Telefónica recrudece la guerra de precios y lanza una tarifa de 30 euros para fibra y móvil a través de O2

La nueva opción incluye 100 megas simétrico, más llamadas ilimitadas y 10 gigas de datos

Un hombre pasa por delante de una tienda con el logo de O2
Un hombre pasa por delante de una tienda con el logo de O2Phil Noble

La guerra de precios en el sector de las telecomunicaciones parece como la saga cinematográfica de “Los Vengadores”, infinita. La última vuelta de tuerca la ha dado Telefónica. La compañía, a través de su filial “low cost” O2 ha lanzado una nueva tarifa para rivalizar con las de sus competidores Digi, Finetwork, MásMóvil, Vodafone-Lowi y Orange-Simyo. La operadora ha incorporado una nueva tarifa que incluye teléfono fijo y fibra óptica con una velocidad de 100 Mbps y móvil, con un bono de datos de 10 GB.

Con este nuevo producto, O2 va a contar con cuatro tarifas de fibra y móvil. Así, ofrecerá también una tarifa de 38 euros, con fibra a 300 Mbps y móvil con 25 GB de datos. Otra de 44 euros mensuales, que incluye fibra por 500 Mbps de velocidad y móvil con 30 GB, y una cuarta opción, de 50 euros al mes, con fibra con 600 Mbps de velocidad y móvil con 60 GB.

Todas las tarifas comparten ahora condiciones como precio final (salvo uso en roaming o llamadas de tarificación adicional), sin permanencia, cuota de línea incluida, llamadas ilimitadas a fijos y móviles nacionales tanto desde el fijo como desde el móvil, móvil con SMS ilimitados, router HGU gratis y hasta 4 líneas móviles adicionales.

El movimiento de Movistar se conoce después de que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) haya aprobado una nueva regulación de los mercados mayoristas de fibra óptica que exime a Telefónica de su obligación de prestar servicios de este tipo en 696 municipios, frente a los 66 anteriores. Telefónica, no obstante, seguirá teniendo que garantizar en todo el territorio nacional que otras compañías puedan acceder a su infraestructura de obra civil (conductos, canalizaciones y postes). Esta decisión da margen a la compañía española para lanzar esta nueva tarifa a través de O2.

Factura para las compañías

En los últimos años, la irrupción de diversas operadoras móviles virtuales (OMV), que ofrecen agresivos precios beneficiándose de las menores o nulas inversiones en infraestructuras a que sí están obligadas las tres grandes firmas del sector, Telefónica, Vodafone y Orange; ha desatado una guerra de precios que ha desatado las quejas de las grandes compañías. Todas han tenido que crear segundas y terceras marcas para evitar la fuga de clientes a las OMV, lo que ha impactado en sus ingresos con el problema añadido de que no pueden dejar de lado sus inversiones para compensar esta caída de facturación. En España, dicen estas compañías, hay demasiados operadores y el mercado está demasiado fragmentado, de manera que el nivel de competencia no es compatible con las inversiones necesarias en el país, especialmente de cara a nuevos despliegues de fibra y 5G. “Es importante hacer balance entre competencia e inversión, sobre todo en estos momentos. La competencia es sana siempre que no comprometa la inversión necesaria para que España se recupere antes de la crisis y salga más reforzada. Ahora, sin embargo, eso no es así”, aseguraban meses atrás desde Orange.

Una de las consecuencias de este desajuste entre ingresos e inversiones es que las compañías se han visto obligadas a recortar gastos por la vía del ajuste de plantilla. Orange y los sindicatos alcanzaron en julio un acuerdo para ejecutar un ERE en España que afectó a 400 de sus empleados, con 234 prejubilaciones. “El sector de telecomunicaciones lleva años encadenando pérdidas de ingresos como consecuencia de la hipercompetitividad del mercado y la multiplicidad de actores “low cost”. Esto plantea un gran reto para la compañía que lleva más de 20 años asumiendo inversiones intensivas y que necesita seguir haciéndolo en un entorno de transición tecnológica”, explicó la compañía cuando anunció la medida. Vodafone también planteó a los sindicatos a mediados de septiembre un ERE para reducir su plantilla en 515 efectivos por, entre otros motivos, “las nuevas tendencias del mercado”.