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El impuesto mínimo de Sociedades “no tendrá mucho impacto” en España porque ya pagan un tipo más alto

Advierten que esta medida acabará con la ‘tasa Google’. Los Economistas creen que ordenará la tributación de las multinacionales pero advierten que debe determinarse cuánto beneficio obtienen en cada país, cómo se cuantifica el tipo mínimo y cuál es el resultado contable sobre el que se aplica

Valentín Pich, presidente del Consejo General de Economistas de España
Valentín Pich, presidente del Consejo General de Economistas de EspañaCONSEJO GENERAL DE ECONOMISTASCONSEJO GENERAL DE ECONOMISTAS

“El acuerdo alcanzado por el G7 sobre la aplicación de un Impuesto de Sociedades mínimo del 15% para grandes empresas es un primer paso para llegar a tener una tributación más ordenada y acorde con la realidad de las multinacionales”. Así lo entiende el Consejo General de Economistas (CGE) que ha aplaudido el acuerdo, no sin advertir que en el caso de España “su impacto no será significativo porque las empresas ya pagan un tipo superior”. Durante un acto organizado junto con el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) para la presentación del documento ‘Declaración de Sociedades 2020’, los presentes han querido señalar que, aunque la Agencia Tributaria sitúa el tipo efectivo de Sociedades en el 5,11% del beneficio para los grandes empresas y el 12,24% para el resto, el REAF subraya que, una vez que se aplican los ajustes contables -como la exención por doble imposición, la compensación de BIN’s o los ajustes de consolidación en grupos-, el tipo efectivo se elevaría al 21,9% y al 17,4%, respectivamente, muchos más próximos al tipo nominal.

Con una recaudación estimada de 700 millones de euros por el tipo mínimo de Sociedades en España -según el Observatorio Fiscal de la Unión Europea, los economistas creen que esta medida sería beneficiosa en términos de ingresos, porque “más que dar tendríamos que que recibir”, señaló Valentín Pich, presidente del CGE, que no quiso dejar pasar la oportunidad para advertir que este cálculo no tiene en cuenta la recaudación adicional que España recibiría por el reparto por países. En este sentido, el presidente del REAF, Agustín Fernández, también avisó de que para nuestro país este tipo mínimo medida “no tendría mucho impacto”, ya que el existente actualmente ya “es próximo o incluso superior” a los tipos que se están proponiendo. En lo que sí que se vería beneficiadas las arcas públicas sería en el reparto por países, ya que “se plantea un sistema donde haya un porcentaje de beneficios que siempre tribute en la sede del grupo de sociedades y luego una parte del resto del resultado del beneficio que sí se distribuya entre los distintos países donde la sociedad opera”.

Por otro lado, el presidente del REAF advirtió que habrá que ver “cómo se articula” este tipo mínimo, cuyo objetivo es “evitar la competencia de fiscalidad a la baja”, y “sobre qué reglas se va a aplicar”. En este sentido, señaló que habrá que tener en cuenta cómo se cuantifica el resultado contable; la aplicación de las correcciones pertinentes por doble imposición, y que el sistema no deberá permitir desajustes por el que se produzcan casos de doble tributación. En el mismo sentido, el presidente del CGE, ha señalado que habrá que estar pendientes de que se acabe de concretar a qué entidades afecta, cómo se determina, cuánto beneficio obtienen en cada país y cómo se cuantifican el tipo mínimo y el resultado contable sobre el que se aplica.

Otra de las consecuencias que conllevaría la aplicación de esta armonización global de Sociedades sería la desaparición de la ‘tasa Google”. Para José María Durán, director del IEB, si el acuerdo del G7 se plasma en un desarrollo legislativo, este impuesto por países como España, Francia o Reino Unido de forma transitoria “dejaría de tener razón de existir. Al ser transitorio lo razonable sería que desapareciera”, ha señalado durante su intervención este martes en la presentación del documento ‘Declaración de Sociedades 2020’. Por su parte, Pich ha recordado que “no era bueno” que España fuera “el primero de la clase” con la puesta en marcha del impuesto sobre determinados servicios digitales y con esta medida se dará una solución para todos.