Nuevo incendio en el Gobierno tras desautorizar Montero a Escrivá: “El impuesto a Madrid no está en la agenda ni estará”

La ministra de Hacienda rechaza contrarrestar fiscalmente el efecto capitalidad por ser “contraproducente”

“La propuesta de un impuesto que grave los beneficios asociados a Madrid por la capitalidad no está en la agenda del Gobierno, ni lo va a estar nunca”. Así de contundente, clara y sin aristas se manifestó ayer la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, que negó con rotundidad que ni Ejecutivo ni su departamento tenga en agenda asumir la propuesta de la Comunidad Valenciana de crear un impuesto contra Madrid por su condición de capital de España, ni a corto ni a largo plazo. “Ni siquiera se ha planteado como una posibilidad”, confirmaron a LA RAZÓN fuentes del Ministerio de Hacienda.

Montero ha zanjado de raíz la polvareda levantada tras las declaraciones de ayer del Ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, que junto al presidente valenciano, Ximo Puig, volvió a abrir la espita del acoso fiscal a la Comunidad de Madrid con su propuesta de crear una tasa especial contra Madrid que compense ante el resto de comunidades la supuesta ventaja que supone para la región presidida por Ayuso su capacidad para reducir la presión fiscal y la ventaja que aseguran tiene como capital del país.

En declaraciones a los medios tras mantener una reunión con el alcalde de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), Víctor Mora, Montero quiso despejar cualquier duda tras incidir en que “creo que he sido bastante clara. eso sería una medida contraproducente que ningún Gobierno, sea del color político que sea, fuera a trabajar en esa dirección”. Según ha sostenido, la hoja de ruta del Gobierno en política autonómica es evitar cualquier enfrentamiento entre comunidades que pueda poner en peligro el consenso. “Nosotros nunca vamos a propiciar que se enfrenten territorios, sino todo lo contrario”. Para ello, ha vuelto a levantar la bandera del “del consenso, el diálogo, la capacidad de ponernos de acuerdo entre todos los territorios que conforman España para que no se produzcan comparaciones, agravios, para que unas personas piensen que tienen menos oportunidades que otras por el hecho de vivir en un territorio o en otro”.

La ministra de Hacienda y Función Pública ha esgrimido que la concepción que tiene el Gobierno de la política fiscal es que ésta es “imprescindible para seguir prestando unos servicios públicos de calidad dirigidos a los ciudadanos”, antes de volver a insistir en que “ni existe la propuesta (de Escrivá y Puig) ni se presentará en el futuro porque el Gobierno no trabaja en esa dirección”.

Pese a esta desautorización de Montero, el vicesecretario de Política Territorial del PP, Antonio González Terol, insistió ayer en acusar al Gobierno de “madrileñofobia” y de “discriminar” a comunidades autónomas en las que gobierna los populares porque “no soporta que gestionen bien”. También a cargado contra Escrivá al que ha acusado de querer “imponer” un nuevo impuesto en la Comunidad de Madrid porque “no tolera que los bajemos y seamos capaces de poner en marcha nuevos servicios públicos”.

La ministra ha lamentado la actitud del Partido Popular, a quien ha acusado de “jugar al victimismo” y de “hacer ruido” intentando “buscar polémica donde no hay nada”. Asimismo, ha asegurado que la fiscalidad es un elemento “imprescindible” para seguir prestando servicios públicos de calidad a la ciudadanía, por lo que ha remarcado que “jamás encontrarán en este Gobierno nada que haga que se enfrenten los territorios”.

Pero no solo Montero y el PP han entrado de lleno en rechazar esta propuesta. La portavoz del PSOE en la Asamblea madrileña, Hana Jalloul, también ha dado un portazo a la posibilidad de la creación de un “impuestazo” contra Madrid. “Estamos en contra de establecer unos impuestos especiales para los madrileños”, reiteró Jalloul, quien se ha limitado a reclamar “un sistema de impuestos justo y equitativo” para todas las comunidades.