«Mi padre estuvo en un campo de concentración por defender la ley; Puigdemont se fugó por vulnerarla»

Jesús Turmo, hijo de un exiliado republicano, asegura que la comparación que hizo Pablo Iglesias es una «infamia»

Jesús Turmo, hijo de un exiliado republicano
Jesús Turmo, hijo de un exiliado republicanoMiquel GonzalezShooting

Joaquín Turmo tuvo que huir de la muerte cuando se instauró en España la dictadura franquista. Él fue uno de los casi medio millón de exiliados a los que el domingo el vicepresidente Pablo Iglesias comparó con la fuga del ex presidente de Cataluña, Carles Puigdemont. Preguntaba el presentador de «Salvados» si realmente consideraba al mandatario secesionista un exiliado, como así tuvieron que hacer muchos republicanos durante la dictadura: «¿Los puede comparar?». La respuesta del líder de Podemos fue rotunda. «Pues lo digo claramente, creo que sí. Y eso no quiere decir que yo comparta lo que hiciera». Una afirmación que puso inmediatamente los pelos de punta e indignó a hijos y nietos de aquellos republicanos que tuvieron que dejar su país, su familia y su vida por, precisamente, cumplir con el marco legal de entonces el cual quedó aplastado por el levantamiento franquista.

Turmo abandonó en 1939 a su familia, dejó atrás su pueblo natal de Perarrúa y cruzó la frontera francesa. Allí permaneció un largo tiempo en un campo de concentración. Lo recuerda Jesús, su hijo: «No hay muchos detalles sobre lo ocurrido durante aquella época, las familias tienden a silenciarlo porque fue muy dolorosa, por eso no hay derecho a que ahora Iglesias compare a los exiliados con Puigdemont. Es una infamia», relata este funcionario residente en Barcelona. Joaquín, que procedía de familia de labradores, llegó a ser concejal socialista de su municipio por eso tuvo que salir corriendo al finalizar la guerra: «Huyeron de noche, en un camión con otros compañeros. Iban tan deprisa por caminos muy estrechos que uno de ellos murió aplastado con una roca en el trayecto. Al llegar a Francia les metieron en un campo de concentración y casi mueren de hambre. Nos contó quee en una ocasión, vieron tras la alambrada un caballo muerto. Muchos la saltaron y se comieron al animal. Terrible», recuerda.

Por suerte, Joaquín, cuyo padre había sido alcalde del pueblo y pudo quedarse por su enfermedad encerrado en casa sin tener que huir, consiguió escapar del recinto y años más tarde regresar a España para cuidar de su anciano progenitor. «Estuvo unos años residiendo y trabajando en la localidad francesa de Tardes y en 1951 pudo volver a España bajo permiso y supervisión del régimen. Menos mal que escapó del campo de concentración de Francia porque, a muchos, les trasladaron más tarde a los centros nazis alemanes».

“Falta de rigor intelectual”

Con esta historia familiar a su espalda, a Jesús, lo que más le molesta es que «pongan al mismo nivel el sufrimiento que padeció mi padre y mi familia con lo que ha vivido Puigdemont. Es una tomadura de pelo. El ex presidente vive con todas las comodidades fuera de España por voluntad propia y con el dinero de los españoles». Para este funcionario, que asegura que han «malvivido todo el procés», cree que la reivindicación que tanto se hace de la Revolución de Barcelona de 1936 está «completamente idealizada por la izquierda de Podemos, como si aquello hubiera sido la esencia de la República y eso no es verdad». Insiste en que su padre «se tuvo que ir porque defendió lo que era legal en ese momento y los que venían a cargarse esas normas no se lo perdonaron». Sin embargo, Puigdemont «se fue por voluntad propia después de haber tratado de romper con la legalidad existente y no le funcionó. Sabía a lo que se exponía, incluso mostró en varias ocasiones los cinco avisos que le comunicó el Tribunal Constitucional».

Por este motivo, este catalán de adopción, no puede comprender cómo Iglesias ha osado a realizar semejante comparación durante le entrevista de La Sexta. «Es totalmente desafortunado. La mayoría de los republicanos que se exiliaron a la fuerza lo hicieron con lo puesto, pasaron muchas penurias... ¿Es la misma situación que están viviendo los fugados separatistas? ¿Vemos en estas condiciones al ex presidente o a Marta Rovira? Es absurdo tener que explicárselo. Resulta una falta de rigor y de nivel intelectual inmenso. Cuando te puede la soberbia no respetas nada y no te paras a pensar si con tus palabras estás ofendiendo a los demás», reflexiona.

Jesús no pudo disfrutar de su padre todo lo que hubiera deseado. Murió cuando él tenía 9 años. Eso sí, aun recuerda cuando sus progenitores se conocieron al regreso de Joaquín a España. De esa relación nacieron los cuatro hijos que hoy luchan por su memoria.