Guerra de cuentas online gratuitas y comisiones en ventanilla, la estrategia de la banca para acelerar su digitalización

La Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) advierte de que no es oro todo lo que reluce, y que estos llamativos productos gratis esconden el riesgo de exclusión financiera que está ocasionando la oleada de fusiones y cierre de sucursales

Oficinas de varias entidades bancarias
Oficinas de varias entidades bancarias

En un contexto de fusiones, reducción de plantilla y cierre de oficinas, la banca no solo está ofreciendo cuentas completamente gratuitas en su canal online para digitalizar su operativa, sino también para captar clientes y aumentar su rentabilidad en un momento en el que los tipos de interés están históricamente bajos. La gran banca ha dado un giro a su estrategia comercial en el actual escenario pospandémico, fomentando su canal online con un aliciente positivo, las cuentas sin comisiones, y alejando a los clientes menos vinculados y a los menos digitalizados con una subida sostenida de comisiones bancarias que se viene produciendo desde 2019 y con la reciente aparición de una nueva por retirar dinero en ventanilla. BBVA, CaixaBank, Bankinter, Banco Santander o Banco Sabadell, entre otras entidades, han lanzado productos sin comisiones para competir con la oferta “coste cero” de los neobancos y atraer a los nuevos clientes más atractivos hacia su canal digital: jóvenes, con nómina e hipoteca o con intención de solicitar una. Sin embargo, la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) advierte de que no es oro todo lo que reluce, y que estos llamativos productos y las comisiones que penalizan las operaciones en persona esconden el riesgo de exclusión financiera que está ocasionando la oleada de fusiones y cierre de sucursales.

Los neobancos son un duro competidor para la gran banca, ya que sus productos son altamente competitivos, explica Asufin: son más fáciles de contratar y requieren menos servicios y recursos. En este contexto de digitalización intensa e inevitable, las entidades tradicionales estaban compitiendo con productos que requieren un alto nivel de vinculación para evitar las comisiones bancarias. Domiciliar ingresos, recibos, realizar varios movimientos con las tarjetas de crédito o débito o, incluso, contratar seguros o fondos de inversión, son las exigencias más comunes para esquivar las comisiones.

¿El motivo? Los bajos tipos de interés sitúan al euríbor en mínimos históricos y con ello las hipotecas a tipo variable. Con la financiación tan barata, las entidades obtienen mayor margen de beneficio con las comisiones a las cuentas bancarias, tarjetas y préstamos. De hecho, según el II Barómetro realizado por la asociación de consumidores Asufin, la banca ha elevado en el último año las comisiones que aplican a sus clientes por descubierto, mantenimiento de cuenta o tarjetas. La media de comisiones en base a los datos recabados de las 13 principales entidades del mercado se sitúa en 110 euros, el mantenimiento de la cuenta y 30,16 euros, la tarjeta de débito, que sitúan el total en 140,16 euros, aunque en algunos casos las comisiones totales pueden alcanzar los 240 euros anuales.

Este comportamiento deriva en una lógica huida de los clientes menos vinculados a otras entidades, principalmente neobancos, que no cobran ni exigen requisitos de vinculación. Con el cierre de oficinas, la banca tradicional pierde, además, el punto fuerte para captar clientes que la diferenciaba de los neobancos, explica el experto finanzas en Álvaro Bas, COO y director de desarrollo de negocio en Rastreator. No obstante, las entidades no conciben estos movimientos de cierres como una desventaja, sino como una oportunidad para impulsar su transformación digital, aunque ello implique tener que dar un empujón poco agradable a los clientes menos tecnológicos. En este sentido, el Banco de España (BdE) recientemente ha advertido sobre que diversas entidades están comenzando a cobrar por operaciones de retirada de dinero en las ventanillas de las sucursales. Mientras que las comisiones para sacar dinero de otras entidades sí son habituales, “el pago por este servicio de ventanilla es una práctica novedosa” y legal si se comunica de forma clara, avisa el Banco de España.

Para evitar la sangría y reconducir a sus clientes menos vinculados y menos digitales hacia su negocio online, las principales entidades españolas se han apresurado a lanzar nuevas cuentas corrientes online sin comisiones. Pero este sacrificio no es en vano. “Este tipo de cuentas ‘sin comisiones’ tratan de llegar a un público más joven, que dispongan de una nómina y con opciones a futuro de solicitar la contratación de otros productos como por ejemplo puede ser una hipoteca. Es decir, la banca se ha lanzado a ofrecer cuentas sin comisiones pero con el fin claro a futuro de conseguir mayores vinculaciones. De esta forma se pretende además conseguir un mayor volumen de negocio aunque el coste sea inferior”, añade Bas.

Propuestas de los grandes bancos

En España, BBVA fue la primera entidad que ofreció una cuenta sin comisiones en su canal digital, solo para nuevos clientes, que se puede contratar sin pisar una oficina, a través de la web o de la aplicación para móviles y con la que han convencido hasta el momento a 700.000 clientes. Sin comisiones y sin condiciones, explica la entidad en su web, sin esperas, sin papeleos y de una forma rápida y muy novedosa y acorde con los tiempos, ya que para abrir la cuenta el cliente sólo tiene que hacerse un “selfie”.

El Banco Santander también ha lanzado una cuenta totalmente gratuita, exclusivamente para nuevos clientes, que no exige vinculación ni cobra por el mantenimiento ni por las tarjetas.

CaixaBank, a través de imagin (la antigua imaginBank), también dispone de una cuenta móvil sin comisiones de administración ni mantenimiento para mayores de 18 años. La cuenta incluye una tarjeta de débito sin comisiones de emisión ni mantenimiento y la posibilidad de hacer transferencias gratuitas en euros dentro y fuera de España. La entidad no pide domiciliar nómina ni recibos como requisito para acceder a éstas y otras ventajas, algunas muy enfocadas en los clientes más jóvenes, como el acceso gratuito a contenidos y servicios digitales como música, videojuegos, tendencias, tecnología y sostenibilidad.

La Cuenta Activa, del Banco Sabadell, tampoco cobra gastos ni comisiones y permite hacer transferencias nacionales gratuitas y también a los países del Espacio Económico Europeo (EEE). Asimismo, ofrece tarjetas de débito y crédito y reintegros gratis sin importe mínimo en los cajeros de la red del Sabadell y en las principales entidades adheridas a la red EURO 6000.

Bankinter, por su parte, dispone de la Cuenta Nómina, que se contrata online y que tampoco cobra comisiones de mantenimiento, además de ofrecer transferencias nacionales gratuitas, una tarjeta de crédito sin coste y extracciones de efectivo a débito gratis en más de 14.000 cajeros. Según han explicado a Efe desde la entidad, se trata de una cuenta remunerada, que paga hasta el 5% TAE el primer año y hasta el 2% TAE el segundo, con un límite máximo de 5.000 euros.

Los daños colaterales

Esta carrera por digitalizarse y captar clientes para combatir los efectos de la crisis y la escasa rentabilidad también deja damnificados por el camino. Las principales entidades prevén cerrar el ejercicio con unas 4.000 oficinas menos, que se unirán a las aproximadamente 23.000 que han desaparecido desde el inicio de la anterior crisis, en 2008, según un reciente informe de JP Morgan. También planean la salida de unos 16.000 empleados, contando con los 6.400 de la nueva CaixaBank tras la absorción de Bankia; los 3.600 que salen del Santander, los casi 3.000 que calcula BBVA, los 1.900 que anunció Banco Sabadell la semana pasada y los aproximadamente 1.000 que podría perder Unicaja tras absorber Liberbank.

Este proceso imparable de cierre, reducción de plantilla y comisiones que penalizan la atención presencial avanza de la mano de la digitalización, pero también del riesgo de brecha financiera y digital, señalan fuentes de Asufin: “Los servicios financieros son básicos y deben estar garantizados. Ese proceso de digitalización no puede dejar desprotegida a la población mayor que no está acostumbrada a usar internet, a los más jóvenes, que son los que menos formados están para manejar sus finanzas, y a la población de la ‘España vaciada’”. El Banco de España también mostró su preocupación ante una posible generalización de las comisiones por retirada de efectivo en ventanilla que puede llegar a suponer un obstáculo para estos perfiles. Para evitar que se queden sin acceso a efectivo de forma gratuita, el BdE ha establecido que las entidades deben facilitar al menos un medio gratuito, accesible y seguro para que todos los colectivos puedan disponer de efectivo.