La pandemia sexual de Eugenia Martínez de Irujo, inspirada en el Kamasutra

Fue en el confinamiento, cuando la hija de la duquesa de Alba potenció su faceta artística

Eugenia Martínez de Irujo, durante la presentación de El arte de Queer, en Madrid during presentation El arte de Querer exhibition in Madrid.
Eugenia Martínez de Irujo, durante la presentación de El arte de Queer, en Madrid during presentation El arte de Querer exhibition in Madrid. FOTO: Sergio R Moreno GTRES

Las connotaciones sexuales de las nuevas pinturas de Eugenia Martínez de Irujo se plasman claramente en sus últimos cuadros. Apasionada de las filosofías orientales y de los antiguos libros sagrados hindúes, la hija de la fallecida duquesa de Alba se inspira en el Kamasutra y en las distintas posturas sexuales que aparecen en el libro en una colección que juega con el morbo y el deseo más apasionado.

Fue la pandemia, y el confinamiento, lo que mantuvo ocupada a Eugenia en potenciar su faceta pictórica, pero nadie esperaba el atrevimiento total de sus cuadros.

Así pues, podemos observar escenas de posturas como las de la bicicleta, el cara a cara, la G, el perrito o el misionero. El precio de venta oscila entre los trescientos y los quinientos euros y parece ser que las peticiones de compradores son muchas.

Los genes artísticos de la hija de la duquesa le vienen de su madre, que pintaba y bailaba, y que reunía en sus palacios a figuras del mundo flamenco, pictórico e interpretativo, cuando su niña era una cría. Eugenia disfrutaba de aquellas citas y siempre se sintió a gusto entre tanto artisteo.

Pero doña Cayetana, liberal por un lado, pero muy racional, por el otro, jamás se imaginaria que Eugenia echaría mano del sexo para desarrollar sus técnicas pictóricas.