La extraña muerte de la supuesta amante del Rey Juan Carlos

43 años después del fallecimiento de la bellísima actriz Sandra Mozarowsky, embarazada, tras precipitarse de un cuarto piso, su muerte sigue rodeada de misterio. A Sandra, de 18 años, se le atribuía una relación amorosa, de la que no existen pruebas, con Juan Carlos de Borbón.

Madrid, 14 de septiembre de 1977. No hace ni dos años que el Rey Juan Carlos ha asumido la jefatura del Estado tras la muerte de Franco y la libertad comienza a abrirse paso tímidamente en una España aún timorata y gris. Mientras España estrena democracia y libertades políticas, la cultura y especialmente el cine, transitan de la más férrea censura a la explosión de un nuevo género hasta entonces impensable en nuestro país: el cine de destape.

María José Cantudo, Bárbara Rey, Nadiuska, Norma Duval, Ágata Lys son algunas de las más conocidas ‘Reinas del destape’, y su fama ha perdurado hasta nuestros días. Además de ellas, entre los nombres más representativos de esta época estaba la actriz Sandra Mozarowsky, una belleza natural de ojos azules, que destacaría, a pesar de su breve carrera ante las cámaras. Nacida en Tánger, de padre ruso y madre española, falleció en un extraño accidente cuando estaba a punto de cumplir 19 años.

Lucía Etxebarría pone el foco en el misterio que rodeó su muerte, cuando se cumplen 43 años del accidente que sesgó su vida.

Cuando se cumplen exactamente 43 años de este trágico suceso que conmocionó a España, ocupando las portadas de revistas y periódicos de la época, la Premio Planeta Lucía Etxebarría ha publicado una serie de tuits recordando la amistad de Don Juan Carlos y la hija de un diplomático ruso, a quién señala como otra de sus presuntas conquistas amorosas. Un episodio oscuro que despierta el interés de la escritora, al igual que el de otros colegas que, antes que ella, hablaron de la supuesta relación entre el emérito y la actriz. Entre ellos, Clara Usón, que investigó el caso en su obra El asesino tímido, publicado en 2018 o Andrew Morton, el biógrafo oficial de Lady Di, nombra a la adolescente en Ladies of Spain y se hace eco del papel de la actriz en la vida del rey Juan Carlos.

En el hilo publicado por Etxebarría, la escritora habla del presunto idilio amoroso del actual rey emérito con Sandra Mozarowsky, y plantea numerosos interrogantes sobre su muerte, y las especulaciones que surgieron tras ella. Lo que nos hace rescatar esta vieja historia.

La investigación determinó que fue un suicidio pero la autopsia desapareció para siempre

La hipótesis del suicidio nunca se llegó a confirmar ya que su autopsia desapareció misteriosamente de los archivos policiales, lo que alimentó las especulaciones sobre su posible asesinato. La investigación policial concluyó que Sandra se cayó desde el cuarto piso de su apartamento en Madrid asegurando que fue “una muerte provocada y deseada”. Pero los primeros que dudaron de la versión oficial de su muerte, un suicidio, fueron sus familiares. Los rumores de la estrecha relación de amistad con Don Juan Carlos, de las que no existe ninguna prueba, alimentaron las especulaciones en los años venideros.

Si hubo una relación, esta llegó a su fin tras precipitarse Sandra, embarazada de cinco meses y a la edad de 18 años, por el balcón de su casa en la calle Barquillo de Madrid. La caída desde un cuarto piso, le provocó un grave traumatismo craneal que provocó su muerte tras 22 días de hospitalización.

Aunque en su círculo más cercano, nadie creía que hubiera podido quitarse la vida voluntariamente, tampoco se ocultaba que Sandra vivía un momento especialmente complicado: había roto su relación con un actor mexicano, estaba embarazada de cinco meses y decidida a dejar su carrera en el cine del destape. Tan sólo un mes antes de su muerte, había concedido una entrevista a una revista en la que le hablaba de todos estos asuntos. Sin embargo y pese a que, el autor de la entrevista indagó sobre la causa de su aumento de peso, Sandra ocultó que estuviera embarazada y habló de sus planes de retirarse a Londres, para estudiar interpretación. “Sólo me ofrecen papeles en los que tengo desnudarme”-se lamentaba.

La última entrevista de Sandra Mozarowsky antes del fatal accidente.

En su última entrevista, y según las palabras de su autor, Sandra “es alegre por fuera pero nos da la impresión de que no lo es tanto por dentro. Nos parece algo nerviosa, intranquila, insatisfecha, esa es la palabra.” Con 21 películas a sus espaldas y tan sólo 18 años, anuncia su retirada harta de que sólo le ofrezcan papeles en las que debía desnudarse: “Voy a decir adiós al mundo del cine”.

Con tan sólo 9 nueve años debutó en "El otro árbol de Guernica’ de Pedro Lazaga. Después, en plena adolescencia, comenzaría su despegue con películas como ‘El mariscal del infierno’, ‘La noche de las gaviotas’, ‘Abortar en Londres', El hombre de los hongos’ o la última, en 1978, “El ángel negro”, cuyo rodaje acaba de finalizar cuando es entrevistada.

El redactor le pregunta por su relación con Jorge, un galán mexicano, con el que ha vivido un breve romance: “Lo de Jorge ya se ha acabado. Hemos decidido poner fin a un bonito capítulo de nuestra existencia. Aún así me lo he pasado muy bien en Méjico.” Habla de su retirada y confiesa "Estoy cansada de hacer siempre lo mismo, harta de que sólo me ofrezcan guiones en los que tengo que desnudarme...Me voy a ir a Londres una temporada para perfeccionar mi inglés y hacer un curso de arte dramático. Quiero prepararme, para seguir haciendo lo que más me gusta, que es el cine...no quiero ser un objeto. "

Se dice que te vas también por otro motivo, porque estás más llenita...-_insinúa el periodista buscando la confirmación del embarazo. “He engordado un poco, es verdad. Han sido las vacaciones, la comida mejicana que me encanta...Este es un problema que me viene de lejos, pero siempre lo he podido solucionar. No , el motivo es otro. Quiero centrarme, orientar mi porvenir, quiero llegar a ser una actriz y no tener únicamente que exhibir un cuerpo. No vais a volver a ver una foto mía “sexy”. A partir de ahora si queréis retratarme va a tener que ser así”. Y así fue, no hubo más fotos que las de su cadáver en la sala de autopsias del Instituto Forense de Madrid. Unas fotos que desaparecieron junto al informe forense.

Se dijo también, sin que nadie lo rebatiera, que Sandra combinaba su trabajo como actriz con el de “chica de alterne”, asegurando que trabajaba en un club que se encontraba en la calle Oriente de Madrid y del que, el actor Paco Martínez Soria, era socio. Un lugar frecuentado por periodistas, actores, actrices, escritores y personajes de la prensa del corazón, que conocían bien a Sandra y que alimentaron las especulaciones, conocedores de la atracción del joven Monarca por la bella actriz.