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domingo 16 diciembre 2018
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Casado no cederá la Junta: «O Juanma o nada»

Génova esquiva los recelos sobre Vox y solo ve problema en su idea de suprimir las comunidades

  • El presidente del PP, Pablo Casado, junto al candidato del PP a la Junta, Juanma Moreno / Foto. Efe
    El presidente del PP, Pablo Casado, junto al candidato del PP a la Junta, Juanma Moreno / Foto. Efe

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04 de diciembre de 2018. 09:37h

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Carmen Morodo.  3/12/2018

El Comité Ejecutivo del PP avaló ayer la decisión de que la Presidencia de la Junta de Andalucía quede fuera de la negociación con Ciudadanos y Vox para intentar formar gobierno a partir de los resultados que dejaron las urnas el pasado domingo. «O Juanma o nada», en referencia al candidato del PP andaluz, Juan Manuel Moreno. Sin la aceptación de esta premisa como base del diálogo «no hay negociación viable».

El presidente nacional del PP, Pablo Casado, contactó en la misma noche del domingo con el líder de Ciudadanos (Cs), Albert Rivera, y con el de Vox, Santiago Abascal. Pero ni siquiera en esto hay un mínimo acuerdo de partida, todo un signo de que el proceso va a ser largo y lleno de tensión. Ciudadanos negó la conversación, mientras que en el entorno de Casado no sólo la confirmaban, también anticipaban que había habido «buenas sensaciones».

Abascal está dispuesto «a facilitar» el cambio de Gobierno en Andalucía y por ahí no parece que vaya a venir el problema. De hecho, desde la dirección popular rebajan en estas primeras horas el enfrentamiento con esta formación y señalan que el único límite está, lógicamente, en la Constitución. De sus propuestas más polémicas, a ojos de los propios dirigentes territoriales de perfil más centrista, Génova sólo precisa que donde no hay margen de entendimiento es en relación a la supresión del Estado de las Autonomías, pero no marcan más líneas rojas, en principio.

La pelea del PP está con Ciudadanos porque en los dos partidos valoran que el liderazgo en el cambio en Andalucía trasciende con mucho la frontera de Despeñaperros y reforzará a nivel nacional a quien consiga quedárselo. La puja por quién se instala en la Presidencia de la Junta, si Juan Manuel Moreno o Juan Marín, el candidato de Cs, es la cortina que cubre el pulso entre Casado y Rivera por ser el referente del voto útil en el centro derecha. Y la dirección popular está dispuesta a apretar «hasta donde sea necesario» y «estirar el bloqueo lo que haga falta» en Andalucía para conseguir que la formación naranja les reconozca como partido más votado del centro derecha andaluz y, por tanto, con la «legitimidad» de ser quienes lideren la formación de un nuevo Gobierno. En todo lo demás están dispuestos a hablar, pero no sobre quién toma posesión del Palacio de San Telmo. Tan es así, que con o sin acuerdo el líder regional del PP optará a la investidura, según confirman fuentes de la cúpula popular.

Estas negociaciones parten siempre de posiciones maximalistas, y así lo reconocen en los dos partidos, pero en este caso el PP no tiene margen de «postureo» porque en un escenario ya de por sí muy complicado, las expectativas sobre «ser o no ser» dependen de la Junta de Andalucía. Es su tabla de salvación para tapar los agujeros negros que deja el resultado andaluz en sus expectativas a nivel nacional, aunque ayer no fuera el día para hacer autocrítica. El PP asume que por delante les queda un proceso largo, pero la impresión que traslada la dirección es que «será cuestión de tiempo que Juanma sea presidente». «La otra opción es que Ciudadanos presida con el apoyo del PSOE y la abstención de Podemos, y eso es mucho más imposible que lo otro». En el análisis oficial de los resultados Génova también está valorando el origen del voto de Vox, cómo el descenso de la participación ha perjudicado al PSOE y hasta dónde alcanza el voto socialista de protesta que se ha ido a Abascal.

La respuesta de Cs al llamamiento del PP a que apoyen a la segunda fuerza más votada es que PP y PSOE han perdido muchos escaños, «y nosotros hemos apoyado en otras comunidades autónomas». «Queremos que nos apoye el PP y que el PSOE se abstenga».

Tras presidir su Ejecutiva, Casado cargó directamente contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien reclamó que reconozca el castigo por apoyarse en quienes quieren «acabar con España» y convoque ya elecciones. Primera reacción que toma nota del peso que ha tenido Cataluña en el resultado andaluz. Juanma Moreno, por su parte, instó a Susana Díaz a que no se agarre a «un clavo ardiendo» buscando «pactos imposibles» porque su tiempo en Andalucía «ha pasado», y también pidió a Ciudadanos y a Vox que no estén pensando en «cálculos electorales» y se avengan a pactar con él. Moreno dijo que confía en «entenderse» con Ciudadanos porque los andaluces «no perdonarían un ejercicio de tacticismo político o de ombliguismo». Casado reclamó a los demás partidos que no busquen algún tipo de «geometría electoral variable».

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