadas medidas, como la subida de los sueldos de los funcionarios en un 0,9%, los aumentos impositivos previstos en los Presupuestos del Estado de 2021 e incluso, llegado el caso, el alza de las nóminas de los pensionistas, que está previsto aumenten, al igual que la de los empleados públicos, en un 0,9%. En el otro lado del Consejo de Ministros se sitúan los partidarios de no tocar el crecimiento previsto del gasto público en las cuentas de 2021, que se prevé aumente en más de un 13% en el consolidado del Estado. Estos miembros del Gabinete de Sánchez, con Pablo Iglesias a la cabeza, se muestran contrarios a recortar este gasto y, por tanto, defienden a capa y espada financiarlo vía déficit público y deuda pública, si, al final, los fondos europeos no se aprueban por el veto de los húngaros y los polacos.

Llegado el caso, la facción contraria a los de Pablo Iglesias, capitaneados por Nadia Calviño, no dudan de que el vicepresidente segundo forzará al presidente Sánchez a mantener el objetivo de gasto comprometido. Por tanto, dan por sentado que las previsiones de déficit público del 7,7% del PIB en 2021 y de deuda en el 118% del PIB saltarán por los aires si Polonia y Hungría no ceden en su decisión de bloquear el reparto de los fondos de la reconstrucción. En este escenario, el equipo económico de Sánchez no oculta su preocupación ante la posibilidad de que el déficit público se dispare por encima de ese 7,7% del PIB previsto, sobre todo, teniendo en cuenta que la Comisión Europea regresará a la disciplina presupuestaria en 2022, una vez se supere el covid. Está convencido de la dificultad que entrañará rebasar este objetivo de desfase público para regresar a las cuentas a una senda de equilibrio. Por eso, de momento, opta por esperar públicamente a ver qué decisión adoptan Polonia y Hungría. Hasta entonces, prefiere «no entrar en elucubraciones». «Ya se verá qué ocurra y, entonces, se decidirá».