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Charo Ruiz, la diseñadora que mejor le sienta a Letizia en Baleares

El año pasado, la Reina lució uno de sus diseños y, desde entonces, a la modista, referente internacional de la moda adlib, no le han parado de llover encargos

El pasado verano, la Reina Letizia pisó la isla de Ibiza luciendo uno de los diseños de la creadora Charo Ruiz, una de las referencias internacionales de la moda Adlib. Desde entonces, a la modista no le han dejado de llegar encargos. Tantos han sido que ha reeditado el modelo para estas vacaciones, consciente del peso que tiene Doña Letizia como icono de moda.

Si Ruiz dio mucho que hablar cuando en la Nochevieja de 2014 sorprendió a todo el mundo «desnudando» a Cristina Pedroche con un vestido que inició una tradición, la imagen de la Reina dio la vuelta al mundo por la belleza de la imagen: «Siempre decía que quería vestir a Doña Letizia», recuerda Ruiz. «Y un día su estilista se puso en contacto con nosotros. Le mandamos varios modelos y al final escogió un vestido con el que estaba guapísima. Llevaba un ‘’look’' auténtico para la isla». Se trataba del modelo «Aida» que, según leemos en la descripción de la web de la firma, es una oda a la sensualidad, con volantes contorneando la espalda y elaborados guipures realzando varios puntos del vestido. ¿El precio? 549 €.

Pero el de Letizia no es el primero «look» que consigue colar en el armario de la familia real. En 2006, una jovencísima princesa Leonor (Infanta todavía en aquel tiempo) también lució un conjunto de Ruiz a bordo del yate Fortuna: «Tenía ocho meses de edad y aquello salió en todos lados», confiesa la diseñadora. «Era un conjunto de faldita y blusa, y me hizo muchísima ilusión verla con él puesto».

Este año la isla pitiusa está de celebración por el medio siglo que cumple la moda Adlib, uno de los motivos de orgullo del diseño español al que la Reina ha prestado su apoyo y del que Ruiz es protagonista casi desde el inicio. Aunque lo cierto es que Ruiz dio sus primeros pasos en la moda con tan solo siete años en Marchena, su pueblo natal. Acompañaba entonces a su abuela, modista, a visitar a sus clientas y ella le hacía las labores de oficiala pasándole los alfileres. De aquellos tiempos conserva todavía su acento andaluz y el gusto por las prendas bien hechas. No aterrizó en la isla hasta 1977, cuando, de la mano de su novio por aquel entonces, montó un chiringuito en Es Canar, el único mercadillo que había en aquel entonces: «No funcionó muy bien, pero me gustaban mucho los pantalones unisex y las camisetas de colores que hacíamos», recuerda.

GRAF2770. IBIZA, 17/08/2020.- El rey Felipe VI (i) y la reina Letizia (d) durante su visita a la necrópolis fenicio-púnica de Puig des Molins en Ibiza, este lunes, así como el museo monográfico junto al yacimiento, el primer acto que han protagonizado después de que se desvelara que don Juan Carlos está en Emiratos Árabes Unidos. EFE/ Sergio G. Canizares FOTO: Sergio G. Canizares EFE

Eran unos tiempos en los que Ibiza era pura efervescencia y en los que todo estaba por hacer: «Ibiza se conocía ya bastante, pero todavía no tenía la cantidad de hoteles y discotecas que encontramos ahora», explica. «Existía Pachá. Ku todavía era un jardín pequeñito. Recuerdo que nos bañábamos desnudos en la playa… ahora la cosa ha cambiado mucho. Por ejemplo, a Es Cavallet vienen muchas italianas, pero no les debe de gustar el ‘‘’despelote’' porque van todas en bañador». Fue entonces cuando en 1971 comenzó la moda Adlib: «La princesa Smilja Mihailovitch y Pepe Colomar, que estaba entonces en Fomento de Turismo, decidieron inventar esto. De hecho, el nombre se le ocurrió a Pepe. Smilja era muy espabilada, estaba bien relacionada y tenía un gran sentido estético. Se dio cuenta de que había unas boutiques y unos diseñadores que hacían algo diferente y a partir de ahí nació todo. ¡Llegué a ver a Ursula Andress en los desfiles!».

Cincuenta años han pasado ya desde aquellos inicios y la moda Adlib sigue gozando de buena salud. Basta ver el impacto que sigue teniendo a nivel mundial, donde es un estilo fácilmente reconocible. Este le ha llevado a Charo incluso a tener que enfrentarse con marcas todopoderosas, como Victoria’s Secret, y es que parece que los ángeles a veces son un poco demonios. Hace un tiempo descubrió cómo la firma le había copiado varios diseños: «Aquello pudo acabar como el Rosario de la Aurora, pero al final me convenció mi abogada de que ni éramos tan fuertes ni podríamos aguantar tantos años de juicios. Iba a resultar una pérdida de dinero», contesta mientras se ríe recordando esta anécdota.

Convertida en icono de Ibiza, Ruiz contempla cómo se intenta reivindicar el legado de la moda Adlib en iniciativas como la celebración de los 50 años del nacimiento del estilo más internacional de las pitiusas y, como era de esperar, Charo cerró los desfiles mientras la prensa intentaba dilucidar cuál de aquellos «looks» podría volver a lucir la Reina.