“Papá, tiburón”: La supuesta grabación de las niñas desaparecidas en Canarias, ¿realidad o montaje?

Anna y Olivia Gimeno Zimmermann, de uno y seis años, y su padre desaparecieron sin dejar rastro hace dos semanas en Tenerife

Anna y Olivia llevan dos semanas desaparecidas en Tenerife
Anna y Olivia llevan dos semanas desaparecidas en TenerifeTwitterLa Razon

Tomás Antonio Gimeno dejó claras sus intenciones cuando llamó a Beatriz Zimmermann para anunciarle que no volvería a ver a sus hijas Anna y Olivia, de uno y seis años. Tomás Antonio las recogió del colegio y de casa de Beatriz, se dirigió a casa de sus padres y al marcharse, les abrazó como si se tratara de una despedida. Poco más se sabe de Antonio y de las niñas desde ese momento. Los investigadores no descartan ninguna hipótesis. De momento, tratan de reconstruir lo ocurrido la tarde del 27 de abril con la ayuda de las grabaciones de 50 cámaras de seguridad cercanas a su casa y de camino a la marina de Tenerife, en el puerto de Santa Cruz.

Allí cogió su barca a motor, a la que subió solo, pero con maletas y bolsas que parecían de ropa. Antonio desactivó el GPS para no ser detectado. Después de toparse con una patrulla de la Guardia Civil, que le recriminó que saliera al mar en un horario tan cercano al toque de queda, regresó a puerto. Necesitaba un cargador de móvil. Tras comprarlo en una gasolinera cercana, lo cargó en la caseta de vigilancia portuaria y volvió a zarpar sobre las 23:30 horas.

Desde ese momento, no hay pista sobre su paradero. La embarcación fue localizada al día siguiente, a la deriva. Junto a ella, estaba la sillita del coche de Anna. El análisis forense determinó que la sangre encontrada en la embarcación no era de las niñas porque pertenecía a un varón.

En este punto, se abren varias vías. Una de ellas, es que podría haber matado a las niñas y se hubiera deshecho de los cuerpos en alta mar. La barca estaba a 45 minutos de navegación de la costa y en un lugar de aguas profundas. Por ello, los investigadores tratan de localizar con un sónar si hay objetos en el fondo marino.

Otra de las hipótesis es que hubiera huido con las niñas. En ambos casos habría necesitado colaboración de una tercera persona. En esta línea de investigación entran en juego dos variables más. Una grabación de 15 minutos, que detectó balbuceos de un bebé y las palabras “papá” y “tiburón” y una embarcación de bandera británica con un comportamiento extraño.

Según desveló “Espejo Público”, dos personas escucharon a través de la emisora náutica los balbuceos poco después de que Salvamento Marítimo localizara el barco de Tomás Antonio a la deriva. Según indicó el patrón de barco Javier Ballesteros en el programa de Antena 3 las emisoras captan señales que llegan desde 200 millas náuticas, unos 350 kilómetros. De hecho, matizó que desde Tenerife llegan incluso a captar señales de la costa marroquí.

También explicó que normalmente se utilizan dos canales a la vez. El 9 para las emisiones de información y el 16 para emergencias. Según explicó, el canal de emergencias tiene un uso limitado, y sólo se puede utilizar un minuto, debiendo dejar pasar 15 minutos para volver a hacer uso de él. “Este canal hay que escucharlo cada media hora, durante al menos cinco minutos, para conocer las noticias” de la situación de la mar.

Lo extraño de la grabación detectada, es que durara 15 minutos. Según lo explicado por el patrón no es posible que un niño pudiera haber activado la señal durante tanto tiempo porque para activar el botón de la emisora hay que hacer fuerza y mantenerlo apretado durante tanto tiempo es incompatible con el uso de un niño de tan corta edad. Una de las posibilidades barajadas es que el mensaje fuera un señuelo, incluso una grabación, para despistar a los investigadores.

En cuanto al barco de bandera británica, un velero, los marineros que faenaban esos días explicaron que tenía un comportamiento extraño porque cada vez que iban a cruzarse con una embarcación, cambiaba el rumbo para alejarse, como si tratara de esconderse. El velero llegó a Cabo Verde y se encuentra atracado en el puerto, inmovilizado por las autoridades, a la espera de que finalice la investigación.

Esta línea de investigación, indicaría que Tomás Antonio podría haber hecho una travesía durante cuatro días con un cómplice hasta llegar a Cabo Verde. Las condiciones meteorológicas de esa noche hace pensar que no fue elegida al azar. La mar estaba muy tranquila y había luna llena, lo que hace que haya más visibilidad y haría más sencilla la travesía.

Los investigadores no se centran solo en Cabo Verde, sino que no descartan que haya podido llegar a Marruecos, Madeira e incluso Suramérica. Entre Tenerife y Las Palmas discurre una de las vías de navegación natural más importante para poder llegar a todos estos destinos. Esta opción está avalada por los movimientos bancarios detectados en las cuentas de Tomás Antonio que, en los días previos movió 55.000 euros entre dos cuentas a su nombre, lo que le serviría para sufragar el coste de los traslados.

Otras líneas de investigación han sido descartadas. Una mujer denunció a la policía que el pasado 4 de mayo había visto a Tomás Antonio y a las niñas jugando en la playa de Roche, entre las localidades gaditanas de Chiclana y Conil. Un grupo de investigadores se desplazaron a la zona y acabaron por descartar esta opción.

Por ello, la Guardia Civil rastrea la zona, ampliada hasta La Gomera, por tierra mar y aire, con el apoyo de Salvamento Marítimo y el Grupo de Emergencias y Salvamento de Canarias.

Por su parte, Beatriz Zimmermann sigue manteniendo la esperanza de que las niñas se encuentren con vida y ha publicado dos vídeos para difundir las imágenes de las menores, que ayuden a localizar a Anna y Olivia.

Tomás Antonio, ¿una persona agresiva?

A pesar de la descripción que han hecho de él familiares y amigos, que lo describen como una persona deportista, amable y buen amigo, sus antecedentes policiales dicen lo contrario. Tomás Antonio ha tenido problemas familiares, relacionados con empresas de su propiedad. Además, a pesar de no constar denuncias contra él, Beatriz Zimmermann comunicó a la Guardia civil que la había amenazado, aunque finalmente no presentó cargos. También ha tenido problemas menores por altercados, algunos robos menores y varios incidentes por haber incumplido las normas de seguridad vial.

La única imagen en vivo que se ha publicado de él es la de un vídeo emitido por el programa “Viva la Vida”, en el que aparece junto a una joven, que parece que le está haciendo una entrevista. Cuando la mujer, en la que en un momento dado del vídeo le da un beso, le pregunta si se iría a la cama con una chica con la que no hubiese cruzado ni una palabra, Él responde que sí, siempre que “esté limpita” y “no sea una yonki”.