Cuando el apellido de un Teniente de Infantería hace honor a su condición de Caballero Legionario

Navidad Legionaria en el KTC de EUTM-MALI

El teniente Caballero rodeado de los componentes de la 3ª Compañía tras el  homenaje de despedida
El teniente Caballero rodeado de los componentes de la 3ª Compañía tras el homenaje de despedida

Nada como volar el 28 de diciembre más de 4.000 kilómetros para reencontrarse con la Xª Bandera Millan Astray en Koulikoro, Mali. Este año toca comerse las uvas con la Familia Legionaria en Zona de Operaciones, algo que solo un puñado de locos hacemos por dar visibilidad a los militares que sudan la camiseta en los países donde la amenaza de la yihad y el terrorismo islamista intentan echar raíces contra viento y marea, desde que en Siria e Irak se les ha puesto muy difícil, por no decir imposible, seguir sembrando el terror entre la población civil.

La llegada a la base “Boubacar Sada Sy” donde se encuentra el Koulicoro Trade Camp (KTC) pone los pelos de punta. Desde el atentado del pasado mes de febrero las cosas han cambiado. Se ha clausurado la puerta principal de acceso a la base y desde la carretera que discurre paralela al río Níger. Tampoco se pueden las garitas españolas hechas de sacos terreros, ni los vehículos RG-31 o Lince que apoyaban con sus ametralladores pesadas el fuego de fusilería en caso de haber un ataque. Una muralla de “gescobastión”, estructura de tela y mallas metálicas rellenas de graba, ya no permiten ver siquiera el cuerpo de guardia de las Fuerzas Armadas Malienses. El nivel de alerta ha subido y el contingente de La Legión, apoyado por dos secciones de Infantería de Marina Española y una compañía del Ejercito Checo, no escatiman en la seguridad propia y en la de los militares del resto de países europeos que trabajan para EUTM dentro del campamento.

A pesar de todo la vida sigue y los Legionarios continúan actuando como siempre, con la decisión, disciplina, valentía y la humildad que les caracteriza. Por eso siguen siendo los más queridos de la Misión Europea de Entrenamiento de las Fuerzas Armadas y el Ejercito de Mali. La población civil siempre les regala sonrisas y saludos con los brazos abiertos. La conexión es tal entre los habitantes de Koulikoro y los militares españoles que el domingo 29 de diciembre han despedido el año jugando un partido de fútbol entre un equipo local formado por los alumnos de la Academia Djiguya y los veteranos Legionarios de la Xª Bandera.

Los de Ronda han sudado esta vez la camiseta en el Estadio Mamadou Diarra, ante un publico infantil que lucia camisetas donadas por equipos españoles. Este domingo más de 100 niños han paseado los colores del Betis, del Málaga y del Atlético de Madrid en Mali. Una vez mas el deporte y el entrenador François Deseas han conseguido que los niños de enganchen al deporte… Orgulloso nos comenta: “Estamos evitando con el futbol que la exclusión social y la pobreza les haga perder la esperanza y las ganas de estudiar y hacer deporte en lugar de caer en las redes de captación de los terroristas y la yihad.

Durante el partido, los niños prestaban más atención a los legionarios que a las jugadas
Durante el partido, los niños prestaban más atención a los legionarios que a las jugadas

Al final los legionarios han perdido 1-2, a pesar ser animados por los músicos de la Banda de Guerra de “Tercio Alejandro Farnesio”, 4º de la Legión, y un público entregado. El único gol español, se ha marcado tras pitar un “bondadoso” penalti, por el Teniente Coronel Fernando Sancho Jefe de la Xª Bandera.

Pero no todo iban a ser alegrías. Por la tarde, tras la Misa de campaña celebrada por el “Pater de la Legión”, La Xª Bandera ha formado al completo para, haciendo honor al Credo Legionario, despedir a un compañero herido. Al ocaso, cuando el sol se mete detrás del Monte Keitá más de trescientos hombres y mujeres han llenado el Patio de Armas para honrar al Teniente Alejandro Caballero Cambra y su Jefe imponerle la medalla de la Misión de EUTM-Mali. Alejandro resulto herido tras volcar el pasado 18 de diciembre junto a los cuatro ocupantes el vehículo Lince en el que viajaban de vuelta a la base después de hacer una patrulla de seguridad por la zona de Koulikoro. Un tobillo roto y un par de fracturas el los dedos del pie han tirado por tierra las ilusiones y el esfuerzo del joven oficial…

El Teniente Caballero siendo muy positivo nos comenta que “… Los accidentes ocurren a pesar de la experiencia de nuestros conductores y por suerte solo tenemos que la mentar mi marcha”. ¿Pero no se le queda un sabor agridulce al ser repatriado? “Irme me deja un vacío muy grande pero me llena de orgullo dejar una Sección que esta preparada, no solo por los 6 meses de entrenamiento previo para la misión, estoy con mis hombres desde hace un año y medio, y a día de hoy les veo muy bien preparados, muy motivados e ilusionados”.

En aquellos momentos difíciles… ¿Como se comportaron sus Legionarios? “A pesar de que estaba atrapado y no estaba en condiciones para ejercer el mando supieron reaccionar como se espera de ellos” ¿Esta Orgulloso de ellos? “Es un momento agridulce, porque dejo a mis Legionarios que son gente espectacular.” ¿Se ha emocionado con la despedida? “Si, no me esteraba esta despedida, ha sido una sorpresa… pero es el resultado de la Familia Legionaria. Han sabido animarme para que mire al futuro…” ¿Entonces ya esta pensando en la siguiente Misión? “Si ya vendrán más misiones… Si por mi fuera no me iría. Yo nunca he querido abandonar e irme a España. Si por mi fuera me quedo aquí con mis hermanos, mi familia… con mis mandos y mis subordinados.”

Imposición de la medalla de la misión EUTM-MALI XV al teniente Alejandro Caballero
Imposición de la medalla de la misión EUTM-MALI XV al teniente Alejandro Caballero

Alejandro es solo un joven Teniente Legionario al que sus hombres han despedido con c´snticos hasta la puerta de la base. ¡Ahí es nada!, Se ha visto obligado a bajarse del vehículo que le llevaba a Bamako y volver a despedirse de sus jefes, sus compañeros, los sargentos de su 3ª Compañía y de sus legionarios. Un Caballero Legionario joven, con 24 años, y con un concepto del deber y del honor que ya quisieran para si muchos. El Teniente Caballero solo le pide al 2020 “Recuperarme lo antes posible y volver a mandar a mis hombres en las misiones que me encomienden, seguir trabajando en el Campo y en la instrucción de mi unidad y mis hombres que es para lo que está la Legión.”