Tráfico

Marlaska afirma que la limitación de velocidad a 30 km/h será un ejemplo para otros países

Preside unas jornadas en las que se enfatiza la importancia de esta medida para salvar vidas de transeúntes

Marlaska y el director general de Tráfico sostienen una señal de limitación de velocidad
Marlaska y el director general de Tráfico sostienen una señal de limitación de velocidadjmzmar

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska ha subrayado esta mañana la importancia de la limitación de la velocidad en vías urbanas a 30 kilómetros por hora, una medida que en España ya está en vigor y que responde a un llamamiento de Naciones Unidas. Lo ha hecho al inaugurar una jornada informativa y de sensibilización organizada por la Dirección General de Tráfico (DGT) con el lema ‘Calles para la vida’.

En su intervención, el ministro ha recordado que desde ese día “España ha pasado a formar parte de un muy reducido grupo de países de vanguardia” que han legislado para reducir la velocidad urbana, medida que en el caso español afecta al 70 por ciento de las calles del país gracias a una normativa “que va a servir de ejemplo para muchos otros países”.

Ha explicado que su Ministerio impulsó esta reforma legal, entre otros motivos, porque así lo impulsan organismos internacionales como la propia Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud o la Unión Europea, y porque así lo solicitaron numerosos ayuntamientos españoles y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

Según datos de la DGT, el riesgo de fallecer como consecuencia de un atropello es del 90 por ciento a 50 kilómetros por hora, porcentaje que se reduce al 10 por ciento si la velocidad del vehículo no supera los 30 kilómetros por hora. Además, ha añadido el ministro del Interior, ayuda a construir “ciudades más calmadas, más saludables, más sostenibles”. “Queremos calles para la vida, sí, pero también calles para vivir, calles que recuperen ese papel de foro público de interacción social que nos permite a ciudadanas y ciudadanos relacionarnos, interactuar y crecer como sociedad moderna, comprometida con el prójimo y con su entorno vital; en definitiva, calles para ejercer la ciudanía en libertad”, ha añadido Grande-Marlaska.