Las cuentas del “capellán”: Jordi Pujol Jr. utilizó como pantalla al Museo Iconográfico Sant Jordi

El juez De la Mata constata que a través de una cuenta de la institución canalizó "cuantiosas cantidades de dinero" para llevar a cabo inversiones en el extranjero a través de testaferros

El primogénito de la familia del ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol utilizó una cuenta andorrana del Museo Iconográfico Sant Jordi con la finalidad de «canalizar cuantiosas cantidades de dinero» para llevar a cabo diversas inversiones en el extranjero, valiéndose de supuestos testaferros y con las que –según el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata–, Jordi Pujol Ferrusola, «Junior», habría llevado a cabo durante años una operativa de blanqueo de los fondos familiares que considera de procedencia ilícita. Así lo detalla el magistrado en la resolución en la que procesa al matrimonio Pujol Ferrusola, a sus siete hijos, junto a otras 18 personas, por organización criminal o asociación ilícita, blanqueo, delitos tributarios y falsedad documental.

«El capellán» –como se refería a él su madre en las notas manuscritas en las que ordenaba transferencias de dinero en sus cuentas andorranas– es, según constata De la Mata en su resolución, «el titular real» de la cuenta abierta en el Andbank de Andorra AN 42909, a nombre del Museu Iconografic Sant Jordi, una institución que alberga en su colección una valiosa colección de iconos de los siglos XVI a XIX.

El juez señala que entre las cuentas de «Junior» y la del museo se han detectado «varios movimientos cruzados» y mantiene que esta última se utilizó en realidad «para ocultar la titularidad real» del primogénito del ex president y «realizar diversas inversiones en el exterior».

Pujol Ferrusola recurrió a esta cuenta, según el instructor, para «canalizar» importantes sumas de dinero que invirtió en diferentes países «ocultando su participación en las mismas», pues no solo se llevaron a cabo desde Andorra, sino que en ocasiones «se parapetó tras un ente aparentemente societario, asociado a su vez a un testaferro», como sucedió, apunta el juez, con la sociedad panameña Ipromar Ocean.

Las cantidades que derivó hacia el extranjero a través de la cuenta del museo, asegura el juez, «son ciertamente trascendentes». Y recuerda que el 23 de junio de 1998, por ejemplo, se enviaron a Estados Unidos 1.001.024 dólares a favor de la sociedad Deschiss USA Corp, gestionada formalmente por Antonio Zorzano, un supuesto testaferro andorrano de «Junior». Zorzano, recuerda, era asimismo el titular de una cuenta del Ocean Bank de Miami a la que remiten sendas transferencias ordenadas por Pujol Ferrusola desde la cuenta del museo por un importe conjunto de 450.000 dólares. Y en el Andbank tenía, además, una cuenta en la que figuraba como apoderado el primogénito del ex president.

«La dinámica de la cuenta –explica De la Mata– se caracteriza por la solicitud de préstamos innecesarios para generar liquidez, parte de los cuales luego se sufragan cuando se producen las amortizaciones gracias al dinero que proviene de la cuenta personal de Jordi Pujol Ferrusola». El dinero de los préstamos se utilizó fundamentalmente, añade, «para hacer remisiones de divisas a Estados Unidos, asociadas a distintas inversiones al frente de las cuales estarían distintos testaferros/fiduciarios».

Según la información obtenida gracias a una comisión rogatoria, las cantidades que se embolsó el hijo de Jordi Pujol gracias a las dos modalidades de financiación fueron 600.000 dólares en pólizas de crédito, entre junio y diciembre de 2012, y 10,7 millones de pesetas a través de un préstamo en diciembre de 1997.

En la resolución se apunta que los ingresos en la cuenta del Museo Iconográfico fueron 4,6 millones de pesetas y 17.327 euros en efectivo y otros 5,5 millones de pesetas y 1,6 millones de dólares transferidos en 2002.

Entre noviembre de 1998 y julio de 2000, señala el instructor, «Junior» transfirió desde su cuenta de Andbank a la del Museu más de 83.000 dólares. Es precisamente en la cuenta de esta institución museística, señala, «donde tiene su inicio la operación sobre el vertedero de Crüilles», en Gerona, un proyecto con el que habría obtenido entre 2000 y 2004 unas ganancias de más de cinco millones de euros y que después sería declarado ilegal por el Tribunal Supremo.

El 10 de diciembre de 2001, resalta el magistrado, en la cuenta de «Junior» consta un ingreso de 249.407,01 euros proveniente de la cuenta del Museu, «ordenándose un traspaso a la cuenta de Pujol Ferrusola exactamente por la misma cantidad».