El llanto de la Pantoja por su hijo Kiko Rivera

Llanto en directo, nervios a flor de piel, lágrimas por un hijo que confiesa una fuerte depresión

Llanto en directo, nervios a flor de piel, lágrimas por un hijo que confiesa una fuerte depresión. Isabel Pantoja entró en directo anoche en el “Deluxe” para pedirle a su hijo Kiko que dejara de hablar de sus problemas porque se hacía daño a sí mismo y a los que le quieren. Y le dijo que todos están incondicionalmente a su lado. Que debe sentirse orgulloso de su esposa Irene, a la que ella adora.

Noble, bueno, son dos de los calificativos que la tonadillera dedicó a su vástago, al que aseguró que si la necesitaba estaría a su lado ipso facto. Le reprocho que no le hubiera contado sus problemas antes de ir a desvelarlos en un plató.

Kiko se vino abajo y también se le saltaron las lágrimas, emocionado por las palabras tan emotivas de su progenitora, quien además le pidió que rece diariamente para que acabe la pandemia, los problemas personales y de trabajo. Insistió en que le diera su sitio a su esposa, y que si tiene que curarse de algo, que lo haga, que no le va a permitir que esté triste, por su bien y por aquellos que sufren al encontrarle tan mal.

El Dj se vino abajo, y confesó que si no le había contado a su madre sus problemas depresivos era para evitar que cargara con una mochila tan dura. Isabel seguía llorando, se quedaba sin palabras, animaba a Kiko a salir adelante con su ayuda y la de su esposa Irene. “Todo tiene solución en esta vida”, le dijo. A lo que él contestó con un “necesito abrazos y besos, porque me cuesta sonreír”.

Pantoja está dispuesta a irse a vivir con su hijo mañana mismo si hace falta. Todo vale para ayudarle a superar su depresión. El problema es que el estado de salud de la abuela Ana no hace factible ese traslado materno desde la finca “Cantora” a la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta".