Robles apuesta por mantener la misión de la UE en Mali para evitar un fracaso como el de Afganistán

La ministra deja claro que “cualquier retirada del Sahel supone dejar el espacio libre a Rusia y a China”

La ministra de Defensa, Margarita Robles, junto al general Fernando López del Pozo y el coronel Jesús Martínez Soriano
La ministra de Defensa, Margarita Robles, junto al general Fernando López del Pozo y el coronel Jesús Martínez Soriano FOTO: MINISTERIO DE DEFENSA MINISTERIO DE DEFENSA

La ministra de Defensa, Margarita Robles, se ha pronunciado hoy de manera tajante en relación al futuro de la misión de entrenamiento de la UE en Mali (EUTM-Mali) en la que están desplegados unos 530 militares españoles. Según ha explicado, “la UE no se puede retirar y para España el Sahel y la misión son una prioridad”, haciendo hincapié en este punto en que hay que evitar como sea una salida como la de Afganistán: “No puedes hacer un esfuerzo para entrenar y formar a las tropas malienses y que un buen día se venga todo abajo como pasó en Afganistán”.

Así se ha expresado en un encuentro con periodistas en el que también han participado el director general de Política de Defensa, general Fernando López del Pozo, y el hasta ahora segundo jefe de EUTM-Mali, coronel Jesús Martínez Soriano. Para la ministra, “tanto en la OTAN como en la UE hay un cierto síndrome de lo que ha pasado en Afganistán con la retirada”, añadiendo que “los países estamos tratando de sacar lecciones” para evitar un nuevo fracaso. Pero sobre todo, ha insistido en que “la UE es consciente de que cualquier retirada de la UE en el Sahel es dejar el espacio libre a Rusia y a China” para que extiendan aún más su influencia en la zona, sobre todo tras la polémica y las quejas de numerosos países por la presencia en la región de mercenarios rusos del grupo Wagner. “Abandonar el Sahel es dejar campo abierto y no podemos dejar campo abierto”, ha apuntado Robles.

Y es que la inestabilidad que vive el país parece amenazar a la continuidad de esta misión, ya no sólo por la crisis política, sino también por el avance del yihadismo, que cada vez se acerca más a la capital, Bamako. Según ha explicado el coronel Soriano, en los últimos meses “ha crecido el número de ataques”. “La situación es compleja en el centro y en el norte y se va volviendo más compleja en el resto del país”, ha señalado, explicando que, si bien esa presencia terrorista es permanente en el norte y centro, donde la presencia del Estado es residual, los servicios de inteligencia empiezan a detectar “presencia de grupos terroristas en la zona oeste y sur. No de forma permanente, pero sí que intentan atemorizar a la población” en dichas áreas.

“La misión es útil”

Algo que también ha confirmado el general Del Pozo, quien ha señalado que “la situación de seguridad en Mali no es buena; no acaba de mejorar y empeora en función de los momentos”. Pese a ello, tanto él como el coronel coinciden en que la misión de la UE “sí tiene sentido y es útil”. Tal y como ha apuntado el general, “es importante percibir que lo que la UE pretende es mejorar la capacidad de los malienses para proporcionarse a sí mismos seguridad para defenderse contra la amenaza terrorista”.

Pero más allá de esa inestabilidad política o del avance de los yihadistas, otro de los problemas que amenazan a la misión de entrenamiento es la falta de espacio, pues aunque el quinto mandato de la operación implica el aumento de las tropas internacionales, “no hay espacio para ofrecer”. Algo que ha provocado el retraso en el despliegue de nuevas capacidades, como una unidad de limpieza de rutas ante el aumento de ataques con artefactos explosivos improvisados. Por ello, confían en el compromiso de la UE de apoyar con fondos la construcción de una escuela de suboficiales y de dos grandes bases en Bamako y en la localidad de Sevaré. Y es que, aunque considera que el nivel de eficacia y eficiencia es “alto”, “no puede subir más ahora por falta de espacio”

En la actualidad, en EUTM-Mali participan unos 1.100 militares de 25 países, de los que unos 530 son españoles, convirtiendo a nuestro país en el mayor contribuyente a la misma, una tónica prácticamente desde que arrancó la participación de nuestro país en 2013. De ahí que el coronel recalcase que, “para España, el éxito de la misión es un éxito básicamente español”.

Crisis en Ucrania

Durante el encuentro, la ministra también ha hecho referencia a la crisis entre Rusia y Ucrania, dejando claro que “la posición del Gobierno español es la de la OTAN y en ningún caso es aceptable que Rusia imponga condiciones a ningún país”. Al mismo tiempo, ha confirmado que el Buque de Acción Marítima (BAM) “Meteoro” partió ayer de Las Palmas para liderar la Agrupación Naval Permanente de Medidas Contraminas de la OTAN (SNMCMG-2), cuyo teatro de operaciones será el Mediterráneo y el tenso Mar Negro, tal y como ha publicado hoy LA RAZÓN.

Se trata de un despliegue rutinario y programado que se inició el pasado junio cuando el buque “Rayo” se hizo con el mando de esta Fuerza multinacional y que ahora asume el “Meteoro”. De hecho, Robles ha confirmado que aproximadamente en un mes se unirá a este grupo otra fragata española (el semestre anterior también estuvo desplegado el “cazaminas “Segura”). “Está dentro de las operaciones ordinarias, pero en este contexto se ve el compromiso de España”, ha indicado la ministra, recordando la apuesta de España “por la vía diplomática” y por la “desescalada de la tensión”.