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Cristina de Borbón, feliz en Mallorca en la boda de Mafalda de Bulgaria

Es la primera vez que se ve a la hermana de Felipe VI en la isla, tras su reciente separación de Iñaki Urdangarin

Infanta Cristina de Borbon
Infanta Cristina de Borbon FOTO: Daniel Gonzalez GTRES

En una boda la protagonista es siempre la novia, y Mafalda de Bulgaria lució espectacular para dar su ‘sí quiero’ a Marc Abousleiman tras ocho años de discreta relación. Pero dada por sentada la felicidad de los ya marido y mujer, de los padres de la cantante –Kyril de Bulgaria y Rosario Nadal-, familiares y amigos, si hubo una invitada con sensaciones más especiales que ninguna otra esa fue, sin duda, la infanta Cristina. La hermana pequeña de Felipe VI regresaba a Mallorca, al menos de manera pública, tras oficializar su separación de Iñaki Urdangarin. El enlace ha resultado ser la excusa perfecta para reconciliarse con una isla a la que tanto quiere y en la que ha vivido momentos únicos. Quizás, este sea el preludio de una posible vuelta al palacio de Marivent en la época de verano. Algo que muchos isleños están deseando.

Las cerca de 48 horas que ha pasado doña Cristina de Borbón en las Baleares han puesto de manifiesto que se encuentra en un momento tranquilo, relajado y feliz. Todo apuntaba a que la hija menor de los eméritos Juan Carlos y Sofía sí acudiría a la boda de Mafalda Sajonia-Coburgo dada la estrecha amistad que mantiene con la madre de la novia, la mallorquina Rosario Nadal; no en vano, la consultora de arte es la madrina de bautismo de Irene Urdangarin y los Bulgaria, además, son muy amigos, casi parientes, de la Familia Real Española por los vínculos tan cercanos que mantuvieron el rey Simeón con don Juan Carlos y los hijos de ambos matrimonios.

Carla Royo Villanova Kubrat de Bulgaria
Carla Royo Villanova Kubrat de Bulgaria FOTO: GJL GTRES

Rosario Nadal nunca ha perdido tampoco su relación con los Borbón, ni si quiera tras su separación del hijo del rey Simeón de Bulgaria y Margarita Gómez-Acebo. Su discreción con los medios de comunicación y su defensa y fidelidad a la Casa del Rey están muy bien valoradas.

Finalmente, durante la tarde del pasado viernes se confirmaban todos los rumores al ver a la Infanta bajarse de un coche para adentrarse en la finca, propiedad del príncipe de Preslav, donde se iba a celebrar la fiesta de pre-boda con la que los contrayentes querían agasajar a sus invitados, llegados de todas partes del mundo. Para la ocasión, y conocedora de que habría fotógrafos y redactores por la zona, doña Cristina escogió lucir un vestido camisero de rayas, con sandalias rosas y un bolso de mano negro, y no se escondió de las cámaras. Ya en la puerta, saludó al rey Simeón de Bulgaria y otros familiares, así como tuvo un especial encuentro cariñoso con Mette-Marit, otra de las invitadas más esperadas; la mujer de Haakon de Noruega pertenece también al círculo íntimo de Rosario Nadal, que a pesar de haberse separado de Kyril en el año 2009, siempre ha mantenido relación con algunas princesas de Casas Reales Europeas, donde está muy bien valorada por su discreción y fuerte defensa de la Institución. Era habitual ver a los príncipes de Noruega junto a Rosario y Kyril compartiendo días de ocio en Mallorca, yendo con los hijos a la playa o disfrutando de veladas discretas en la finca familiar.

Una ceremonia blindada

Ya lo había dicho meses atrás la protagonista, lo suyo sería una boda sencilla, con la gente más cercana. Y lo cumplió. La casa familiar que los Nadal poseen en Campos fue el escenario finalmente escogido para que Mafalda y Marc se convirtiera en marido y mujer pasadas las siete y media de la tarde de ayer domingo. Un enlace civil, pues los novios profesan religiones diferentes: mientras que ella es católica, él es maorita, religión mayoritaria en Líbano, de donde procede. Por cierto, el empresario se bajó del coche antes de entrar en el lugar de la ceremonia para contestar a los medios de comunicación a los que les dijo que estaba «muy feliz y contento». A la novia no se la pudo ver, como tampoco a la infanta Cristina, que desde primera hora estaban en la finca.

Entre algunos de los invitados, además de buena parte de la familia paterna de Mafalda, desde la simpatiquísima Carla Royo-Villanova y Kubrat de Bulgaria hasta la siempre bella Miriam Ungría o Kalina de Bulgaria, también se pudo ver al matrimonio formado por la «it-girl», modelo y empresaria Olivia Palermo y Johannes Huebl -que escogieron para la ocasión vestir de Giambattista Valli (ella) y March Anthony (é)-, la artista Marie Lang o el modelo Edison Kelmendi, entre otros.