Compromís quiere fuera del Alcázar de Toledo los restos del general Moscardó

También reclama la expulsión de la Hermandad de Nuestra Señora Santa María del Alcázar, que cada 27 de septiembre conmemora la “liberación”

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Puente de Alcántara, en Toledo, con el Alcázar al fondo FOTO: EUROPA PRESS

El senador de Izquierda Confederal-Compromís Carles Mulet ha pedido hoy al Gobierno que expulse del Alcázar de Toledo los restos del general Moscardó y que termine con los actos que allí organiza la Hermandad de Nuestra Señora Santa María del Alcázar, que cada 27 de septiembre conmemora la “liberación” del Alcázar en la Guerra Civil, hecho del que acaba de cumplirse su 85 aniversario.

En una pregunta escrita registrada esta mañana, Mulet afirma que la “cripta del Alcázar (un edificio público), alberga los restos de los golpistas Milans del Bosch (fallecido en 1997) y el general franquista José Moscardó, así como de unas doscientas personas afines al golpe de Estado de 1936 que murieron durante el asedio”. Continúa recordando que el edificio, antigua Academia de Infantería, “es propiedad del Ministerio de Defensa, que además ejerce su administración, guarda y custodia”.

El senador, muy constante en las cuestiones llevadas a la Cámara Alta, señala que la cripta es “de uso privativo de golpistas” y un lugar “de exaltación del franquismo, aunque se tenga un acceso restrictivo”.

“Es un insulto a las víctimas de la dictadura que un espacio público albergue con honores los restos de golpistas o defensores del golpe de Estado, que mantengan privilegios como ocupar esta cripta pública y continúen celebrando actos de exaltación que atentan contra la ridícula Ley de Memoria Histórica en vigor”, indica el senador en su pregunta al Ejecutivo.

En concreto, Mulet interpela sobre a quién se ha cedido el uso o derecho de ocupación de la cripta del Alcázar de Toledo y bajo qué condicionantes; qué implicación tiene el Ministerio de Defensa en la cesión de este espacio o en la custodia de los restos de estos golpistas; por qué no se vacía de los restos de golpistas; quién tiene las llaves o autorización para acceder a la cripta, y quién se encarga de su seguridad y del pago de la electricidad que consume.

También quiere saber los motivos por los que no se vacía esta cripta; si recibe algún tipo de ayuda pública del Estado la Hermandad de Nuestra Señora Santa María del Alcázar, y si el Gobierno “ve de recibo” que mientras miles de cuerpos de defensores de la democracia están en cunetas y fosas comunes hay golpistas que reposan en criptas “con todos los honores” en edificios públicos.

“Sin novedad en el Alcázar”

El asedio del Alcázar de Toledo fue un episodio muy simbólico en los comienzos de la Guerra Civil, una “gesta” buscada expresamente por Franco y que tuvo amplio eco en la prensa internacional. En la fortaleza se enfrentaron milicianos del Frente Popular y miembros de la Guardia de Asalto contra las tropas sublevadas de la guarnición, que se hicieron fuertes en su interior. Las fuerzas republicanas empezaron el cerco el 21 de julio de 1936 y lo levantaron el 27 de septiembre, con la llegada del Ejército de África al mando del general Varela, que se hizo cargo de la columna procedente de Badajoz que comandaba Yagüe hacia Madrid –relevado al protestar por el desvío–. Franco, que se empeñó en acabar con el asedio antes que alcanzar la capital, entró en la ciudad al día siguiente. Al ser liberados por las fuerzas de Varela, el entonces coronel Moscardó se dirigió a su superior en estos términos: «Mi general, sin novedad en el Alcázar». Se habían cumplido 69 días de implacable asedio.

Asimismo, el senador afirma que la Hermandad hace “apología del franquismo” en redes sociales y en sus actos religiosos y pregunta “qué medidas” tomará el Gobierno para “proceder a su ilegalización”.

Mulet califica como “organización ultra” a la Hermandad de Nuestra Señora Santa Maria del Alcazar, que “suele organizar misas y actos de exaltación franquista”, y usa sus redes sociales “para revindicar a las personas que participaron en el golpe de Estado que acabó con la democracia republicana y acarreó una sangrienta dictadura”.

Apunta el senador que la semana pasada, del 23 al 26 de septiembre, se realizaron “misas y actos religiosos que acaban siendo una exaltación de golpistas” y que considera “sucesión” de los que “en las mismas fechas” y “por la misma Hermandad “se hacían durante el franquismo para conmemorar la ‘liberación’ de Toledo”. Califica de “brutal represión” la llevada a cabo “en esas fechas de 1936″ con “centenares de ejecuciones de ciudadanos de Toledo, por parte de las fuerzas sublevadas contra la República, por lo que supone una humillación para las víctimas”. Y recuerda cómo “en ocasiones acudió a los festejos el propio Franco”.

En 2019, el PSOE y el Partido Popular se unieron en el Parlamento castellano-manchego para votar en contra de calificar la proposición no de ley planteada desde Podemos instando a la exhumación de los “golpistas” enterrados en el Alcázar, impidiendo así su tramitación parlamentaria.