MENÚ
miércoles 16 enero 2019
16:49
Actualizado

Crece el número de yihadistas madrileños que han viajado a Siria e Irak

Entre 10 y 15 españoles forman parte de las células de acción en el exterior que dirigía Abdelhamid Abaaoud

  • Dos policías acompañan a un presunto yihadista detenido en Madrid, acusado de formar parte de un grupo vinculado al Estado Islámico.
    Dos policías acompañan a un presunto yihadista detenido en Madrid, acusado de formar parte de un grupo vinculado al Estado Islámico.
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

03 de diciembre de 2015. 19:56h

Comentada
Madrid. 3/12/2015

España investiga el paradero de los españoles, entre 10 y 15, que forman parte del “aparato de operaciones exteriores” del DAESH, el Estado Islámico, que dirigía Abdelhamid Abaaoud, abatido por la Policía francesa en una operación realizada en París, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas.

Abaaoud concentraba a las células que entrenaba en Siria para que cometieran atentados en sus países de origen en lugares que, por sus características, como hospitales y colegios, no pudieran ser objeto de bombardeos de la coalición internacional o de Rusia.

Se sabe que los españoles, entresacados de los 129 que se encuentran o han pasado por Siria, pertenecen, por este orden, mayoritariamentea a Ceuta, Melilla, Alicante, Barcelona y Madrid.

Llama la atención cómo ha crecido el número de los que han salido de Madrid, lo que se atribuye, además de la radicalización que se produce a través de las redes sociales, al adoctrinamiento en algunas mezquitas salafistas.

Hospitales y colegios

Abaaoud contaba en hospitales y colegios, destinadas a enfermos o a estudiantes, con dependencias propias en las que explicaba a los combatientes las técnicas a seguir para cometer atentados y, lo que ha sido muy importante para el funcionamiento de las células, las técnicas e itinerarios a seguir para llegar a los lugares donde debían perpetrar las acciones criminales.

Que la “agencia de viajes” funcionaba lo demostró el propio a Abaaoud que viajó a Europa ý regresó a Siria en varias ocasiones sin que en ningún momento pudiera ser detectado, pese a ser un individuo requisitoriado y buscado por las Fuerzas de Seguridad.

Abaaoud conformó el “aparato de operaciones exteriores” a base de seleccionar entre los ciudadanos extranjeros que llegaban a Siria para unirse al DAESH a aquellos que consideraba más capaces, ya que debían volver a sus países de origen para cometer atentados. Es decir, que los 129 individuos españoles o de origen español que se han unido al Estado Islámico no pertenecen todos a este “aparato”.

Tras la detención en Varsovia, gracias a la información aportada por la Guardia Civil, de Abdeljalil Ait Elkaid se obtuvieron algunos datos del funcionamiento de dicho “aparato” . Así, se supo que, cuando él se incorporó al mismo, había entre 10 y 20 combatientes de cada una de las siguientes nacionalidades: españoles, franceses, belgas, británicos, alemanes, italianos, griegos, canadienses y norteamericanos,

Un auténtico “ejército” en miniatura capaz de desarrollar la guerra subversiva con las técnicas aprendidas de sus “profesores” sirios. Sobre la posibilidad de que una o más células integradas por españoles se encuentren en nuestro país, las citadas fuentes señalaron, con todas las preocupaciones, que por los datos de que se dispone todo parece indicar que no, ya que, en caso contrario, “estaríamos en nivel 5 de alerta antiterrorista y se mantiene el 4”.

Ciudadad de países de habla árabe

Por lo que respecta a los ciudadanos que provienen de paises de habla árabe, normalmente, tras una mínima instrucción, se les incorpora directamente a zonas de combate como “carne de cañón”. Ello no quiere decir, que los que, por las razones que sea, retornan a sus naciones de origen no constituyan un grave peligro para la seguridad.

Dentro del DAESH el departamento que dirigía Abaaoud es uno de los más importantes, junto con el de Propaganda, que extiende por todo el mundo, a través de las redes sociales y las publicaciones en internet, las ideas del yihadismo.

Los servicios de información internacionales han logrado grandes avances en la investigación de este último, que se mantienen secretas por razones operativas, ya que su localización y desmantelamiento se ha convertido en un objetivo básico.

Por lo que respecta al departamento que dirigía Abaaoud, las citadas fuentes subrayan que a sus órdenes han estado los sujetos más peligrosos del DAESH, que todavía no han sido detenidos y por lo tanto están operativos para perpetrar una acción criminal en cualquier momento.

A su sucesor (que ya está designado), lógicamente, le va a costar una semanas, como ocurre en todas las bandas terroristas cuando un cabecilla es eliminado o detenido, recuperar las conexiones con las células que ya se encuentren sobre el terreno, pero los expertos subrayan eso: que es cuestión de tiempo.

Estos individuos saben manejar armas cortas y largas, en especial los fusiles de asalto, y fabricar artefactos explosivos, desde un cinturón con el que suicidarse y evitar la detención tras un atentado; hasta bombas con las que derribar un avión o, incluso, de más potencia.

Absoluta fanatización

Con independencia de su nacionalidad, la característica común en su absoluta fanatización, aunque haya casos, como ha ocurrido con Salah Abdeslam, al que pareció entrarle miedo en el último momento y optó por volver a Bélgica tras deshacerse del cinturón explosivo que le habían entregado.

Este individuo tiene un doble problema, ya que no solo le buscan las Fuerzas de Seguridad sino los integrantes del propio DAESH para castigarle por desertor. Por eso, cuando viajaba hacia la capital belga, se empeñaba en transmitir que al final se iba a inmolar y que no volvería a Siria.

Últimas noticias