Internacional

Alerta en Europa: recesión en Alemania y una inflación del 18,6% en Reino Unido

El Bundesbank avisa de fuertes turbulencias este otoño y el banco Citi coloca a Londres en su mayor tesitura desde la crisis del petróleo de 1979

El futuro próximo se presenta muy turbulento en dos de las principales economías europeas, Alemania y Reino Unido. El Bundesbank, el banco central germano, ha advertido del aumento significativo de los riesgos que apuntan a una contracción del PIB durante la segunda mitad del año, cuando las presiones inflacionistas pueden aumentar hasta impulsar el IPC a alrededor del 10% este otoño.

Según el boletín mensual del Bundesbank, los expertos de la institución consideran que el desarrollo económico de Alemania se verá afectado negativamente por la evolución desfavorable del mercado del gas este verano y los próximos meses. Además, el final en septiembre de las medidas de alivio introducidas probablemente haga rebotar la inflación notablemente.

“Por lo tanto, la probabilidad de que el PIB disminuya en el semestre de invierno ha aumentado significativamente”, advierte la entidad. En este sentido, después del estancamiento registrado entre los meses de abril y junio, el banco central germano ve probable que la parálisis del crecimiento del PIB se extienda al tercer trimestre. “Sin embargo, los elevados incrementos de precios están reduciendo aún más el poder adquisitivo de los hogares. Además, las preocupaciones sobre una inminente escasez de gas en invierno pesan sobre el estado de ánimo para comprar”, expone al recordar que la lectura más reciente del índice de confianza del consumidor del instituto GfK ha vuelto a caer y constata que las expectativas económicas y de ingresos de los hogares se han nublado significativamente.

Por otro lado, los técnicos del Bundesbank advierten de que la tasa de inflación alcanzará “nuevos máximos en otoño” como consecuencia del final en septiembre de las medidas de alivio introducidas, lo que probablemente haga rebotar la inflación notablemente, mientras que desde octubre se aplicará también un recargo en las tarifas del gas y, al mismo tiempo, se reducirá la tasa del IVA sobre este combustible.

“En general, la tasa de inflación podría alcanzar el orden del 10% en otoño”, auguran los expertos del Bundesbank, subrayando que las perspectivas de inflación siguen siendo extremadamente inciertas, principalmente debido a la situación poco clara de los mercados de materias primas, aunque el banco central estima que los riesgos de precios siguen apuntando al alza.

La oscura previsión de Citi

Por otra parte, el banco Citi anticipó este lunes que la inflación en el Reino Unido va camino de dispararse hasta el 18,6 % a principios de 2023 debido al incremento del precio de la energía, que sería su mayor nivel en cerca de medio siglo. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) británico alcanzó en julio el 10,1% y el Banco de Inglaterra estima que alcanzará su pico en octubre, por encima del 13 %, antes de comenzar a moderarse. El economista jefe de Citi en Reino Unido, Benjamin Nabarro, indicó sin embargo en una nota a sus clientes que espera que el índice alcance el 14,8 % en octubre y siga subiendo.

La entidad calcula que el límite del coste energético que paga cada hogar británico, que el pasado abril se disparó desde 1.277 libras hasta 1.971 libras (de 1.508 euros a 2.328 euros), escalará en octubre, en su siguiente revisión, a 3.717 libras (4.391 euros) –ligeramente por encima de lo estimado hasta ahora–, y habrá ascendido a 5.816 libras el próximo abril (6.870 euros).

“Incluso con la economía debilitándose, los datos de la pasada semana reafirman que se mantiene el riesgo de que se acelere el traspaso de la inflación general a los salarios y los precios domésticos”, afirmó Nabarro. Para encontrar precedentes a una inflación cercana al 18 % en el Reino Unido hay que remontarse a la crisis del petróleo a partir de 1979, cuando el IPC británico llegó hasta el 17,8 %, y a los años posteriores a la primera crisis provocada por la OPEP, cuando superó el 24 %.