Caso Pantoja

Lo que escondía el sorprendente viaje de Isabel Pantoja con Paquirrín a Saint Moritz (Suiza)

En diciembre de 1985, mes en que se iniciaron las conversaciones para repatriar el dinero de América de Paquirri, Isabel Pantoja viajó hasta París para encontrase con Salvador Salvatierra, albacea del torero y quién tenía el control de sus cuentas e inversiones en Venezuela. Después continuaría de viaje con su hijo hasta la estación de esquí de Saint Moritz (Suiza). Allí, en un lujoso hotel alpino, la cantante disfrutó de sus primeras vacaciones tras enviudar.

Isabel Pantoja posa con su hijo durante unas vacaciones a la nieve
Isabel y su hijo en Saint MoritzLa RazónGTRES

Lo contaba el pasado domingo Paloma García-Pelayo frente a Kiko Rivera en Telecinco: Isabel Pantoja viajó con su hijo, de dos años de edad, para reunirse con la familia Salvatierra poco después de enviudar. La periodista situaba en París el encuentro y recordaba las fotografías realizadas a Isabel Pantoja y el pequeño Paquirrín en un paraje poco habitual para los Pantoja: la nieve. El propio Kiko Rivera confirmaba el viaje que recordaba por unas fotografías ataviado con un traje de esquiar rojo que seguramente estarían enmarcadas en el hogar familiar.

Los paparazzis de la agencia Korpa siguieron a la tonadillera en uno de los primeros viajes que realizaba tras la muerte de su marido. Primero a París, donde Isabel Pantoja se había citado en un lujoso hotel con una pareja venezolana que no pasó desapercibida para los autores de aquel seguimiento. Los fotógrafos Pepe Bosch y Lalo Álvarez serían los testigos del primer encuentro, fuera de España, de Isabel Pantoja con los Salvatierra, un año y tres meses después del fallecimiento de Paquirri. Él, Salvador Salvatierra, testigo y albacea en el testamento de Francisco Rivera, era quién gestionaba la fortuna en América del torero.

Aunque en el archivo de la agencia Korpa, no quedan diapositivas de Isabel Pantoja con los Salvatierra y en las revistas que publicaron aquellas imágenes no se hiciera referencia a la identidad de los amigos con los que Isabel se alojaba en el lujoso hotel parisino, los fotógrafos de Korpa los identificaron. Hoy, 35 años después de aquel reportaje, adquiere especial interés un viaje de Isabel que se producía al mismo tiempo que los albaceas del testamento de Paquirri hacían lo imposible por averiguar los fondos que tenía el torero en Venezuela en manos de su gran amigo, el millonario Salvador Salvatierra.

LA CANTANTE ISABEL PANTOJA Y EL TORERO FRANCISCO RIVERA " PAQUIRRI " EN EL DIA DEL NACIMIENTO DE SU HIJO FRANCISCO JOSE RIVERA PANTOJA
LA CANTANTE ISABEL PANTOJA Y EL TORERO FRANCISCO RIVERA " PAQUIRRI " EN EL DIA DEL NACIMIENTO DE SU HIJO FRANCISCO JOSE RIVERA PANTOJAKPGTRES

En aquel momento, la situación era desesperada para los herederos de Paquirri. La negativa de Isabel Pantoja a firmar un acuerdo para repartir la herencia, a pesar de que ella sólo tenía derecho a la cuota viudal y al usufructo de un tercio de su patrimonio, llevó a todos a endeudarse. En 1986, los herederos de Paquirri, se vieron forzados a solicitar varios préstamos hipotecarios para hacer frente a los gastos que generaban las propiedades del diestro. Isabel tensaba la soga y sólo la soltaría cuando, a punto de expirar el tiempo para alcanzar un acuerdo, se aceptara capitalizar su usufructo y convertirse en propietaria de la mitad de Cantora.

Y mientras todos se endeudaban, Isabel Pantoja disfrutaba de unas vacaciones de Navidad sólo aptas para millonarios en París y Saint Moritz, la estación de esquí más cara del mundo. Isabel, Agustín y el pequeño Francisco Jose, se alojaron en hoteles de cinco estrellas, viajaron en primera y almorzaron en los mejores restaurantes de estos dos lujosos destinos. Un viaje tan inesperado como sorprendente para los que le seguían los pasos en sus primeras vacaciones como viuda de España.

Isabel Pantoja, tras reunirse con los Salvatierra en París, pone rumbo a Suiza

Tras aquel viaje fugaz a París, varias agencias seguirían a Isabel Pantoja y su familia hasta un nuevo y sorprendente destino: Saint Moritz, la estación de esquí más famosa y con más tradición del mundo. En este exclusivo y cosmopolita enclave suizo, un imán para millonarios y famosos internacionales, Isabel concedía una entrevista jugando en la nieve con el huérfano de Paquirri. Aquel viaje extrañó a muchos en la época. Isabel no era esquiadora y el pequeño Francisco José no tenía edad para enfundarse unos esquíes para deslizarse por la nieve. ¿Qué le había llevado a viajar al pequeño paraíso europeo de los deportes de invierno?.

Hacía tan sólo unas semanas que la cantante había presentado en una gala benéfica su primer disco tras la muerte de Paquirri: Marinero de Luces. Aquel día; 4 de diciembre de 1985, en el Teatro Lope de Vega de Madrid, la cantante presentaba en una gala benéfica presidida por la Reina Sofia, el mítico disco compuesto por Perales. Un homenaje al marido recién fallecido que iba a hacer historia y que se convertiría en su LP más vendido. Los temas compuestos por Perales serían los más significativos de su trayectoria y en ellos se aludía a su soledad, al amor eterno y a la ausencia del torero. Aquel concierto convirtió a Isabel Pantoja en leyenda y el disco la convertiría en millonaria consagrándola entre las grandes.

Ese mismo día, el 4 de diciembre, mientras Isabel Pantoja era recibida en el Palacio de la Zarzuela por los Reyes de España, Juan Moya, contador partidor de la herencia mantiene una conversación telefónica con Salvatierra que deja por escrito en sus papeles: “El día 4 de diciembre de 1985 en conversación telefónica a las 10 de la noche con Salvador Salvatierra me dice que el dinero de la familia Rivera es de 112.753,70 dólares y que el certificado de depósito vence el 16″.

LOS REYES DE ESPAÑA JUAN CARLOS I Y SOFIA DE GRECIA CON LA CANTANTE ISABEL PANTOJA DURANTE UNA AUDIENCIA REAL01/10/1985
LOS REYES DE ESPAÑA JUAN CARLOS I Y SOFIA DE GRECIA CON LA CANTANTE ISABEL PANTOJA DURANTE UNA AUDIENCIA REAL01/10/1985RP©RADIALPRESS

Al día siguiente, Juan Moya mantiene otra conversación que trasladaría a los herederos: “El día 5 de diciembre de 1985 hablo con Filpo y me dice que, en su conversación con Salvatierra, le ha indicado que la cantidad que corresponde a los Rivera Ordóñez es263.091,70. Le digo que sumado lo que corresponde a los Rivera y a los hijos de Carmina, asciende a 375.844 dólares y que como el día 6 de julio de 1985 había 781.160 , al restarle los 50.000 dólares de Felipe Proper que ya se han enviado, quedan 731.160. Restando a dicha suma 375.844 dólares , quedarían 355.316 que es lo que quedaría a nombre de Isabel Pantoja e hijo, o es lo que debería haber.”

EL TORERO FRANCISCO RIVERA " PAQUIRRI "
EL TORERO FRANCISCO RIVERA " PAQUIRRI "RP©RADIALPRESS

Con la certeza de que muy pronto sería millonaria y saboreando su éxito que le había permitido firmar un importante contrato que la ataba hasta 1990 con su discográfica, Universal, Isabel estaba pletórica. Así, aún en una nube, viaja hasta Suiza con su bebé, que también había debutado en la escena española con “Mi pequeño del alma”. Se había convertido en una estrella y supo rentabilizar su viudez. En uno de los mejores hoteles de Saint Moritz, pasaría unos días idílicos disfrutando de uno de los lugares más elitistas del mundo a los que ella, ahora, también aspiraba.

Dos encuentros en el extranjero entre Isabel y Salvatierra para organizar cómo traer la fortuna americana de Paquirri a España

Aquel encuentro en Francia sería el primero, fuera de España, para hacerse con el control de los 120 millones de pesetas (781.160 dólares) que Paquirri había dejado en Venezuela a cargo de la familia Salvatierra, propietaria del Banco Unión de Venezuela. No era fácil repatriar aquella fortuna a España sin declararla al fisco como era el deseo de todos los herederos.

Unos meses después, y tal como les contamos en exclusiva en LA RAZÓN, se produciría un nuevo encuentro entre Isabel Pantoja y Salvador Salvatierra en el país caribeño. Y justo después de aquel viaje de la tonadillera a Venezuela, al que se sumó el representante legal de Kiko Rivera en la cuestión testamentaria, Ramón Calderón, Salvatierra liberó los fondos y las cuentas de Paquirri para que pudieran repartirse el dinero de América entre los herederos del torero. Aún, ni siquiera, se había llegado a un acuerdo entre ellos, pero Juan Moya, contador partidor del legado de Paquirri, establecía las fórmulas para repartir la fortuna americana del torero. Un dinero que sigue generando polémica al asegurar su hijo pequeño, Kiko Rivera, que aún no ha recibido un duro.