La Ejecutiva de Podemos apuntará hoy a un fallo de implantación territorial y se desvinculará del batacazo del 12-J

La dirección se reúne hoy para analizar los resultados del "fracaso sin paliativos" en País Vasco y Galicia

Los análisis sobre el fracaso “sin paliativos” obtenido este domingo en Galicia y País Vasco comenzaron a realizarse nada más amanecer el lunes, aunque en privado. Era un inicio de semana amargo para Podemos, tras constatar la perdida de la formación en el mapa político gallego y la reducción a la mitad de sus diputados en el País Vasco. Además, en el mismo día, como suele ocurrir cuando un partido no cosecha buenos resultados, los sectores críticos no dieron tregua y verbalizaron su propio análisis que señalaba hacia una dirección única; Pablo Iglesias y su núcleo más cercano, como responsable del debacle electoral. Durante todo el día, desde Íñigo Errejón hasta Ramón Espinar, u otros ex secretarios generales autonómicos no dudaron en reprocharles la deriva que, a su juicio, había tomado el partido. Desde varios sectores apuntaban a que “el batacazo era de la dirección” o a que “los espacios del cambio no sirven si se piensan solo como un lugar en el que unas personas dirigen y gestionan».

Mientras, durante esta semana varios dirigentes de Podemos han tratado de desvincular al completo la responsabilidad del secretario general morado y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, de los resultados, y han achacado el batacazo a los problemas internos de la formación en País Vasco y Galicia. En la primera comunidad se vivió una lucha por el poder, mientras que en la segunda, se producía la separación de las Mareas, con las que sí se presentó Podemos en 2016.

Será hoy cuando la Ejecutiva de Podemos analice al completo los resultados, y previsiblemente, posteriormente, lo haga con las ejecutivas gallegas y vascas. El análisis que recorre la formación morada en estos días apunta a un problema de implantación en los territorios. Desligan por completo que pueda tener su resonancia en la figura de Pablo Iglesias y repiten como mantra que el objetivo es construir una “organización más fuerte”. De hecho, este mismo análisis lo compartía públicamente el vicepresidente hace unos meses, antes de convocar Vistalegre 3: “No hemos sido capaces de construir una organización con la suficiente implantación territorial, lo que nos hubiera dado más presencia y fuerza”, reconocía. Un análisis que ya fue realizado hace un año, cuando el partido perdía fuerza electoral en las elecciones autonómicas y municipales del 26-M. Será este el punto inicial que hoy se debata en la Ejecutiva, a la espera de nuevos pasos o de una reorganización desde la secretaría organizativa para tratar de engrasar la maquina política de cara a construir espacios del cambio fuertes que vuelvan a acreditar la solvencia con la que el partido entraba en municipios y comunidades en sus primeros años de vida.