Hacia la unificación de la derecha

Más País es el gran beneficiado de la caída del PSOE y Unidas Podemos el 4-M

Durante las últimas cuatro semanas los dos bloques se han mantenido muy estables en su conjunto, las derechas, hegemónicas, han pasado del 54,2 por ciento al 54,8 por ciento, mientras que las izquierdas han registrado porcentajes del 44,8 por ciento al 44,5 por ciento.

Los cambios han sido internos, destacando el incremento de voto durante este periodo en torno al Partido Popular y a Más Madrid.

Las mayores variaciones se han dado en el seno de la izquierda. El PSOE ha pasado de tener una expectativa de voto del 26,3 por ciento al 23,6 por ciento. Con una clara curva descendente. Mientras que Unidas Podemos ha transitado del 8,9 por ciento al 8,2 por ciento, aunque los morados, a diferencia del PSOE, tuvieron un fugaz, aunque leve, repunte en los días posteriores al anuncio de la candidatura de Iglesias, pero volvieron a descender seguidamente. El gran beneficiado de la caída de PSOE y Unidas Podemos es Más Madrid, que en este periodo de veintiocho días ha pasado del 9,6 por ciento al 12,7 por ciento del voto.

La caída libre de los socialistas a solo dos semanas de las elecciones augura que van a cosechar probablemente el peor resultado en unas elecciones autonómicas en la historia de la comunidad autónoma. Además el deterioro se acentúa desde que Moncloa ha desembarcado en la campaña. El fracaso en la estrategia diseñada por el equipo del presidente del Gobierno, que pretendía expulsar al Partido Popular del gobierno de varias comunidades, empleando para ello malas artes De hecho, las mismas que llevaron a ganar la moción de censura de junio de 2018, punto de partida de los problemas que tiene el PSOE de credibilidad ante su propio electorado, al cruzar las líneas rojas que ninguna anterior dirección del PSOE había osado traspasar con la democracia y que nos devuelven a situaciones protagonizas por un PSOE desconocido que regresa a tiempos de la II República y Guerra Civil consiguiente, para obtener el poder que no le confirieron las urnas. De hecho, el PSOE consiguió ganar una moción de censura en 2018 y la investidura de 2020 con el registro más bajo en votos desde 1977. De ahí buscar sumar con los partidos que quieren acabar con España.

El deterioro del PSOE, y también de Unidas Podemos, en la Comunidad de Madrid no solo responde a su labor de oposición en la Asamblea de Madrid, sino en mucha mayor medida a su gestión en el gobierno de la nación, que ocupan, no por los votos socialistas y morados de los ciudadanos, sino por el respaldo imprescindible de partidos que luchan por desmembrar España. A esta desgraciada circunstancia no es ajena la ciudadanía de la región de Madrid, muy sensible a la unidad de España. Para ello basta con hacer un seguimiento de la correlación de resultados autonómicos en la Comunidad de Madrid y los de las elecciones generales a nivel nacional. En las últimas generales los españoles otorgaron el 28,0% de los votos al PSOE y el 20,8% al PP. En las autonómicas de ese mismo año Gabilondo recibió el 27,3% y Ayuso el 22,2% del voto.

La comunidad vota en clave nacional, por lo que lo que suceda el 4-M tendrá su repercusión inmediata a nivel nacional y preparará el terreno para una cambio de color político en el gobierno nacional en las elecciones generales de 2023. Obviamente la gestión del gobierno regional también será determinante en el resultado final del cuatro de mayo, pero los madrileños votan en las autonómicas con un ojo puesto es su comunidad y otro en España.

Crisis en Cs y Vox

En el campo del centroderecha observamos la crisis de dos formaciones relativamente recientes, Ciudadanos y Vox, y el enorme fortalecimiento de la fuerza que tradicionalmente ha liderado las derechas españolas en las últimas décadas, el Partido Popular. En estas cuatro semanas los naranjas han caído desde el 5,4% al 4,8%. Vox ha retrocedido del 9,2% al 8,1%, mientras que el PP ha crecido en este periodo del 39,6% al 41,9%.

Ciudadanos cae por primera vez por debajo de los 5 puntos, por lo que en estos momentos estaría sin representación. Son dos décimas que debería recuperar en las dos semanas de campaña, pero no es esencial para sumar una mayoría parlamentaria de derechas, ya que PP y Vox alcanzan entre ambos los 73 escaños. Se requieren 69 para la mayoría absoluta. En el caso de llegar al 5% de los votos, los naranjas recibirían 7 escaños, recortando los escaños a los demás partidos, por lo que el PP y Vox quedarían en 69, que junto a los 7 de Cs totalizarían 76.

Con perspectiva de los últimos dos años, desde las elecciones autonómicas de mayo de 2019 a las de mayo de 2021, la envergadura de los cambios en el seno de las derechas son enormes. Los naranjas caen en dos años del 19,5% al 4,8%, Vox baja del 8,9% al 8,1% y el PP crece del 22,2% al 41,9%.

Voto generacional

Desde el punto de vista del comportamiento electoral de los madrileños por su componente generacional observamos que los dos partidos dominantes entre los votantes de más de 29 años son el PP y el PSOE. Los populares se imponen claramente a los socialistas en los segmentos de edad de 30 a 44,45 a 64 y desde los 65 años. Con el 21,2% frente al 12,7% (30/44), 29,6% ante el 17,2%(45/64) y el 38,8% frente el 18,0% (65 y más años).

En el tramo de 18/29 años el partido más votado es Unidas Podemos con el 11,3% y el segundo Más Madrid con el 10,6%. El PP es el tercero con el 9,9% y el PSOE con el 9,2%.

Más Madrid es el tercer partido más votado desde los 30 años en adelante. Mientras que Unidas Podemos es la cuarta lista más votada en el tramo de 30/44 años y Vox se sitúa en cuarta posición entre los mayores de 44 años.