El sector textil sí que se queda atrás: sus ventas siguen un 35,7% por debajo de las previas a la pandemia

En 2021 cayeron otro 13,1% con respecto a 2020, cuando ya se habían desplomado un 41,26%

Las rebajas serán el siguiente termómetro para testar la salud del comercio textil
Las rebajas serán el siguiente termómetro para testar la salud del comercio textil FOTO: Altea Tejido EFE

No dejaremos a nadie atrás, decía el Gobierno cuando la pandemia del coronavirus empezó a paralizar la actividad económica en marzo de 2020. Y puede que los datos de empleo sugieran que se ha recuperado en parte cierta normalidad. Pero hay sectores que es evidente que se han quedado descolgados de cualquier recuperación o atisbo de la misma. Como el textil. Su facturación no sólo no se ha recuperado sino que todavía no ha encontrado suelo. El pasado ejercicio, sus ventas en superficie comparable retrocedieron un 13,1%, según los datos hechos públicos hoy por la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex). El balance de los casi dos años de pandemia para este colectivo es todavía más desolador: sus ventas todavía siguen un 35,7% por debajo de las que tenía antes de la pandemia.

El textil no ha podido sacar tajada de un mes tradicionalmente comercial como el de diciembre. El avance del 3,2% que registraron es el dato más modesto desde septiembre. “La primera quincena del mes de diciembre parecía indicar que iba a ser un buen mes”, explican desde Acotex. Sin embargo, la irrupción de la variante Ómicron dio al traste con sus expectativas. “La tendencia cambió a raíz del incremento de contagios Covid, frenándose las ventas en seco. Comparando el dato con el mes de diciembre de 2020, donde las ventas cayeron un 32,2% no podemos hablar de un buen dato”, lamentan. La caída de actos sociales provocó menores ventas, sobre todo en los subsectores relacionados con el equipamiento personal como textil y calzado, según ha explicado también hoy la Confederación Española de Comercio (CEC).

Malas perspectivas

Lo peor para el sector es que tras dos años de intenso sufrimiento, parece que también se avecina un tercero de tortura por varias razones. En primer lugar, explica Acotex, por el incremento de los precios de la luz, que afecta a este sector como a cualquier otro. Además, también acusan el incremento de los costes de las materias primas y los problemas de los retrasos de la cadena de suministros mundial. Porque aunque el sector comprendió hace años que no tenía sentido depender tanto de China y está recurriendo cada vez más a producciones en proximidad, la relocalización en España ahora mismo podría ser «limitada» dado que este sector está bajo mínimos. El textil también teme que si la pandemia se descontrola más, se puedan volver a introducir restricciones que limiten todavía sus ventas. Y eso, advierten, en un año en que deben comenzar a devolver los créditos ICO. “Más que nunca, [necesitamos] medidas urgentes de apoyo al sector y la llegada de todas las ayudas anunciadas pero que no terminan de llegar”, advierten. Si no, como advirtieron meses atrás, muchos de los ERTE se acabarán convirtiendo en ERE.

Mientras tanto, el próximo hito en el “tour de force” del textil para su supervivencia es la campaña de rebajas. La CEC confía en que esta campaña suponga un impulso al consumo tras el enfriamiento de las ventas en el mes de diciembre, sobre todo en la segunda quincena, que ha situado las cifras de facturación de la campaña de Navidad en torno a un 15% por debajo de 2019, un dato inferior a las previsiones de la Confederación que situaban esta cifra en el 10% respecto a los niveles preCovid. La CEC espera un arranque de campaña “intenso, pero breve”. Aunque las rebajas transcurrirán en un escenario de alta incidencia del coronavirus, el comercio minorista prevé superar las cifras del año pasado, muy mermadas por el impacto de Filomena, pero sin llegar a niveles preCovid.