Isabel Gemio, tras su polémica con María Teresa Campos: “Una mala persona no puede ser un buen periodista”

La presentadora reconoce que «si llego a saber la que se lía, no habría hecho la entrevista». Además, se niega a convertir esta trifulca en un duelo de egos

Te leo a Isabel Gemio, periodista. © Luis Díaz. 20/11/18
Te leo a Isabel Gemio, periodista. © Luis Díaz. 20/11/18Luis DíazLUIS DIAZ

Mientras media España arrancaba la semana dándole a la pala, Isabel Gemio vivía la gran nevada histórica recibiendo bolas que caían sobre su cara como pedruscos después de su archicomentada entrevista con María Teresa Campos en su canal de YouTube, Next TV. Con Filomena calmada y superada la conmoción inicial que ha provocado el vídeo, Gemio ha atendido a LA RAZÓN dispuesta a explicarse sin una palabra de animadversión.

Desmenuzamos con ella la entrevista y observamos que el encuentro entre estas dos glorias de la televisión no empezaba mal: dos mujeres frente al espejo. Habría sido un delicioso juego para descubrirse algo más, una charla distendida, pero Teresa tomó la primera pregunta como una sonora bofetada, preludio de lo que vendría después: «¿Te imaginabas así con casi 80 años?». «Eres una cerda», le endilgó la entrevistada. ¿Aceptar la edad y saber envejecer no debería ser la obra maestra de la vida? ¿Por qué es tan complicado?, le preguntamos a Isabel: «Sin duda, es un tema interesante para analizar. Sobre todo, la edad de las mujeres que ven cómo la sociedad las discrimina y las excluye. Por otro lado, físicamente, muchas mujeres de más de 70 años, como Teresa, están estupendas».

Esto mismo es lo que le dijo frente al espejo, pero ella no estaba dispuesta a dejarse acariciar. Molestarnos por la edad es algo que tenemos grabado a fuego y hay quien lo usa y abusa de este elemento como carga en las disputas femeninas. Si hubieran sido más jóvenes, sacaríamos a relucir el asunto de las hormonas. Isabel garantiza que no fue tal su intención. Teresa podría haber echado mano del sentido del humor, del lado ligero de la vida y de su fuerza cómica, en lugar de descubrir su fragilidad con el enfado. Este, más que la edad, endurece las facciones y entristece la mirada echándonos años encima.

En su estado natural habría encontrado en la risa el mejor revulsivo para rejuvenecer frente a la entrevistadora y dejar que la cámara endulzara su rostro. Pero Teresa cruzó sus brazos fuertemente sobre el pecho y, con la mandíbula apretada, mantuvo su barrera defensiva, dejando claro que no tenía ningún propósito de compartir sus sentimientos ni de dar pistas de su estado emocional a su interlocutora. Esta respondía a cada embestida con una sonora carcajada que rezumaba nerviosismo. Perpleja, insistía en sonsacarle alguna frase, pero la tensión en el aire se podía cortar con un cuchillo.

Un momento de la entrevista de Isabel Gemio a María Teresa Campos en el canal de Youtube de la primera
Un momento de la entrevista de Isabel Gemio a María Teresa Campos en el canal de Youtube de la primeraLa RazónYoutube

Para Isabel, la periodista malagueña iba a ser una más de las que visitan su espacio «Charlas con alma». «Llevaba desde marzo haciendo entrevistas por Zoom, una de las plataformas más utilizadas durante el confinamiento. Quise dar un paso más. No hay nada como mirar a los ojos en la cercanía, aunque sea a dos metros. Me fascina el género de la entrevista. Comencé entrevistando a científicos, personas que trabajan con la discapacidad, filósofos y pensadores para tratar de comprender este tiempo tan complejo. También defensores del medio ambiente, los derechos humanos, los animales. Y algunos artistas como Miguel Poveda o Luis Cobo».

Y le llegó el turno a Teresa Campos. Esta se sintió atacada desde el principio pensando que la entrevistadora buscaba el titular. «¿No quieres colaborar? –le preguntó–. Estás muy cuidadosa de no decir nada». «Yo no le doy un titular a nadie si puedo evitarlo. Llega un momento en que digo: por aquí no voy a entrar. Y por aquí no vas a conseguir meterme». Después de este cruce, usó una expresión muy malagueña a modo de sarcasmo: «Entre calé y calé, no vale la remanguillé». Han sido dos reinas. Eso es indiscutible, pero nadie esperaba un tono tan duro y cortante.

Isabel Gemio y María Teresa Campos
Isabel Gemio y María Teresa CamposInstagram

«Mezquina»

Lo peor vino después de la emisión de la entrevista. Teresa cargó duramente contra ella con insultos como «mezquina», «gilipollas» o «se le ve el plumero». En el plató de «Sálvame» tampoco caían los comentarios como la nieve de fuera. Y los improperios empezaron a sumarse en otros medios. A la acusación de aprovechar la entrevista como trampolín para su canal, Isabel solo tiene una respuesta: «No necesito el foco de la primera línea. Ahora valoro más mi calidad de vida. El trabajo ya no es lo primero. Lo creé para disfrutar de libertad absoluta, tiempo para charlar con los invitados, flexibilidad de ver y escuchar en cualquier momento, sin horario y sin peajes. Sin censura. Sin obligaciones y con muchas ventajas».

La presentadora tiene fama de difícil y lo asume. «Yo acepto perfectamente las críticas profesionales. No podemos gustar a todo el mundo. Ahora la gente está viendo la entrevista y sacando sus propias conclusiones». ¿Por qué esa inquina? «Deberían contestar ellos. Yo solo puedo responder por mí. Nunca he entrado en polémicas, jamás. Si llego a saber la que se lía, no habría hecho la entrevista. Vivía muy tranquila y feliz con mi humilde canal, avanzando como una hormiguita. No me importa empezar de nuevo, que no de cero. Compartir mi experiencia y aprovechar la cantidad de gente interesante que conozco a la que tengo posibilidad de entrevistar».

Abrió su canal, Next TV, en verano de 2020 y, desde entonces, cada miércoles ofrece un vídeo de actualidad. Alguno de ellos, como su entrevista con Spiriman, ha superado las 257.000 reproducciones. Se niega a convertir esta trifulca en un duelo de egos, a pesar de que el canal de Teresa Campos, Enredados en la red, tiene 31.900 suscriptores y Next TV se queda en 11.500. Lo que sí le duele es que se ponga en duda su defensa del feminismo por mencionar durante su entrevista los amores que atribuye la Wikipedia a Teresa. «Me preocupa el feminismo y ante tantas urgencias no debemos permitir ni un paso atrás. Todavía hay mucha desigualdad, machismo e injusticias. El feminismo lucha contra todo eso. Y no creo que deba ser solo una lucha de las mujeres, también los hombres saldrían ganando».

Después del alboroto mediático y las portadas de las revistas del corazón, Isabel nos confiesa que ha llegado a varias conclusiones: «Que no son buenos tiempos para la verdad. Que el negocio se ha comido al oficio. Que las ’'fake news’' impactan más que la información veraz. Que, como decía el intelectual polaco Kapuscinski, una mala persona no puede ser un buen periodista. Y que hoy me está pasando a mí, pero les ha pasado a otras, y mañana te puede pasar a ti. No se lo deseo a nadie».

Isabel Gemio ha respondido a su tensa entrevista con Campos
Isabel Gemio ha respondido a su tensa entrevista con CamposLa RazónYoutube

Ahora su deseo es volver a lo que de verdad le importa. «Es un tiempo difícil para todos. Aparte de la crisis sanitaria, económica y social, hay un mundo nuevo que todavía nos cuesta asimilar. Emocionalmente, estamos agotados, pero en épocas duras es cuando se ve de qué material estamos hechos». Le gustaría que la ciencia saliera reforzada de esta pandemia y que su fundación Isabel Gemio tome de nuevo impulso.