3.500 subsaharaianos, preparados para un nuevo salto al vallado de Melilla

Se esconden en las inmediaciones de la frontera y están controlados por las mafias de la inmigración.

La directora general de la Guardia Civil, María Gámez (c), visita la zona de la valla de Melilla
La directora general de la Guardia Civil, María Gámez (c), visita la zona de la valla de Melilla FOTO: Delegación del Gobierno en Melilla EFE/Delegación del Gobierno en Melilla

3.500 inmigrantes subsaharianos se esconden en las inmediaciones de Melilla para protagonizar, en las próximas horas, un nuevo salto, según fuentes de la Ciudad Autónoma consultadas por LA RAZÓN.

Estas personas están controladas por las mafias de la inmigración, que son las que deciden los que van a participar en cada salto. Son los que les facilitan los garfios, fabricados en Marruecos, a dos euros la unidad, con los que escalan el vallado por las zonas en las que no ha sido colocado aún el nuevo sistema de anti intrusión de peine invertido.

Asimismo, los que les dan las instrucciones de que no duden en atacar a los agentes de las Fuerzas de Seguridad españolas, conscientes de que no van a tener ninguna repercusión penal y, además, con la intención de causar la desmoralización y el temor de los agentes, algunos de los cuales han tenido que sufrir intentos de degollamiento con dichos garfios.

Las fuerzas marroquíes han colaborado, al menos hasta el momento, en el intento de contención de las avalanchas. De hecho, esta mañana tres de ellos han sufrido gravísimas heridas y se temía por su vida.

Sin embargo, en Rabat no se olvida la reciente entrevista del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Bruselas con el jefe del Frente Polisario, Brahim Ghali, que ya fue el que provocó la anterior crisis al ser acogido en secreto en España para ser tratado de coronavirus. El malestar causado es eviddente, pero se mantiene la colaboración.

Otra de las razones por las que se han provocado los saltos es que las mafias tienen conocimiento de que ya ha llegado a Melilla el material necesario para colocar los peines invertidos en las zonas que ahora carecen de este dispositivo.

De la gravedad de la situación que se ha generado da idea el hecho de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajará a Melilla este sábado y hoy lo hizo la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, que fue informada de forma pormenorizada de todo lo ocurrido en las últimas 48 horas.

Anunció el envío de “los refuerzos necesarios”, concretamente seis equipos de intervención rápida, que supone un incremento de 120 efectivos respecto a las capacidades normales de la Comandancia, los cuales “están llegando esta tarde-noche”.

Se ha mostrado en la misma línea respecto a la posibilidad de emplear material antidisturbios para contener los intentos de entrada, como han pedido algunas asociaciones y sindicatos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, afirmando que emplean “siempre los medios proporcionales a la circunstancia que se da en cada caso”, y ajustado a la legalidad.

Precisamente, mientras Gámez estaba en Melilla, se ha producido un nuevo salto por la zona de Mariguari, con la entrada de un número indeterminado de subsaharianos y marroquíes, que no superaban los 50, según las citadas fuentes.