Choque

El Gobierno descarga en ERC y Bildu el fracaso de la ley «mordaza»

Los aliados parlamentarios tumban la iniciativa porque el PSOE se ha plantado ante cuatro exigencias en la norma del PP

La XIV Legislatura encara su recta final y dentro del balance de las expectativas generadas por el Gobierno de coalición hay una norma que sobrevivirá a las promesas de derogación. La Ley de Seguridad Ciudadana, apodada como «ley mordaza» por los instigadores de su desaparición, seguirá vigente pese a que la mayoría de la investidura era favorable a tumbarla. En concreto, quedó ayer tumbada en la Comisión de Interior, donde 19 diputados (PP, Vox, Cs, JxCat, ERC y Bildu) la rechazaron y, 18, votaron a favor (PSOE, Podemos y PNV).

Las diferencias eran prácticamente insalvables entre el PSOE y Esquerra y Bildu. Los socialistas se han plantado ante la petición de republicanos y abertzales de derogar las infracciones por faltas de respeto a los agentes y por desobediencia ante la autoridad; regular la prohibición de las pelotas de goma; y, eliminar el rechazo en frontera (devolución en caliente). En el PSOE destacan que se habían producido cambios en 40 de los 56 artículos de la ley aprobada en 2015 con Mariano Rajoy, mientras que en Esquerra y Bildu consideran que no se ha tocado el «núcleo de la mordaza» porque, entre los dos preceptos que pedían derogar, suman prácticamente el 70% de las sanciones que se imponen con esta norma.

En el PSOE consideran que no se podía ir más allá para no «desproteger» a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, mientras que Podemos se encontraba en un punto intermedio entre los socialistas y los socios: Enrique Santiago ha tratado de recoser confianzas hasta el último minuto, pero se antojaba muy difícil que los aliados parlamentarios se avinieran a apoyar la norma porque tampoco ha habido negociaciones en las últimas semanas. Los morados, además, han votado a favor de algunas de las cuatro enmiendas de ERC y Bildu sobre los cuatro puntos en discordia. La ley ha descarrilado y los socios dan por imposible una «vuelta atrás» porque son conscientes de que la «oportunidad» era esta y critican la «falta de voluntad» del Gobierno. En estos momentos, queda ya aparcada del todo porque debería volver a superar toda la tramitación parlamentaria.

En el Gobierno son conscientes del impacto negativo que la permanencia de la «ley mordaza» tiene en el imaginario progresista, por tratarse de una de las legislaciones más icónicas del mandato de Mariano Rajoy. Por esta razón, apelan a la pedagogía y hacen esfuerzos por hilar un discurso en el que descargan toda la responsabilidad en ERC y EH Bildu. «Se lo han cargado. Estaba hecho y por sus votos se ha impedido», aseguran fuentes gubernamentales, que puntualizan que «esto muere hoy», evidenciando que el Ejecutivo no tiene intención de impulsar ahora ninguna iniciativa bajo su firma con el fin de derogar la norma.

En Moncloa hacen un ejercicio de memoria y recuerdan que la paternidad de la reforma es del PNV, intentando evitar que se asimile el fracaso con la «ley mordaza» como una derrota de la coalición. Aunque así sea. Estas mismas fuentes defienden que «han cumplido» con los compromisos asumidos en el acuerdo de Gobierno con sus socios de Podemos y que lo que acordaron reformar se refleja en las enmiendas que han presentado a 40 artículos de la ley. Enmiendas que ayer obtuvieron el apoyo de los morados y del PNV. Desde el Ejecutivo acusan a Bildu y ERC de torpedear la derogación, añadiendo cuestiones que han impedido que prospere. «Han preferido volver a la ley del PP por imponer sus temas, que están fuera de agenda», se quejan. En el Ejecutivo hacen hincapié en diferenciar lo que ha ocurrido con la «ley mordaza» de la negociación para la ley de vivienda, una regulación que sí emana directamente del Consejo de Ministros y en la que los actores gubernamentales están más implicados para una resolución positiva.