Escrivá endurecerá las jubilaciones anticipadas y dará un cheque de 12.000 euros por cada año de retraso en el retiro

En su defecto propone un alza de 4% por cada año demorado. El ministro quiere presentar un nuevo esquema de coeficientes reductores para el retiro anticipado, cuya penalización será mayor

Comparecencia del Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, en la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo.
Comparecencia del Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, en la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo.Bernardo DiazPool

Confirmado. El objetivo del Gobierno es gravar las jubilaciones anticipadas y bonificar a los trabajadores que decidan retrasar su edad de jubilación. El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, quiere incentivar el retraso en la edad de jubilación, para lo que plantea dar un cheque de hasta 12.000 euros o subir un 4% la pensión por cada año de demora. Lo ha confirmado el ministro ante la Comisión Parlamentaria del Pacto de Toledo, en la que ha dado cuenta de las propuestas en las que trabaja para aproximar la edad de jubilación real (en torno a los 64,5 años) a la edad legal (66 años), fomentar la permanencia de trabajadores en activo y evitar la discriminación por edad.

Para impulsar la jubilación demorada, es decir, más allá de la edad legal, Escrivá ha planteado exoneraciones en las cuotas a la Seguridad Social de empresas y trabajadores de forma generalizada y sin las restricciones existentes en la actualidad. En este campo, ha propuesto también una serie de incentivos, que pasan por un “cheque” único de hasta 11.000 euros en el caso de las pensiones máximas, que podría incrementarse un 10% adicional en carreras de cotización largas (más de 44 años y medio) hasta los 12.000 euros. Otra opción sería un incremento del 4% de la cuantía de la pensión inicial por cada año de demora (frente al esquema actual que oscila del 2% al 4%), o una combinación de ambas propuestas.

Respecto al actual sistema de jubilación anticipada voluntaria, Escrivá quiere presentar un nuevo esquema de coeficientes reductores, cuya penalización será mayor para los que accedan a la jubilación anticipada en los dos años anteriores de la edad legal, menos a partir del mes 22 y de nuevo habrá un mayor castigo para los que decidan retirarse en el trimestre anterior a la edad legal.

El ministro ha adelantado un cambio muy significativo en estos coeficientes reductores, que serán mensuales y no trimestrales como ahora. Estos recortes oscilarán entre un mínimo del 2,81% para los que se retiren un mes antes y un máximo del 21% para los que accedan a la jubilación hasta dos años antes, aunque los coeficientes reductores variarán en función de los años cotizados.

Escrivá ha explicado que el sistema actual es “regresivo”, es decir, favorece a aquellos que cobran pensiones más altas, siendo superiores a 2.100 euros las rentas que cobraron uno de cada tres nuevos pensionistas en 2020. Con los cambios que plantea defendió que se elimina esa regresividad, mejorando la equidad, y se incentiva la permanencia en el empleo, con un sistema de penalizaciones decrecientes determinadas de manera mensual, frente al sistema trimestral actual, y “más bajos que los actuales en la mayoría de los casos”, ha asegurado. Con este planteamiento, la regresividad actual “se eliminaría en 6 años y de forma gradual”, de forma que las personas a las que les quede ese periodo para jubilarse no se verían tan perjudicadas.

Otra de las medidas para acercar la edad real a la legal de retiro, ha explicado Escrivá, es flexibilizar el uso de la jubilación parcial, limitando al mismo tiempo su abuso. Así, propone que sólo se pueda concentrar en el primer año hasta el 60% de la jornada (frente al 100% de la actualidad), aunque se permitirá mantener en algunos casos el actual sistema, en el que el trabajador trabaja a tiempo completo el primer año y en el segundo no lo hace en absoluto. Se trataría de casos de actividades peligrosas o que comprometan la seguridad de terceros y siempre que se pacte en el marco de la negociación colectiva.

Por otro lado, la propuesta pasa por no aplicar hasta los 68 años las cláusulas de jubilación forzosa con carácter general, para mejorar la tasa de actividad de trabajadores mayores. “La jubilación forzosa va a afectar en 2021 a más de un millón de trabajadores”, ha evidenciado el ministro.