Carolina Darias estudia una campaña en pro de la mascarilla playera con Rociíto

La Ministra de Sanidad, Carolina Darias
La Ministra de Sanidad, Carolina Darias FOTO: Juan Carlos Hidalgo EFE

«La solución del gobierno a cualquier problema acostumbra a ser, por lo menos, tan mala como el problema», dijo Milton Friedman, pero los políticos sólo lo recuerdan cuando están en la oposición. Carolina Darias, ministra de Sanidad, ha querido zanjar para siempre el lío de la utilización de las mascarillas con otro lío superior y eterno, ya en la Teoría del Caos. El uso o no uso de la mascarilla en las playas ha revolucionado al personal. ¿Me la puedo quitar para comer sandía bajo la sombrilla? ¿Debe usarse en las playas nudistas o solamente en el caso de que no quieras que te reconozcan cuando vas en pelotas? ¿Hay que nadar con la mascarilla puesta? En el caso de hacer submarinismo, ¿el respirador sustituye a la mascarilla? ¿Debe ponérsela el socorrista sólo cuando acude al rescate de un inglés víctima de la resaca o en todos los rescates en general? Si la mascarilla se me llena de arena, ¿puedo seguir utilizándola o debo lavarla con agua de mar? ¿Hay que poner crema protectora en la mascarilla para que no queme? Si mi marido se ha olvidado el bocata en casa, ¿cómo hago para no entregárselo a otro con la misma barriga caída que él? Hay muchas más, pero no quiero ponerme pesado.

Por otro lado, Carolina se ha contagiado del llamado efecto Sánchez, Illa y Simón: apelar a la responsabilidad ciudadana como prodigiosa solución para todo. Muchos ciudadanos creen que recurren a ella cuando no saben qué coño hacer, o sea, ahí se las arreglen ustedes que para eso hemos traspasado competencias a las comunidades. Pero no: los mandamases creen en la responsabilidad de la gente tanto como en la suya propia. Además, cuentan las lenguas de vecindona que Carolina tiene un plan B basado en el «efecto Irene» y su «yocreoenti». Como el teléfono 016 para denunciar la violencia machista ha batido todos los récords de llamadas por las confesiones de Rocío Carrasco en Telecinco y la posterior intervención de Irene Montero en «Sálvame», la ministra Darias estudia la posibilidad de solicitar a su colega que convenza a Rociíto para que protagonice una campaña en pro de la mascarilla playera con los eslóganes «Que el virus no te maltrate», «Póntela, pónsela» y «Al virus, ni Flores».