Las 71 preguntas del único diputado de la «España Vaciada»

Teruel Existe reivindica pagar menos impuestos para arraigar población

Tomás Guitarte, diputado de Teruel Existe, junto a la Coordinadora de la España vaciada presentan su propuesta de modelo de desarrollo.
Tomás Guitarte, diputado de Teruel Existe, junto a la Coordinadora de la España vaciada presentan su propuesta de modelo de desarrollo. FOTO: Cristina Bejarano La Razón

La España vaciada llevó su grito de socorro ayer al Congreso de los Diputados, sin embargo, desde el inicio de esta legislatura la España rural está representada en el Hemiciclo. Con el objetivo de acabar con la sensación de olvido, nació hace 20 años el movimiento ciudadano Teruel Existe, que llegó al Congreso de los Diputados en forma de Agrupación de Electores con Tomás Guitarte a la cabeza. Dieron la sorpresa al convertirse en el partido más votado de la provincia, por delante de fuerzas como el PSOE y el PP.

Guitarte empezó a formar parte del grupo Mixto, una formación heterogénea compuesta por nueve diputados y seis formaciones distintas que van desde la CUP a Nueva Canaria. En la tercera planta del Congreso, el representante de Teruel Existe tiene su despacho. Su aterrizaje en el Congreso fue de todo menos tranquilo ya que el apoyo de su diputado era decisivo para la investidura de Pedro Sánchez y durante el mes de enero de 2020 llegó a recibir amenazas por su respaldo al socialista. A cambio de su voto se firmó un acuerdo de investidura entre la Agrupación de Electores y el PSOE que según fuentes del partido «se está cumpliendo, a veces con algún que otro retraso».

Su primera intervención en la Cámara Baja se produjo el 7 de enero para anunciar su soporte a cambio de que se cumpla el mencionado acuerdo que, entre otras medidas, contemplaba un Pacto de Estado por la repoblación y el reequilibrio territorial, con la creación de un Ministerio que se encargue específicamente de abordar este reto de forma consciente, decidida e inmediata. «Queremos un Gobierno que tome medidas ya, medidas que nos urgen, como el convenio de la transición justa para la central térmica de Andorra y que busque soluciones para la provincia de Teruel y la España vaciada. Creemos que ya es hora de que el Estado español se tome en serio este problema», dijo en su primera intervención.

Como consecuencia del parón administrativo que supuso la primera ola de la pandemia de coronavirus, el pacto con el PSOE pareció ralentizarse hasta el punto que el propio Guitarte denunció que se estaban incumpliendo algunos de los plazos previstos en el pacto. Algo que ya ha cambiado.

Durante este año y medio, entre las principales actividades que ha realizado en el Congreso de los Diputados destacan las 51 enmiendas presentadas en Comisión para la Reconstrucción Social y Económica. Y, respecto al control al Ejecutivo, Tomas Guitarte se ha subido en tres ocasiones para preguntar al Gobierno. ¿Con qué criterios se van a seleccionar los proyectos presentados al Plan de Medidas ante el Reto Demográfico?; ¿cuál es la disposición del Gobierno para consolidar plantillas estables de empleados públicos, en el medio rural?, y ¿qué medidas concretas va adoptar el Gobierno de España para tener una Transición justa en las comarcas mineras de la provincia de Teruel?, fueron las cuestiones que planteó en la sesión de control. Durante estos 17 meses que llevamos de legislatura, la Agrupación de Electores también ha formulado 71 preguntas escritas que van desde el número de kilómetros de vía férrea que tiene cada provincia hasta las plazas de sanitarios sin cubrir en las zonas básicas de salud de Teruel.

Ayer, el diputado presentó en colaboración con la plataforma España Vaciada sus cien medidas contra la despoblación y exigieron a Sánchez un «compromiso real» para poder atajar este problema a lo largo de las próximas décadas. Entre sus medidas una mejor fiscalidad y la vuelta al plan 100/30/30, que asegura la conectividad a internet, el acceso a servicios básicos como la educación o sanidad en desplazamientos de no más de 30 minutos y una vía de alta capacidad a un máximo de 30 km de distancia de cualquier localidad. Un plan que aseguran “no se contrapone” al del Gobierno.