La solvencia de las empresas de los sectores más golpeados por la covid, en riesgo a medio plazo

El Banco de España constata que la ratio de préstamos en vigilancia especial se ha disparado por tres en comparación con 2019 en negocios como hostelería o comercio

Sede del Banco de España en Madrid
Sede del Banco de España en Madrid FOTO: Javier Lizón EFE

El tejido empresarial español ha aguantado en líneas generales mejor de lo que cabría esperar las embestidas del coronavirus, pero la solvencia de las sociedades de los sectores más golpeados por la pandemia no está garantizada a medio plazo si la recuperación no vuelve a tomar impulso. Según el artículo analítico “La evolución de la solvencia y de la demografía empresarial en España desde el inicio de la pandemia” publicado hoy por el Banco de España, a lo largo de 2020 el número de empresas activas se redujo un 1,1% (37.858 empresas menos, según los datos del Directorio Central de Empresas (DIRCE) del INE), algo que no ocurría desde el final de la última recesión económica, en 2013. No obstante, el artículo destaca que esta caída fue relativamente moderada y viene explicada por un descenso de las entradas de empresas y no por un incremento de las salidas, que, a diferencia de lo ocurrido en la crisis de 2008, disminuyeron respecto al año anterior.

Durante 2021 y la parte transcurrida de 2022, el Banco de España ha observado una recuperación progresiva del número de empresas activas. Así, la información de 2020 confirma una fuerte caída de las sociedades inscritas en la Seguridad Social durante los meses de confinamiento y una posterior recuperación, que continuó durante el año pasado y la parte transcurrida de 2022, de forma que, en mayo de este ejercicio, el número de sociedades activas se situaba apenas un 0,3% por debajo de los niveles precrisis.

Pero si el número de empresas ha recuperado más o menos los niveles que había antes de la pandemia, la solvencia de las compañías ya es otra historia. La evolución de los indicadores de solvencia empresarial evidencia, según el Banco de España, que hasta ahora se habría producido un deterioro relativamente moderado, aunque muy heterogéneo por sectores, afectando más a los más golpeados por la pandemia. En este sentido, el regulador asegura que las políticas públicas desplegadas durante la crisis han podido ser claves para explicar estos efectos moderados en comparación con crisis anteriores. La institución, a partir de sus Estadísticas Supervisoras de Entidades de Crédito, ha constatado que el volumen total de préstamos dudosos concedidos a las compañías y empresarios individuales ha seguido reduciéndose durante 2020, 2021 y el primer trimestre de 2022, aunque a un ritmo más lento que el observado antes de la pandemia. Esta evolución, junto con la expansión del saldo de crédito, ha propiciado que la ratio de préstamos dudosos sobre el total de préstamos concedidos a las empresas se haya reducido desde el 6,3% de finales de 2019 hasta el 5,4% del primer trimestre de 2022.

No obstante, el Banco de España advierte de que “la reducción observada en el volumen agregado de préstamos dudosos concedidos a las empresas esconde un comportamiento dispar por sectores de actividad”. Desde el segundo trimestre de 2020, los préstamos dudosos “han aumentado a un ritmo elevado en los sectores más afectados por la crisis, mientras que en el resto de los sectores siguieron descendiendo hasta el primer trimestre de 2022″. Así, tomando un índice de base 100, alcanzan 150 para los sectores más afectados cuando la media es 80.

Créditos en vigilancia

Al supervisor financiero también le preocupan los créditos en vigilancia especial, aquellos en los que aun sin haberse producido ningún evento de incumplimiento, se ha observado un incremento significativo del riesgo de crédito desde el momento de la concesión. El informe del Banco de España advierte de un repunte notable del volumen de préstamos en vigilancia especial concedidos a empresas a partir del cuarto trimestre de 2020, si bien los datos más recientes, correspondientes al primer trimestre de 2022, evidencian una cierta moderación. A pesar de la expansión del saldo de crédito, la ratio de préstamos en vigilancia especial sobre el total de préstamos concedidos a las empresas se ha incrementado desde el 7,9% de finales de 2019 hasta el 11,4% del primer trimestre de 2022. Este aumento de los préstamos en vigilancia especial, avisa el análisis, se ha concentrado en los sectores muy afectados por la crisis del covid, en los que se ha llegado a multiplicar por tres en comparación con el nivel de finales de 2019, alcanzando un nivel de casi 300 en un índice de base 100 y siendo la media 150; y, en menor medida, en los moderadamente afectados, dos veces más. En los poco afectados el incremento ha sido mucho más moderado, un 20,8% como máximo.

Este crecimiento de los créditos en vigilancia especial, sobre todo en los sectores más golpeados por la pandemia, muestra la existencia de “riesgos latentes para la solvencia empresarial a medio plazo, en un contexto en el que un alto porcentaje de los préstamos garantizados por el Estado finalizan sus períodos de carencia durante este año”, según avisa el Banco de España. Estos riesgos, añade, podrían materializarse, especialmente, si la recuperación económica fuera menos vigorosa de lo esperado como consecuencia, por ejemplo, de una eventual escalada de las tensiones vinculadas con la guerra en Ucrania.