El Mobile, contra las cuerdas tras la baja de Facebook

El goteo de deserciones recuerda al de hace un año. Los organizadores del congreso afirman que, de momento, no corre peligro

Trece días tardó en suspenderse el MWC el año pasado tras las primeras deserciones
Trece días tardó en suspenderse el MWC el año pasado tras las primeras desercionesEnric FontcubertaEFE

Hace apenas tres semanas se celebraba en Shanghái el Mobile World Congress en su edición asiática. La férrea disciplina sanitaria china propició la organización de un evento que comienza a tambalearse en su versión barcelonesa. La situación, a estas alturas, comienza a recordar peligrosamente a lo ocurrido el año pasado, en el albor de la pandemia, cuando las primeras dudas desataron una cascada de anulaciones que dio al traste con el certamen. Los organizadores, GSMA, y las administraciones catalanas, cerraron filas para organizar un evento compatible con las exigencias sanitarias.

De poco ha servido: el martes Ericsson se daba de baja, y en apenas dos días se han sumado Nokia, Sony y Facebook. Las miradas, como el año pasado, se dirigen ahora a los grandes del sector, como Google o Samsung, para tomar el pulso al Mobile World Congress, que se celebraría en la capital catalana del 28 de junio al 1 de julio.

El 5 de febrero del pasado año, la coreana LG abría la caja de pandora y anulaba su presencia en el MWC por temor al «coronavirus de Wuhan». Faltaban apenas 20 días para la inauguración del certamen. EL día 10 de febrero ya habían cancelado la alemana Gigaset, las estadounidenses Amazon y Nvidia, las japonesas Sony y NTT Docom, la china Umidigi y la sueca Ericsson. El visionario conseller de Políticas Digitales de la Generalitat, Jordi Puigneró, aseguraba que estaban preparados «para poder organizar el evento y también para prevenir y detectar cualquier sospecha de coronavirus». Tres días más tarde GSMA cancelaba oficialmente el certamen, después de la deserción de AT&T, Vodafone, Deutsche Telekom, Intel y Facebook. Las teorías conspirativas que versaban sobre los ocultos intereses de trasladar de ciudad el Mobile World Congress se desataron, incluso desde las propias administraciones públicas. Hasta que la pandemia puso a cada uno en su sitio.

En este contexto, la decisión de Facebook es un nuevo jarro de agua fría para el evento. Al menos lo es incluso para el reducido formato de esta edición, ya que la plataforma está estudiando su participación virtual en el acto. GSMA, por su parte, insitió ayer en que «seguimos adelante con la misma planificación y sin ningún tipo de cambio», tras mostrarse convencida de que, de momento, el certamen podrá celebrarse tal y como se ha previsto.