El ex alcalde de Boadilla, al tribunal: “Correa entraba en Génova sin necesidad de acreditacion”

González Panero afirma que el líder de la trama Gürtel “tenía una influencia importante en el Partido Popular”

El ex alcalde de Boadilla Arturo González Panero, "el Albondiguilla", en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional
El ex alcalde de Boadilla Arturo González Panero, "el Albondiguilla", en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional FOTO: Javier Lizon EFE

El ex alcalde de Boadilla Arturo González Panero, más conocido como “el Albondiguilla” -para quien la Fiscalía Anticorrupción pide una condena de 40 años de prisión por amañar adjudicaciones en beneficio de la trama Gürtel- ha dicho al tribunal que Francisco Correa entraba en la sede del PP en la calle Génova “sin necesidad de acreditación” y que desde el primer momento comprobó que “tenía una influencia importante en el Partido Popular”.

En su declaración como investigado en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional por las actividades corruptas de la trama en el municipio madrileño, González Panero ha asegurado que en alguna de sus reuniones con el líder de Gürtel éste se presentó acompañado de Alejandro Agag, yerno del ex presidente José María Aznar, y en otra ocasión “también con Rodrigo Rato”.

Según González Panero -a quien Correa presumía de tener “cogido por los huevos”, según ha declarado minutos antes la administradora de las empresas de la trama, Isabel Jordán-, conoció al empresario porque se lo presentó el ex concejal de Boadilla José Galeote, “que lo conocía de actos del PP”, y no el ex alcalde de Majadahonda Guillermo Ortega, como aseguró Correa al tribunal.

“Me dice que era importante que lo conociera porque era una persona que tenía mucha ascendencia en el PP, organiza todos los eventos, tiene contactos con gente del partido desde nivel nacional a nivel local...”. Y él, que había accedido al cargo en una “situación convulsa” (mediante una moción de censura), entendió que “sería interesante tener una persona que nos pudiese ayudar, influir”.

“Llamadas” de Moncloa

“Muy pronto comprobé que tenía mucha ascendencia en el Partido Popular”, ha señalado “el Albondiguilla”. “Desde la primera comida siempre presumía y daba muchos datos de muchas personas. Posteriormente en alguna ocasión que quedé con él en el hotel Fénix y apareció con Alejandro Agag, en otra ocasión también con Rodrigo Rato”. El acusado ha recalcado que “era una persona que desde el primer momento vi que tenía una influencia importante en el Partido Popular”.

Y ante la pregunta de la fiscal de si podría tratarse de “bravuconadas” de Correa, González Panero ha replicado: “En esa primera comida ya me dijo cosas y luego lo comprobé”. “El entraba en Génova sin necesidad de acreditacion”, algo que sí le exigían a él “a pesar de ser alcalde y miembro de la Ejecutiva regional”. Además, ha apuntado que en alguna ocasión recibieron “llamadas de Moncloa, cuando gobernaba el Partido Popular, para pedirnos cosas relacionadas con el Ayuntamiento”.

“¿Relacionadas con adjudicaciones?”, ha preguntado al vuelo la fiscal. Pero el acusado lo ha negado y ha precisado que se les preguntaba por “nombramientos” o por un un pliego de limpieza viaria: “Se nos dijo que lo que estábamos haciendo de recoger las basuras solo tres días en las urbanizaciones que no estaba bien, que se hiciera siete días, que había quejas; pero no se hizo, se hizo cuatro días. Y eso me había dicho Correa que se hiciera y que si no, me llamarían para mandármelo”.

González Panero ha explicado que desde el primer momento Correa le trasmitió que “en Boadilla había que cambiar el funcionamiento, porque era un poco de pueblo, que había que cambiar la imagen de Boadilla y empezar por la mía propia”. Dicho y hecho. El propio líder de Gürtel acompañó al alcalde a una camisería para que se comprara unas camisas. Pagó él. “Lo entendí desde el primer momento y consentí eso”, ha admitido.

“Me quedé sin nada”

La fiscal ha reprochado al ex alcalde de Boadilla que a pesar de su confesión no haya aportado dinero alguno para reparar el daño causado y hacer frente a una posible condena por responsabilidad civil. “Me hubiera gustado reparar el daño causado pero no dispongo de fondos y no he podido hacerlo”, se ha excusado.

Pero la representante de Anticorrupción la ha recordado una por una la salida de fondos de sus cuentas opacas, incluso después de 2009, estando ya imputado en el procedimiento. “Ahora no tengo fondos de ningún tipo. Hoy vivo con mis padres y no he podido trabajar en todos estos años porque es dificilísimo y no tengo fondos de ningún tipo”, ha asegurado.

La fiscal le ha recordado entonces que en octubre dec2011 y noviembre dec2012 llegó a retirar, supuestamente falsificando una firma, 774.000 euros del EFG Private Bank para evitar que quedaran bloqueados por orden judicial, fingiendo operaciones comerciales con empresas chinas.

“Yo he empezado a colaborar hace dos años y ahora no dispongo de dinero. Lo hice mal y tuve que empezar a colaborar mucho antes y en su momento tendría que haber destinado ese dinero a eso. Le doy completamente la razón en eso”, ha admitido. Pero ha dejado claro que ahora no dispone de fondos. “Ya me quedé sin nada y con ese dinero que recuperé de China es con lo que he estado viviendo”.

“Cogido por los huevos”

La administradora de las empresas de la trama ha asegurado en su declaración que Correa le comentó que tenía a González Panero “cogido por los huevos”, por lo que tenía garantizadas las adjudicaciones que quisiese en el municipio madrileño.

Jordán ha mantenido que tanto la precampaña de 2006 como la campaña de 2007 del PP en el municipio se pagaron con fondos provenientes de la trama Gürtel a través de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda de Boadilla. A la que iban a parar las comisiones de los empresarios beneficiados por las adjudicaciones que negociaba Correa con el ayuntamiento.

LO QUE DIJO DE PANERO CORREA

Especialmente reveladora era la semblanza que hacía Correa de González Panero, quien según él era quien negociaba los personalmente los contratos y a quien achaca una ambición “desmedida” y una “carecia de moralidad inexplicable”. Aunque según el líder de Gürtel le regó de sobornos y dádivas por valor de 795.687 euros, se quejaba de que su relación con él no fue nada fácil porque “prometía y garantizaba contratos a diestro y siniestro” y “cambiaba adjudicaciones aun habiéndolas prometido a un empresario” si después otro constructor “mejoraba la dádiva”.