La traición de Karelys: Guarda fotos que son una bomba de relojería

Aunque podría haber pactado silencio con Cayetano Rivera, parece que ha cambiado de opinión

Su exclusiva en la revista del saludo podría ser, simplemente, el inicio. Karelys Rodríguez, la amiga especial de Cayetano Rivera, guarda varios ases en la manga para seguir dando que hablar en los medios, y en el entorno del torero tiemblan pensando en las consecuencias. Porque parece ser que la canaria, abogada, relaciones públicas, buscadora de fama caiga quien caiga, esconde en la mesa de su despacho fotos bastante comprometedoras de 2014, la época en la que mantuvo una corta relación sentimental con el diestro cuando éste vivía un periodo de crisis y distanciamiento con Eva González. Y si acepta las ofertas que recibe para que salga a la luz la nueva exclusiva, se convertiría en una bomba de relojería en detrimento del matrimonio entre el hijo de Carmina Ordóñez y la ex Miss España.

Cayetano fue quien puso al tanto a su amiga de que les habían pillado juntos en una cafetería londinense, pero, según algunos medios, fue la canaria quien llamó al paparazzi para que les inmortalizara. Y esas mismas personas aseguran que Karelys se prestó a un posado robado en el reportaje en el que aparece en bañador en las playas de su isla como anticipo de la entrevista exclusiva que concedió una semana más tarde a la misma revista. Ni Cayetano ni sus íntimos entienden la actitud de la abogada. Y menos si se confirma que Rivera la llamó para pedirle que se mantuviera en silencio. Lo que era un pacto entre ambos acabó convirtiéndose en una traición.

Eva no se pronuncia, y esa sí que sería la mejor entrevista, saber si su rostro, serio y preocupado, es la demostración de su bajo estado de ánimo ante este affaire que amenaza su matrimonio. La sevillana calla, no quiere echar más leña al fuego, está enamorada y no desea precipitarse. Pero la procesión va por dentro. Una amiga suya que prefiere mantenerse en el anonimato, cuenta a La Razón que “esta historieta le está afectando mucho, no comprende por qué esa tal Karelys saca a la luz ahora idilios pasados. Quiere mucho a Cayetano y son padres de un niño precioso, pero… Lo que no desea es convertirse en protagonista directa de este lío. Es mejor callar en público y arreglar lo que haga falta con su marido en la intimidad. No va a entrar en este circo mediático. Aunque, como Karelys siga empeñada en hacer daño, la situación podría pasar a mayores y llegar a un enfrentamiento judicial”. La comunicadora ha expresado a sus amigos que no merece la pena contestar a esa señora y que está muy centrada en su familia y su trabajo.

Álvaro Mora conoce a Karelys de su etapa como relaciones públicas en una discoteca madrileña. La recuerda como “muy simpática y alegre, con un físico espectacular y mucho desparpajo. Se le acercaban bastantes chicos, pero ella era muy selectiva. Sabía muy bien a quién le convenía acercarse. Su libreta telefónica debe estar llena de contactos importantes. No es tonta”. Dicen que su letrada, Cynthia Ruiz, se siente “traicionada” por su clienta. No le entra en la cabeza que le pidiera que sacara un comunicado solicitando a la Prensa respeto hacia su intención de ser una persona anónima y que ahora cambie de opinión. Cynthia es una abogada de prestigio, muy seria, y le molestan este tipo de situaciones. Se le ha quedado cara de tonta por la actitud de Karelys. Al igual que a la familia de ésta, a la que la isleña también rogó que no hablaran con los periodistas. Ya está ella para romper los silencios… y llevarse los beneficios económicos.

Karelys Rodríguez ha cambiado su estrategia

Una persona que la conoce muy bien desvela que “una vez me comentó que ya era hora de aclarar lo suyo con Cayetano, lo debía tener todo planificado. Pero es evidente que si quiere hacer una buena carrera en el bufete londinense en el que trabaja, flaco favor se está haciendo convirtiéndose en carne de cañón para la Prensa del corazón”. En la empresa en la que ejerce como abogada no les ha gustado el proceder de su empleada y los rumores apuntan a que podrían haberle llamado la atención. La presencia de paparazzis a la búsqueda de nuevas imágenes ha propiciado que su jefe le recomiende trabajar desde casa. Apenas sale a la calle e incluso encarga la comida por internet. Por lo menos, eso es lo que se ha comentado en un programa de televisión desde el que se pusieron en contacto telefónico con la polémica protagonista de este reportaje. Tras responder a la llamada y enterarse de la identidad del reportero, colgó inmediatamente.