Oughourlian, presidente de Prisa, camino de ser el segundo mayor accionista de la estratégica Indra

El Gobierno autoriza a Amber Capital a tomar un 9,99% de la tecnológica. El fondo ayudó a la estatal SEPI a echar a siete consejeros independientes de su consejo

Recursos de empresas ubicadas en la capital
Fachada de la sede de Indra ubicada en Madrid FOTO: Marta Fernández Jara Europa Press

El fondo de inversión Amber Capital, el principal accionista del grupo de comunicación Prisa, ha conseguido autorización del Gobierno para incrementar su participación en la compañía Indra y escalar al segundo peldaño accionarial sólo por detrás de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Según ha comunicado a la Comisión Nacional de Mercados y Valores (CNMC) la tecnológica, el fondo que controla Joseph Oughourlian, presidente también de Prisa, ha logrado luz verde del Ejecutivo para elevar la participación del 4,1% que ahora tiene en Indra hasta el 9,9%, con lo que sólo la SEPI -algo más del 27%- tendría una mayor participación en una compañía que se considera estratégica por su peso en el sector de la defensa, que se quiere incrementar más para competir contra rivales europeos.

Para llegar al 9,9% del capital, Oughourlian necesitaría adquirir 10 millones de acciones de Indra, lo que, a los alrededor de ocho euros a los que cotiza la acción de la tecnológica en la actualidad, supondría una inversión de algo más de 80 millones de euros.

Aunque la autorización se comunicó el viernes, el Gobierno no informó de la misma tras la reunión del Consejo de Ministros que celebró el pasado martes, cuando se autorizó la operación. De hecho, no hay mención a la misma en la referencia que posteriormente se publica.

Papel activo

La autorización para que incremente su participación en Indra llega después de que Amber Capital haya jugado un papel relevante en la marcha de siete consejeros independientes considerados díscolos con los planes del Gobierno. Un representante de Amber Capital, que había comprado pocos días antes el paquete del 4,4% con el que cuenta en Indra, formuló durante las intervenciones de la junta de accionistas del pasado mes de julio una petición para introducir un punto fuera del orden del día con el objetivo de cesar a los consejeros Alberto Terol, Carmen Aquerreta, Ana de Pro y Enrique de Leyva. Su petición, así como la no reelección de Isabel Torremocha, también independiente, salieron adelante con el apoyo de la SEPI y de SAPA Placencia, que desembarcó en Indra a finales de 2021 y que, en la actualidad, cuenta con una participación en la firma del 5%.

La maniobra impulsada por Amber provocó un día después de la junta la renuncia de otra consejera, Silvia Iranzo Gutiérrez, en señal de desaprobación. Un séptimo, Ignacio Martín San Vicente, anunció tres días después que dejará su asiento en octubre.

Relevos

Para relevar a estos consejeros y poner fin a la crisis reputacional que ha sufrido la compañía, Indra anunció el viernes que maneja una lista de seis candidatos de perfil eminentemente técnico sobre los que está ahora terminando de verificar su idoneidad e independencia para ocupar los cargos. El listado de los elegidos por la tecnológica que preside Marc Murtra lo integran Virginia Arce, Olga San Jacinto, Felipe Fernández, Coloma Armero, Axel Arendt y Belén Amatriain. Todos ellos tienen una dilatada experiencia en cargos de responsabilidad ligados al sector tecnológico y algunos, a su vez, han sido consejeros independientes en otras compañías.

Después de toda la polvareda que levantó la forma en que los anteriores consejeros independientes dejaron sus respectivos cargos, la elección de los que deben reemplazarlos es para algunos analistas crucial para el futuro de la compañía tecnológica. Porque si no fueran realmente independientes, la CNMV podría tomar cartas en el asunto para verificar si tienen algún tipo de connivencia con la SEPI, SAPA Placencia y Ambar Capital y si estos tres grandes accionistas de la compañía habrían maniobrado de forma concertada para sacar del consejo a los que había y colocar a otros próximos a sus dictados.