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Ojo con los huevos en verano. Consejos para su buena utilización

Los huevos, especialmente los camperos, necesitan de una manipulación y conservación responsable

  • Nuria Varela-Portas, co-fundadora de Pazo de Vilane
    Nuria Varela-Portas, co-fundadora de Pazo de Vilane

Tiempo de lectura 2 min.

12 de julio de 2018. 11:30h

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Gema Lendoiro Madrid. 15/7/2018

El verano es época de mayor consumo de huevos en ensaladas, revueltos o tortillas. Hay muchas recetas en las que el huevo puede ser usado. También en la repostería. El huevo es, sin duda, un alimento presente en los hogares españoles. Su uso, sin embargo, reviste de alguna peligrosidad si no observamos las normas esenciales de manejo y conservación.

Desde el momento en el que adquirimos los huevos camperos, es decir de gallinas criadas en libertad, es necesaria una correcta manipulación del producto para mantener todas sus propiedades y evitar contaminaciones. Pazo de Vilane, siguiendo el modelo europeo de producción de huevo, guarda los huevos, en sus emblemáticas cajas, sin lavar. De esta manera, se mantiene la protección natural de la cáscara. Por lo tanto, después de la compra es necesaria una buena manipulación para evitar contaminaciones y mantener todas las propiedades del huevo.

Nuria Varela-Portas, co-fundadora de Pazo de Vilane, empresa pionera en la producción de huevo campero; da unos consejos que esperamos te sean de utilidad:

1. El huevo se puede lavar justo antes de usarlo, pero nunca para guardarlo después en el frigorífico. Antes de cocinarlos, lávate bien las manos, utensilios y superficies antes y después de manipularlo.

2. No casques el huevo en el borde del recipiente donde lo vayas a batir. De esta forma evitarás que caigan trocitos de la cáscara dentro del recipiente y se contamine el interior del huevo.

3. Cuando quieras separar la yema de la clara, no las separes con la propia cáscara. De esta manera evitarás que se manche el interior del huevo.

4. Cuando vayas a guardar los huevos camperos es conveniente hacerlo en su propio estuche. Haciéndolo así los protegemos de los cambios bruscos de temperatura que se producen al abrir y cerrar la nevera. Si no nos es posible guardar el envase en la nevera, podemos coger la etiqueta y pegarla en la propia puerta.

5. No dejes los huevos ya batidos mucho tiempo sin ser cocinados ni tampoco fuera de la nevera. Las altas temperaturas son las grandes aliadas de la salmonelosis. En caso de duda, mejor tirarlos. No merece la pena arriesgarse.

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