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La infanta Cristina asiste a la boda de Mafalda de Bulgaria y Marc

La hermana del Rey Felipe VI ha sido vista entrando al recinto en un coche

La infanta Cristina en una imagen de archivo
La infanta Cristina en una imagen de archivo

A estas horas lo único que se puede confirmar es lo que se ha podido fotografiar y ver en persona. Finalmente, la casa que Kyril de Bulgaria -padre de la novia- tiene en el municipio mallorquín de Porreres ha sido el escenario escogido por Mafalda y Marc Abousleiman como el escenario para recibir y agasajar a los más de cien invitados a su boda, enlace civil que se celebrará mañana aunque, de momento, sigue siendo un secreto dónde tendrá lugar y la hora del mismo. De momento, son muchos los periodistas y fotógrafos que buscan un hueco desde donde poder captar alguna imagen de esos primeros invitados llegando a una fiesta que se presume se alargará más allá de la medianoche; difícil tarea porque todos están llegando en furgonetas con cristales tintados.

LA RAZÓN ha podido confirmar que la infanta Cristina ha accedido a las instalaciones en un coche, por lo que su presencia en la boda parece estar asegurada. No es de extrañar, teniendo en cuenta la amistad que la une a Mafalda de Bulgaria. De hecho, la princesa es madrina de bautismo de Irene Urdangarin, la hija pequeña de la ex duquesa de Palma. Aunque se trate de un evento privado, es la primera vez que la hermana del Rey Felipe VI se deja ver en un evento de estas dimensiones desde que se mudó a Ginebra tras el escándalo del Caso Nóos.

Muy amable con la prensa, Kyril de Bulgaria se ha detenido antes de acceder al recinto y ha atendido las cuestiones de los reporteros. “Estamos todos muy bien y felices, gracias”, ha señalado el padre de la novia.

Rosario Nadal y Kyril de Bulgaria, los padres de Mafalda
Rosario Nadal y Kyril de Bulgaria, los padres de Mafalda FOTO: Álvaro García La Razón

Tal y como adelantó ayer en exclusiva LA RAZÓN, en esa lista de vips figuraban los nombres de la it-girl Olivia Palermo y su marido, Johannes Huebl, que finalmente aterrizaron en la isla balear pasadas las ocho y media de la tarde de ayer y que fueron recibidos por Olimpia de Bulgaria, hermana de la novia. Hay que recordar que la empresaria, considerada una de las mujeres más estilosas del mundo, y la cantante, se conocieron en Nueva York, cuando Mafalda se instaló tras estudiar Música en el Berklee College of Music de Boston. Ambas comparten, además de su pasión por la moda, una amistad única: la del diseñador Valentino que, no solo podría estar tras el diseño del vestido de novia sino que incluso asistiría a la ceremonia. Algunos medios apuntan a que Carlos Souza, histórico relaciones públicas del diseñador italiano también está en la isla.

Otros miembros de la familia paterna de como Kubrat de Bulgaria, Carla Royo-Villanova, Miriam de Ungría, el príncipe Konstantin o Kalina de Bulgaria y Kitín Muñoz deben estar también a estas horas llegando a un ágape preparado con mucho cariño por una empresa local y supervisado por Rosario Nadal, la madre de la novia, y su tía, Ana Nadal. Por cierto, que tanto Rosario como Kyril contarán con la compañía de sus respectivas parejas -Anri Sala, videoartista nacido en Albania y la empresaria británica Katherine Butler, respectivamente-.

Mafalda, junto a su madre, Rosario Nadal, y Valentino
Mafalda, junto a su madre, Rosario Nadal, y Valentino

Quienes no estarán en el día más importante hasta ahora para Mafalda y Marc son los reyes Felipe y Letizia, pues mañana presiden en Huesca al Desfile de las Fuerzas Armadas

Comida con amigos en Portocolom

Y aunque se presume que los novios deben estar algo nerviosos por la cercanía del momento, lo cierto es que Mafalda y Marc lo disimulan muy bien. Ayer disfrutaron de una comida entre amigos en S’Arenal de Portocolom, un chiringuito a pie de playa muy apreciado por el público local. Durante la jornada, se pudo ver a la pareja prodigándose muestras de cariño y confidencias.

También se ha podido ver disfrutar de las primeras horas en la isla a Johannes y Olivia, que han tomado el sol en una cala algo escondida de la zona de Santanyí.