El hijo de una víctima de Parot reclama a la Audiencia que prohíba el homenaje al etarra

Tévar, que perdió a su padre en 1981 asesinado por ETA, denuncia que el acto de Mondragón solo busca “ensalzar” al terrorista y “vilipendiar” y “humillar” a la víctimas

Henri Parot, en el juicio celebrado en 2007 por el que fue condenado a once años de cárcel por proponer atentados a la cúpula de ETA desde prisión
Henri Parot, en el juicio celebrado en 2007 por el que fue condenado a once años de cárcel por proponer atentados a la cúpula de ETA desde prisión

El hijo del teniente coronel de Infantería Guillermo Tévar, asesinado por ETA el 7 de mayo de 1981 tras la colocación de una bomba lapa en su vehículo, ha pedido a la Audiencia Nacional que impida el homenaje a Henri Parot previsto para el próximo día 18 en Mondragón. Según el denunciante, Guillermo Tévar Sanz, el acto convocado por la izquierda abertzale solo persigue ensalzar la trayectoria el ex integrante del “comando Argala” -condenado a penas que suman más de 4.700 años de cárcel, entre otros por el atentado que costó al vida al militar- y “humillar” y “vilipendiar” a las víctimas del terrorismo.

En el escrito remitido al decanato de la Audiencia Nacional -al que ha tenido acceso LA RAZÓN-, el hijo del teniente coronel asesinado considera que de celebrarse el homenaje se puede incurrir en un delito de humillación a las víctimas. Y recuerda que el acto impulsado por la red de apoyo a los presos de ETA Sare (así como por Elkartasun Eguna) consiste en una marcha de 31 kilómetros “en recuerdo de los 31 años que dicho sanguinario miembro de la organización terrorista ETA lleva en prisión por los múltiples asesinatos que llevó a cabo, entre ellos, el de mi padre”.

Tévar recuerda que la polémica marcha -cuya prohibición ya pidió Vox a la Delegación del Gobierno en el País Vasco, algo que también hicieron al Tribunal Superior de Justicia sindicatos policiales y de la Guardia Civil- ha sido “publicitada a bombo y platillo y de manera ostentosa por organizaciones y entidades políticas de la izquierda abertzale” para reclamar que se acabe con “una política de excepción que vulnera los derechos de los presos”.

Algo que en su opinión supone “una justificación de los asesinatos terroristas cometidos por este etarra” con pleno conocimiento “del menoscabo y sufrimiento que ocasionan en mí y mi familia, demás víctimas de Unai Henri Parot y del colectivo de víctimas del terrorismo en general, y por ello, con toda la intención de vilipendiar y humillarnos”.

La Fiscalía, a la espera de los informes policiales

La Fiscalía de la Audiencia Nacional investiga el homenaje. A principios de agosto, y tras la comunicación recibida de la Delegación del País Vasco, reclamó informes sobre el acto a Policía y Guardia Civil, unos informes que un mes después aún no han llegado a sus manos, según confirman fuentes del Ministerio Público, que instará o no la prohibición del acto a la vista de las conclusiones policiales.

Para las víctimas, sin embargo, no hay duda de que este tipo de actos constituyen “un escarnio y ofensa publica” no solo para el colectivo, sino para cualquier ciudadano. “Como víctima del terrorismo me siento profundamente humillado, menospreciado y vilipendiado con el mero hecho de haberse convocado una marcha a favor del asesino de mi padre y de treinta y ocho personas más. La convocatoria de esta marcha no tiene otro fin que el de ensalzar a este miembro de la organización terrorista ETA y justificar sus asesinatos pues los convocantes entienden que no debe seguir en prisión y cumplir su condena”, afirma el hijo del militar asesinado por ETA, que ha presentado la denuncia a través del equipo jurídico de la asociación Dignidad y Justicia que preside Daniel Portero.

Suma 26 condenas por 39 asesinatos

Parot -recuerda- “acumula hasta 26 sentencias condenatorias por su participación en numerosos atentados que acabaron con la vida de 39 personas inocentes”. De ahí que haga hincapié en que “genera perplejidad que una persona cuyos logros en la vida no hayan sido otros que haber matado a treinta y nueve personas inocentes, al servicio de una organización terrorista y haber pasado media vida en prisión, pueda ser homenajeado y recordado año tras año pidiendo su libertad, produciendo dicho reconocimiento público un sentimiento desasosiego y de vilipendio a las víctimas y sus familiares de este asesino difícil de soportar y digerir”.

Tévar se queja de que tenga que soportar año tras año “cómo se loa y exalta al asesino de mi padre, convocando marchas y demás actos de recuerdo, homenaje y reivindicación de sus derechos de manera suntuosa y ampliamente publicitadas en el tiempo, pidiendo su libertad con la exoneración de su condena”. Unos actos con los que “necesariamente tenemos que volver a revivir el sufrimiento causado y los angustiosos momentos vividos, amén de generar una sensación de asquerosa impunidad”, añade.