El libro sobre Franco se presentó en un reservado en Sevilla después de que se pidiera hacerlo en la calle

El Ateneo y cinco hoteles de la capital andaluza rechazaron acoger el acto. Subdelegación del Gobierno no dio permiso

Presentación en Sevilla del libro sobre Franco. De izquierda a derecha, Dionisio Rodríguez, María Fidalgo, Francisco Torres, Juan Chicharro y Álvaro Romero

Después de no pocas vicisitudes, el sábado se presentó en Sevilla la obra “Franco, una biografía en imágenes” (SND editores).

Los responsables de la editorial superaron las dificultades para encontrar un sitio donde celebrar el acto, que primero iba a tener lugar en el Ateneo de Sevilla y tras echarse atrás su dirección por supuestas presiones de la ultraizquierda, se intentó ubicar en hasta cinco hoteles de la ciudad, sin éxito.

La última baza iba a ser una cervecería que rechazó también ceder sus instalaciones, según los organizadores de nuevo por “miedo” a “represalias extremistas”. En un última instancia, tampoco se logró el permiso de la Subdelegación del Gobierno para llevar a cabo la puesta de largo de la obra en la calle, ya que se alegó que la petición estaba fuera de plazo.

La solución fue hacer uso de un reservado en un céntrico restaurante de la capital andaluza, ante más de 50 personas “y eso que el acto no pudo ser anunciado como se debiera”, según fuentes de la editorial.

La presentación estuvo a cargo de Álvaro Romero (editor y gerente de SND), el general Juan Chicharro (presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco), Mª Fidalgo (Doctora en Historia), así como los dos autores, Francisco Torres y Dionisio Rodríguez.

En primer lugar intervino Álvaro Romero, que cargó contra la “cobardía” de quienes “nos han puesto trabas de todo tipo para que este encuentro no se celebrara” y puso en valor la calidad de una obra “que ha llevado dos años de trabajo e investigación”.

María Fidalgo, por su parte, se veía “convertida en una nueva Agustina de Aragón”, pues su intervención en este acto podría traerle consecuencias aunque, según sus palabras, por el contrario, “no estaba dispuesta en ningún caso a traicionar ni los valores ni la historia" de su país.

Finalmente, Juan Chicharro, tras glosar la figura de Franco, se refirió al título que presentaban no como “un libro político, sino un libro que relata verdades de nuestra historia más reciente. Y cuando vemos la España de hoy, la de un gobierno socialcomunista que va a entregar la Seguridad Social a las Vascongadas y Cataluña a los independentistas, entonces entiendo que quieran esconder este libro”.

Aspecto que presentaba el reservado del restaurante sevillano donde se dio a conocer la obra

Hizo mención además a la reciente exhumación en el Valle de los Caídos. “Eso de sacar un muerto de una tumba sin el permiso de su familia, eso es profanación, aquí y en China. Ello ha sido posible gracias a la traición del PP, la Iglesia y el Tribunal Supremo, de modo que unos han mantenido una actuación de perfil y otros de obligada obediencia política al régimen socialcomunista”.

También recordó el presidente de la Fundación Franco el recurso pendiente ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo “en defensa de una familia que tiene el derecho a enterrar a su abuelo donde quiera, porque ¿saben ustedes que esta familia, cada vez que desee llevar flores al Caudillo, debe pedir la llave del cementerio de Mingorrubio a Presidencia del Gobierno?”.

“Franco, una biografía en imágenes”, se encuentra ya en su segunda edición, corregida y ampliada, con 724 páginas y más de 1.600 imágenes del que fuera jefe de Estado aportadas tanto por la familia en su vertiente personal como por la Fundación Nacional Francisco Franco.