La Kikada que le han hecho a Cayetano: una encerrona

Pese a la fama de infieles que tienen los toreros, el marido de Eva Gónzalez se salvaría y podría ser solo una víctima según su entorno

Se llama Karelis, y ya coge el teléfono a los programas de corazón. Con ese nombre, y sin conocerla, me evoca a aquellas novietas que se echaba Kiko Rivera cuando estaba soltero y luego se marcaban un “Interviú” en el que posaban desnudas y contaban hasta si al hijo de la Pantoja le olían los pies o se ponía calcetines en el acto. Independientemente de si habían podido comprobarlo o no.

Es guapa, tiene la boca grande, las piernas largas y un lejanísimo parecido con Georgina, la pareja de Cristiano Ronaldo. No voy a ser mala pero el escándalo Cayetano apunta a un montaje, a una venganza personal. No ha sido una falta de reflejos por parte de Curro Vázquez, el ángel de la guarda de estos dos muchachos, Fran y Cayetano, que crecieron huérfanos de padre. Siempre ha estado al quite para evitar escándalos. Es fácil hacer desaparecer unas fotos. Y siempre se ha dicho que hay revistas amigas que las retiran. A lo mejor es que no había nada que retirar. Telecinco ha estado calentando la aparición de la revista de forma absolutamente gratuita, y es muy probable que las querellas vayan al final contra los programas en los que se ha hablado de una supuesta infidelidad por parte de Cayetano.

Anteayer Kiko Matamoros pedía disculpas. ¡Con lo que ha sido Carmina para él! Le tocó contarlo a él y lo hizo con ganas. Cayetano era hasta ahora el bueno de la familia, el sensible, el leal, el dulce, el muchacho de belleza rústica y elegancia innata, él más Rivera de los dos hermanos. Ahora, lo han situado a la altura de Jesulín pero sin una Paqui “la Coles”. Porque, que te atribuyan un noviazgo con una mujer famosa por añadir al repertorio del kamasutra la postura que lleva nombre de hortaliza, no deja de tener su gracia. Se quedó sin explicar bien algo de otra posición, la del helicóptero, que siempre resultó intrigante. Jesulín nunca entró al trapo. Ni tampoco debería haberlo hecho Cayetano. Ha querido dar la cara por su mujer, de quien está absolutamente enamorado. Cuando eran novios y se habló de la complicidad existente entre Eva y Jordi Cruz, soló saltó al ruedo a defender el honor de Eva el propio cocinero. Y lo hizo de una forma muy graciosa. Se comparó con un llavero, por lo de bajito, que muy poco podría pintar al lado de semejante mujerona.

Los toreros tienen fama de infieles. Fran Rivera nunca presumió de ser un ejemplo de marido tras su ruptura con Eugenia. Su condición de conquistador era vox populi, como en otros tiempos las infidelidades de su tío abuelo, Luis Miguel Dominguín, casado con Lucía Bosé. Del padre de Miguel Bosé, podrían haber heredado sus sobrinos nietos algo más que la valentía en la plaza. Tan desesperada estaba Lucía Bosé que cuenta la leyenda que fue ella quien quemó la casa de Somosaguas tras descubrir que su marido le era infiel con Mariví Dominguín, sobrina del torero.

Francisco Rivera Paquirri era, en cambio, un marido modelo. Jamás se oyó decir que fuera infiel a Isabel Pantoja o a la madre de Cayetano y Fran. La gente del mundo del toro guarda silencio, pero deslizan como quien no quiere la cosa, que Cayetano ha podido ser víctima de una encerrona. Que tiene muchos enemigos, gente que le envidia y ha podido querer hacerle daño. No me van muchos las teorías conspirativas pero hay que dar crédito a todo el mundo. Hay otro torero por ahí, que ha heredado el éxito de las mujeres con su padre, de quien nadie dice nada, y sería facilísimo pillarlo con una bella modelo ya separada. Además es guapísimo, como ella.

Cayetano no se merecía, dicen, algo semejante. A excepción de su primo José Antonio Canales Rivera, quien se queja, tal vez con cierta razón de que no torea por culpa de sus poderosos parientes, tiene buena fama entre muchos de sus colegas. Es un buen tipo, afirman. Va a demandar a todo quisqui, aunque en el texto de la revista “Semana” no se dice realmente nada. Lo han pillado con una amiga y ya está. Lo malo han sido las informaciones previas… Da algo de lástima lo que le ha ocurrido a Cayetano cuando hay otros que se han ido de rositas. Y la historia de la vida de algunos toreros daría para llenar varios libros, especialmente la de un torero muy serio que nunca ha dado que hablar. A otro de ellos, concretamente, hijo también de otro torero que fue muy infiel, lo estuvo buscando la policía porque desapareció varios días. Su mujer presentó denuncia, pensando que le había pasado algo. Y no estaba muerto, estaba de parranda…