Carmen Janeiro y Luis Masaveu suben el precio de su casa de Marbella de cuatro a cinco millones y medio

La pareja ha incrementado sensiblemente la venta de su chalet antes de mudarse a Portugal; no es de los más grandes de la zona, pero sí uno de los que goza de las mejores vistas

La pareja solía salir a navegar todos los veranos en su barco, amarrado en Puerto Banús
La pareja solía salir a navegar todos los veranos en su barco, amarrado en Puerto BanúsEfeLa Razón

A pesar del secretismo que rodea la relación entre Carmen Janeiro, Jesulina para los nostálgicos, y el rico empresario asturiano Luis Masaveu, no se han podido resistir. La pareja, como ya lo hicieron otros famosos, ha recurrido al popular portal inmobiliario Idealista para vender su vivienda situada en la urbanización de Sierra Blanca, en una de las más cotizadas colinas de Marbella.

La casa, que en 2020 estaba ofertada en 4 millones, ha encarado 2021 con una subida hasta los 5,5 millones de euros. Carmen Janeiro lleva ocho años repartiendo su discreta nueva vida entre la capital de la Costa del Sol y su Ubrique natal. Ahora, que la pareja planea mudarse a Portugal, han decidido vender la mansión y cerrar así su capítulo con Málaga.

Pero, ¿por qué marchan al vecino país, donde también se han refugiado otras celebridades españolas como Carmen Martínez-Bordiú? ¿Buscan las ventajas fiscales que ofrecen las tierras lusas? Lo cierto es que los Masaveu componen una de las grandes fortunas de España. Corporación Masaveu es un grupo empresarial con 1.533 empleados y presencia internacional en ocho países, uno de ellos, Portugal, donde desde marzo de 2013 participan en la eléctrica Energías de Portugal S.A. La familia está desarrollando además dos proyectos fotovoltaicos allí. El grupo también está implicada en EGEO, un holding empresarial dedicado a la gestión de residuos, por no hablar de la fuerza de este apellido dentro de Liberbank. No sabemos exactamente en qué rama de negocio se empleará Luis Masaveu, pero su presencia allí está justificada.

Sin problema alguno de dinero, han decidido no obstante subir el precio de la casa, dejando claro que no tienen prisa por vender. La vivienda se llama Villa Asturias en honor a la tierra natal de Masaveu. Tiene 800 metros cuadrados útiles ubicados en 2.000 metros cuadrados de parcela. No es de las más grandes de la zona, pero sí una de las que goza de mejores vistas. Cuenta con cinco habitaciones, otros tantos baños, piscina y césped, pero –advierte la pareja– no tiene calefacción. Eso sí, la piscina está climatizada. Carmen ha decidido no aprovechar nada de los muebles para su nueva vida lusa.

Por eso, esta vivienda se oferta completamente amueblada. Predominan los ajedrezados en blanco y negro y llama la atención la cama del dormitorio principal con dosel metalizado y cortinas negras. Algo que ellos definen como «estilo contemporáneo con guiños clásicos». La vivienda tiene dos alturas encaladas en blanco. En la planta baja se encuentran dos enormes salones con una variedad de conjuntos de sofás de cuero y terciopelo que rodean las mesas sobre suelos de mármol, uno de los materiales estrella de la vivienda.

La propiedad tiene fácil acceso a la carretera principal de la urbanización que lleva hasta el centro de Marbella. Está también muy cerca de Starlite, la cantera donde se celebra el festival VIP más importante de la Costa del Sol. Otra localización cercana es Puerto Banús, algo fundamental para la pareja, ya que se les ha podido ver en numerosas ocasiones saliendo al amarre de su yate.

Con su madre a Portugal

En esta mansión no solo han residido ellos, también lo ha hecho su madre, Carmen Bazán, que desde que falleció su marido, Humberto Janeiro, pisa poco la finca de Ambiciones, que tantas alegrías mediáticas dio en los años 90. Personas cercanas a la familia detallan que la matriarca puede estar incluso planteándose irse a vivir a Portugal con su hija. Sobre esta cuestión y otras que atañen a la nueva guerra entre la actual mujer de Jesulín, María José Campanario, y Belén Esteban, hay un silencio sepulcral en la familia.

Parece que tanto Bazán como su hijo Víctor se han unido a la discreción que viene cultivando Carmen, que vive al margen del cuore desde 2014. Hoy ha encontrado en el yoga no solo el alivio para sus males físicos, sino también para los emocionales. Actualmente imparte clases de distintas disciplinas y es de esperar que continúe en Portugal con esta actividad, que la mantiene «muy viva».