Olona-Ábalos, la extraña pareja: Vox salva el decreto de los fondos del Gobierno

Los de Abascal permiten con su abstención la convalidación del decreto del Gobierno, que han apoyado Bildu, PNV y minoritarios

Thumbnail

El clima electoral en Cataluña, cuya campaña comenzó oficialmente anoche, tiene ya sus efectos en Madrid. Concretamente en el Congreso de los Diputados, donde el Gobierno pasó ayer muchos apuros para sacar adelante el decreto que vehicula los fondos europeos contra la Covid-19. La pugna entre ERC y los socialistas trasciende a los comicios y su enfrentamiento ha llevado a un distanciamiento, que se ha hecho visible en su rechazo al citado decreto. De este modo, Moncloa se vio obligada a recalibrar sus alianzas y fue un regalo inesperado, en forma de abstención de Vox, lo que resolvió el sudoku aritmético. La campaña catalana ha trastocado la geometría variable. Quienes pujaron por ser socios prioritarios de Pedro Sánchez en los Presupuestos (ERC y Ciudadanos) se borran ahora de brindarle su apoyo, mientras que surgen aliados inesperados como Santiago Abascal o EH Bildu.

El PNV, por su parte, permanece inalterable junto a Sánchez, aunque los jeltzales, hartos de la falta de interlocución del Gobierno ya advierten de que su «paciencia tiene un límite». El Gobierno se vio forzado a intensificar los contactos con los grupos ante unas cuentas que no salían, pero fue precisamente con quienes no hay ninguna interlocución –Vox– quienes salieron al rescate. Enfundándose el traje de la «responsabilidad», la ultraderecha maniobró en favor de Moncloa, porque «lo urgente es que los fondos lleguen» a España. Un movimiento que dejó descolocado al PP, que se mantuvo en el «no» junto a Ciudadanos y los partidos independentistas catalanes, y que reaccionó públicamente, recordando que Vox votaba con Bildu para «salvar el sistema clientelar que el Gobierno impone en el reparto de fondos europeos». El decreto, que se tramitará como proyecto de ley para que los partidos puedan incluir sus modificaciones, se convalidó con 170 votos a favor, 126 en contra y 52 abstenciones. Entre los votos positivos estuvieron los del PNV y Bildu, que siguen pugnando por su capacidad de influencia en Madrid. De hecho, el portavoz de los abertzales, Oskar Matute, reivindicó desde tribuna su vocación de «ser decisivos y resolutivos» y avanzó que no «bloquearían» el decreto, tras arrancar al Gobierno el compromiso de ampliar los controles y garantías y aumentar la dotación presupuestaria de los ayuntamientos. Por su parte, desde el PNV se brindó su apoyo, aunque reconocieron que no les gustaba el decreto, porque no se basaba en el diálogo con las comunidades autónomas.

«Donde ustedes ven cogobernanza, nosotros vemos ausencia», recriminó Idoia Sagastizabal. Aun así, asumieron que «nos estamos jugando la salida de la crisis» y tildaron estos fondos como una «tabla de salvación». No obstante, a pesar de actuar con «responsabilidad», los jeltzales recordaron al Gobierno que «una vez más les sacamos las castañas del fuego». Por su parte, ERC defendió el voto en contra que Gabriel Rufián ya había anticipado el día previo y desde Ciudadanos se negó la mano al Gobierno, destacando que «una vez más, los republicanos les volvían a dejar tirados». Ahora, habrá que calibrar qué efecto tiene esta llamada a la responsabilidad de Vox en campaña, asegurando los fondos, respecto al rechazo de PP, Ciudadanos y ERC.